La visita de Kadafy a Francia desata una fuerte polémica en el gobierno
París.— La llegada a Francia del presidente libio, Muammar Kadafy, desató una fuerte disputa
dentro del gobierno galo. Kadafy fue recibido ayer en el Palacio del Elíseo por el presidente
Nicolas Sarkozy, poco después de su arribo. El ministro de Exteriores, Bernard Kouchner, y la
secretaria de Estado de Derechos Humanos, Rama Yade...
11 de diciembre 2007 · 02:15hs
París.— La llegada a Francia del presidente libio, Muammar Kadafy, desató
una fuerte disputa dentro del gobierno galo. Kadafy fue recibido ayer en el Palacio del Elíseo por
el presidente Nicolas Sarkozy, poco después de su arribo. El ministro de Exteriores, Bernard
Kouchner, y la secretaria de Estado de Derechos Humanos, Rama Yade, criticaron duramente esa
visita, ya que durante décadas el líder libio fue acusado de respaldar el terrorismo y de gobernar
de manera autoritaria, aunque ahora busca un nuevo lugar en el escenario mundial después de
renunciar a sus conductas anteriores.
Kouchner se unió a las críticas de organizaciones
defensoras de derechos humanos y de la oposición por la visita de Kadafy a Francia, donde
permanecerá hasta el sábado.
La visita tiene lugar precisamente en el aniversario de la
declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, escribió Kouchner en un artículo en el
diario La Croix, en el que se pregunta si se trata de "casualidad, buen presagio o provocación".
Todos los activistas recuerdan que Kadafy violó los derechos humanos "profesionalmente", añadió el
que fuera cofundador de la organización Médicos Sin Fronteras.
"Kadafy debe entender que nuestro país no es un felpudo en
el que un dirigente estatal, terrorista o no, pueda limpiar la sangre de sus crímenes", disparó por
su parte Yade al diario Le Parisien.
Una encuesta de opinión elaborada por la revista Paris
Match afirma que el 61 por ciento de los franceses están en contra de la visita, la primera de
Kadafy a París desde hace 34 años.
Sarkozy defendió la invitación alegando que "Francia debe
hablar con todos los que hayan elegido el regreso a la comunidad de naciones y abjurado del
terrorismo y las armas de destrucción masiva". El mandatario hizo estas declaraciones tras mantener
una conversación con Kadafy durante unos 50 minutos.
El presidente también dijo que Francia firmará contratos
por un valor de 10.000 millones de euros con Libia, y los calificó como recompensas al país
africano por modificar su conducta en la política internacional. Esos contratos incluyen la
polémica construcción de un reactor nuclear para una planta de desalinización de agua en territorio
libio.
Kadafy se expresó de forma comprensiva respecto al
terrorismo en la cumbre del pasado fin de semana de la Unión Europea y Africa, celebrada en Lisboa,
donde dijo que "las superpotencias violan el derecho internacional y no es sorprendente que los
débiles recurran al terrorismo".
En 2003 el líder libio se declaró responsable de la
explosión de un avión PanAm sobre la ciudad escocesa de Lockerbie en 1988, que se saldó con 270
muertos. Pero después aprobó el pago de indemnizaciones por el caso, lo que motivó que el Consejo
de Seguridad de la ONU levantara las sanciones contra Libia.
Tras pasar por Portugal y Francia, Kadafy visitará España
la semana que viene.