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Las Farc admiten finalmente que no tenían a Emmanuel en su poder

En un comunicado oficial, la guerrilla colombiana de las Farc admitió que no tenía en su poder al niño Emmanuel. Fue horas después de que el gobierno colombiano anunciara los resultados de un estudio de ADN que identificaban como Emmanuel a un niño protegido en un instituto de menores y rescatado hace dos años de la selva.

Domingo 06 de Enero de 2008

Bogotá. — En un comunicado oficial, la guerrilla colombiana de las Farc admitió que no tenía en su poder al niño Emmanuel. Fue horas después de que el gobierno colombiano anunciara los resultados de un estudio de ADN que identificaban como Emmanuel a un niño protegido en un instituto de menores y rescatado hace dos años de la selva.

  El hallazgo del pequeño Emmanuel, hijo de la política secuestrada por la guerrilla Clara Rojas, dejó en pésima situación a las Farc y permitió al presidente colombiano Alvaro Uribe anotarse una victoria frente a la organización guerrillera y a sus aliados políticos, internos y regionales.

  En un comunicado de su Agencia Bolivariana de Prensa, las Farc admiten que no tienen al niño que hace menos de una semana ofrecieron entregar junto con su madre al presidente venezolano Hugo Chávez, en un frustrado operativo que el mandatario bolivariano bautizó justamente con el nombre del menor. Al operativo en tierra colombiana fueron convocados mediadores internacionales, liderados por el ex presidente de Argentina Néstor Kirchner. El 31 de diciembre pasado, luego de cuatro días de tensa espera, las Farc dieron por caído el operativo, culpando a Uribe y al ejército colombiano por presuntas accciones hostiles en la zona de la liberación. Ahora se sabe que no tenían a Emmanuel, tal como ese mismo día sugirió el presidente colombiano.

 

Pocas opciones. A las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) no les queda ahora otro camino que liberar, como lo prometieron al mundo entero, a Clara Rojas, candidata a vicepresidente de la fórmula que en 2002 encabezaba Ingrid Betancourt, y a la ex congresista Consuelo González. Al menos, esa es la lectura que hacen algunos analistas en Colombia.

  Para el politólogo Alfredo Rangel, director de la ONG Fundación Seguridad y Democracia, las Farc perdieron credibilidad a nivel nacional e internacional al haber ofrecido la liberación de un rehén que no tenían en su poder.

  A juicio de algunos analistas, al cumplir con la liberación de Rojas y González las Farc podrían "limpiar" de alguna manera la mala imagen que dejaron. Demostrar que las Farc no tenían al pequeño Emmanuel, concebido y nacido en cautiverio, también permitió al gobierno de Uribe desprestigiar la imagen de la guerrilla y truncarle su propósito de recobrar protagonismo internacional con el "gesto humanitario", que prometió haría "en desagravio" al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, luego de que este fuera desautorizado como mediador por Uribe a fines de noviembre.

  La presidenta del Congreso de Colombia, Nancy Patricia Gutiérrez, dijo que las Farc están en una "difícil situación" y que es "muy difícil" que la comunidad internacional les vuelva a creer. El suspendido operativo de rescate de Rojas, Emmanuel, y González se pareció para muchos colombianos al frustrado proceso de paz que la guerrilla protagonizó durante la administración del presidente Andrés Pastrana (1998-2002), sólo que esta vez las Farc no sólo incumplieron a Colombia, sino también a Venezuela y a los seis países más que sirvieron como garantes del proceso.

 

Otro perdedor. Sectores oficialistas y medios de Colombia consideran que otro que perdió fue el presidente Chávez, quien tras frustrarse el pasado lunes 31 de diciembre el operativo de rescate, dijo que creía más en las Farc que en el gobierno colombiano.

  Horas antes del reconocimiento de las Farc de que no tenían en su poder a Emmanuel, el Estado colombiano había anunciado que un test de ADN realizado a la abuela del niño, Clara González de Rojas, y a su tío, Iván Rojas, había dado positivo. La familia dijo que creía en los resultados del examen de ADN y que iniciaría cuanto antes los trámites para lograr la tenencia del niño. En contraste, Caracas dijo que había "un manto de dudas" sobre las pruebas genéticas.

  Las Farc admitieron en su comuniado que no tenían al niño, pero envolvieron esta confesión en una confusa acusación contra el gobierno colombiano. Señalan que Uribe resolvió "secuestrar en Bogotá al niño Emmanuel con el infeliz propósito de sabotear su entrega". La comunicación fue publicada en la página web de la Agencia Bolivariana de Prensa con fecha 2 de enero y está firmada por el "Estado Mayor Central" de las Farc.   

  Los guerrilleros aseguran que la "opinión publica nacional e internacional entiende muy bien que Emmanuel no podía estar en medio de las operaciones bélicas", razón por la cual había sido "ubicado en Bogotá bajo el cuidado de personas honradas mientras se firmaba el acuerdo humanitario". Esto contradice las investigaciones de las autoridades colombianas, las cuales señalan, con documentación oficial, que Emmanuel había sido llevado a un hospital en la localidad selvática de El Retorno, 290 kilómetros al sureste de Bogotá, en grave estado de salud, en julio de 2005.

"Incoherente". Ayer las autoridades colombianas calificaron de "incoherente" el relato de las Farc, en especial el calificativo de "secuestro" del niño de parte del Estado. De hecho, el gobierno de Uribe se ve beneficiado por el texto de la guerrilla, que luce como muy poco creíble para cualquier observador imparcial. l

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