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La vapuleada General Motors anunció recortes en su producción

La medida provocará el cierre temporal de 20 plantas en EEUU, México y Canadá La producción de autos del gigante de Detroit, que amenaza con la bancarrota, cayó un 41 por ciento

Domingo 14 de Diciembre de 2008

Nueva York. — El constructor estadounidense de automotores General Motors anunció que cerrará 20 fábricas en toda América del Norte y hará drásticas reducciones en su producción de vehículos en un intento por ajustarse a la demanda de vehículos cada vez más limitada. La medida afectará al mayor número de plantas de GM en Estados Unidos, Canadá y México. El vapuleado gigante automotor, que está en busca de ayuda del gobierno para evitar una quiebra inminente, hizo saber que esta iniciativa, entre otras, es una respuesta a la caída del 26 por ciento en todo el ramo y un 41 por ciento en GM.

GM indicó que recortará en 250.000 vehículos su producción prevista para el primer trimestre de 2009, que incluye la reducción de 60.000 vehículos anunciada la semana pasada. La producción normal es de 750,000 automóviles y camiones en el trimestre, dijo el portavoz Tony Sapienza.

Muchas plantas dejarán de funcionar por todo el mes de enero, indicó y en conjunto, las fábricas estarán cerradas durante el 30 por ciento del trimestre. "Estamos haciendo ajustes muy drásticos", dijo el vocero Chris Lee.

Durante el tiempo que estén cerradas las plantas, los empleados dejarán de trabajar y la empresa les pagará una porción de su sueldo regular. Asimismo pueden solicitar beneficio de desempleo estatal, agregó Lee.

Caída en picada. La automotriz GM y casi todos los fabricantes con ventas en Estados Unidos atraviesan por su peor descenso en 26 años. GM informó que sus ventas en Estados Unidos cayeron en un 41 por ciento en noviembre y han tenido una declinación del 22 por ciento en los primeros 11 meses del año con respecto al mismo período del año pasado.

GM, que carece de liquidez, ha pedido préstamos al gobierno a fin de mantener sus operaciones hasta principios del año entrante. La Casa Blanca informó el viernes que podría usar parte de los 700.000 millones de dólares del fondo de rescate a Wall Street, a fin de ayudar a GM y a Chrysler a mantenerse en el negocio después que el Senado bloqueó la medida de hacerles un suculento préstamo inmediato de 14.000 millones de dólares. La propuesta fracasó en una dramática sesión el jueves por la noche después que los republicanos del Senado bloquearon la aprobación, alegando que se requería mayores concesiones de recortes de salarios y de beneficios por parte de los trabajadores automotrices.

Medida anticipada. Lee dijo que los recortes de producción no están relacionados con el fracaso del rescate y que ya habían estado previstos.

Toda la industria automotriz ha hecho cuantiosos recortes de producción recientemente en un intento por adaptarse al descenso de la demanda de automóviles. Previamente el viernes, Honda Motor informó que iba a recortar su producción de automóviles en América del Norte, en 119.000 en su año fiscal que concluye el 31 de marzo.

Libros contables, bajo la lupa

 El gobierno de Estados Unidos está tomando las primeras medidas concretas para salvar a los fabricantes de automóviles del colapso: funcionarios comenzaron ayer a examinar los libros de cuentas, a fin de calcular el volumen de los créditos de emergencia necesarios, informan medios estadounidenses.

La Casa Blanca y el Ministerio de Finanzas anunciaron el viernes su disposición a utilizar parte del paquete financiero de 700.000 millones de dólares para rescatar a la vapuleada industria del automóvil.

Anteriormente, el Senado había rechazado conceder a las empresas un crédito de emergencia por valor de 14.000 millones de dólares (unos 10.500 millones de euros).

Ayuda condicionada. El diario Wall Street Journal cifra el monto del posible crédito del gobierno en 8.000 millones de dólares (casi 6.000 millones de euros), una suma bastante inferior a la que pretenden las automotrices, mientras que el New York Times señala, citando fuentes gubernamentales, que Washington exigirá "concesiones considerables" por parte de los empresarios y los sindicatos.

Asimismo, el diario neoyorquino apunta que "el gobierno no descarta apoyar un proceso de quiebra controlado —de acuerdo a las leyes sobre bancarrota estadounidenses— que permita la reestructuración de las compañías".

Durante los últimos días, varios medios estadounidenses habían informado en sus páginas que las automotrices General Motors y Chrysler necesitan por lo menos 9.000 millones de dólares (unos 6.700 millones de euros) en las próximas semanas sólo para poder pagar los recibos de los principales abastecedores de repuestos automotor.

El gobierno apoyaría un proceso de quiebra controlado para reestructurar las compañías"

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