El Mundo

Las denuncias de corrupción cercan al impulsor del juicio político a Dilma

El presidente de Diputados podría perder su mandato por ocultar millonarias cuentas en Suiza. Por la causa Petrobras, allanaron las viviendas de Eduardo Cunha y otros políticos.  

Miércoles 16 de Diciembre de 2015

El jefe de la Cámara de Diputados de Brasil, archienemigo de la presidenta Dilma Rousseff, quedó ayer bajo fuego cruzado luego de que la policía allanó sus domicilios y oficinas y el Congreso abrió una investigación en su contra que amenaza su mandato. Acusado por la fiscalía de recibir sobornos millonarios en el marco del megafraude a la petrolera estatal Petrobras, Cunha también será investigado ahora por el Consejo de Etica del Congreso por ocultar a sus colegas las famosas cuentas en Suiza. El político evangélico está en la mira de la Fiscalía General de la República por denuncias que lo vinculan al escándalo que sacude a la petrolera Petrobras. Se sospecha que Cunha recibió al menos 5 millones de dólares en sobornos a cambio de facilitar a empresas la obtención de contratos con el ente estatal.

La policía realizó los allanamientos ayer para "evitar que pruebas importantes sean destruidas". En la casa de Cunha en Brasilia se llevaron su computadora y hasta su celular. También fueron allanados su domicilio y su oficina en Río de Janeiro, y hubo búsquedas en la Cámara baja y en las residencias de al menos dos legisladores y de los ministros de Turismo y de Ciencia y Tecnología, del mismo partido político de Cunha, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro), que integra la coalición de gobierno. Cunha, considerado un político astuto y hasta maquiavélico, afirmó su inocencia. "Mi conciencia está tranquila, soy absolutamente inocente. El PMDB tiene que decidir lo más rápido que pueda salirse del gobierno", dijo.

Rousseff afirmó en un comunicado que "espera que todos los hechos investigados (...) que involucran a ministros de Estado y otras autoridades sean esclarecidos lo más rápidamente posible, y que se establezca la verdad". Los dos ministros que también se vieron afectados por los allanamientos pertenecen a sectores opuestos del PMDB: el titular de Ciencia y Tecnología, Celso Pansera, es un "pro-gobierno", mientras que el de Turismo, Henrique Eduardo Alves, es aliado de Cunha y defiende la destitución de la presidenta. Otros políticos cuyas residencias fueron allanadas ayer son Fábio Cleto, ex vicepresidente del banco estatal Caixa Económica Federal, y los diputados Aníbal Gomes y Alexandre Santos. También fueron objeto de la acción policial el ex ministro de Minas y Energía durante el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva Edison Lobao; el alcalde de la ciudad Nova Iguaçu (interior de Río) Nelson Bornier y el ex presidente de la subsidiaria de Petrobras Transpetro Sergio Machado.

La carta del impeachment. Cunha, un poderoso legislador evangélico que le declaró la guerra al gobierno, aceptó el 2 de diciembre un pedido de destitución contra Rousseff por maquillaje de las cuentas públicas horas después de enterarse de que tres legisladores del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) votarían en su contra en el Consejo de Etica. Pero el jefe de Diputados se queja de que la investigación en su contra es producto de una revancha del gobierno, que quiere frenar el impeachment (juicio político). La Corte Suprema se pronunciará hoy sobre la validez del procedimiento de impeachment contra Rousseff, que cuenta con una popularidad de apenas 9 por ciento en medio de una fuerte recesión. Rousseff considera improcedente el impeachment y dice que es blanco de un "golpe" de Estado.

"Fuera Cunha". El polémico jefe de Diputados fue acusado por la fiscalía en agosto de haber cobrado sobornos por al menos 5 millones de dólares en el marco de la red de corrupción que defraudaba a Petrobras. Las autoridades investigan asimismo si guardó dinero de origen sospechoso en cuentas bancarias en Suiza que no declaró y cuya existencia ya fue confirmada por el banco suizo donde hizo los depósitos. El Consejo de Etica decidió ayer abrir una investigación para descubrir si Cunha violó el Código de Etica de la institución al asegurar a sus pares que no tenía ninguna cuenta no declarada al fisco en el exterior. Cunha tendrá 10 días para defenderse por escrito ante el Consejo de Etica, que al cabo de tres meses emitirá una recomendación. El plenario de la Cámara baja puede luego poner fin a su mandato.

Cunha es miembro del centrista PMDB, un partido que se ha aliado con todos los gobiernos desde 1989, tras las primeras elecciones directas post dictadura, y que es la mayor fuerza electoral de Brasil. El partido sigue aliado al gobierno, pero no así Cunha y una porción de políticos fieles a él, que se alejaron de la coalición e impulsan una agenda contraria al gobierno.

Repudio. Aumentar las restricciones a los abortos en caso de violación y reducir la edad penal a 16 años son algunas de las propuestas legislativas impulsadas por el ultraconservador Cunha, repudiado por movimientos feministas y de izquierda que celebraron protestas al grito de "Fuera Cunha". Legisladores del PT y otros partidos de izquierda como el PSOL y Rede de Marina Silva exigieron ayer a la Corte el alejamiento inmediato de Cunha de la presidencia de la Cámara baja porque "agrede de manera continua la Constitución federal, hiriendo los principios de legalidad, impersonalidad, moralidad y eficiencia".

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