El Mundo

Las Farc prometieron respetar la vida del general secuestrado

Tras aclarar que el jefe militar fue capturado sin usar violencia, el grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia se mostró dispuesto a buscar una pronta solución.

Miércoles 19 de Noviembre de 2014

La guerrilla de las Farc reconoció ayer la captura de un general que llevó al gobierno de Colombia a suspender el proceso de paz y lo calificó como un acto de guerra, pero instó a su contraparte a retomar las negociaciones que buscan acabar un viejo conflicto armado. El proceso de paz de Colombia, que debía reanudarse hoy, quedó en el aire y sumido en su peor crisis en dos años, luego de que el presidente Juan Manuel Santos ordenó a su equipo negociador no viajar a La Habana hasta que se libere al general Rubén Darío Alzate, capturado el domingo junto a otras dos personas en la selva colombiana. "Los tres fueron capturados por nuestras unidades, en razón a que se trata de personal militar enemigo, que se mueve en ejercicio de sus funciones, en área de operaciones de guerra", dijeron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

Su captura puso nubarrones sobre las negociaciones, que desde noviembre del 2012 han logrado más avances hacia el fin del conflicto interno que todos los intentos pasados. "Estamos dispuesto a encontrarle una pronta, tranquila y justa solución a este problema", dijo en conferencia de prensa Pablo Catatumbo, uno de los negociadores de las Farc, en La Habana, donde se llevan a cabo las negociaciones. El vocero de las Farc señaló que el secuestro del general es consecuencia de "la insensatez de continuar los diálogos de paz en medio de la guerra". "No se trata de un secuestrado, se trata de uno de los generales más importantes dentro de las fuerzas militares que ha sido capturado en ejercicio de su mando y en su propio teatro de operaciones. Ejerciendo el mando, fue retenido sin usar la violencia, entonces son hechos que se presentan normalmente en la guerra", dijo Catatumbo.

Intensa búsqueda. Mientras tanto, las fuerzas militares de Colombia desplegaron tropas por aire, tierra y ríos en la región donde fue capturado el general en un esfuerzo por rescatarlo. El Comité Internacional de la Cruz Roja también está colaborando para lograr la liberación, al igual que Cuba y Noruega, países garantes del proceso de paz. "El compromiso de las Farc está puesto a prueba. De su decisión depende seguir avanzando hacia el fin del conflicto y la reconciliación", había dicho el lunes Santos. La crisis suscitó temores entre los colombianos de que se suspenda la negociación y se intensifique el conflicto, porque otros procesos de paz se han roto en el pasado por secuestros.

Alzate, comandante de la fuerza de tarea Titán, fue interceptado por integrantes del Frente 34 de las Farc cuando visitaba con un cabo y una abogada de su unidad militar un caserío próximo a Quibdó, capital del departamento de Chocó, fronterizo con Panamá. El bloque "Iván Ríos" de las Farc, al cual pertenece el Frente 34, justificó ayer el secuestro diciendo que Alzate y sus dos acompañantes era "personal militar enemigo". Según la guerrilla, los tres se movían en "área de operaciones de guerra", pese a estar vestidos de civiles. La célula de las Farc señaló que Alzate tiene "grandes cuentas pendientes con la justicia popular" y que su caso "amerita un detenido examen en el que habrá que balancear muchas cosas". De acuerdo a las Farc, "se respetará la vida e integridad física y moral" de los plagiados. Sin embargo, advierten que esto será "hasta donde nos sea permitido por la ira estatal". La estructura subversiva puso en manos de sus superiores las decisiones sobre esta situación.

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