El Mundo

La Unión Europea se muestra dividida sobre la crisis migratoria

Cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de gobierno en Bruselas. Los países comunitarios tienen posturas diferentes sobre cómo evitar la oleada de inmigrantes que llegan por el Mediterráneo.

Jueves 23 de Abril de 2015

Tras el probablemente peor naufragio ocurrido en el mar Mediterráneo el pasado fin de semana, en el que podrían haber muerto hasta 950 personas, la Unión Europea (UE) acordó que es hora de actuar y reabrió el debate sobre política migratoria. Sin embargo, la crisis migratoria divide a la UE y no hay aún acuerdo sobre las soluciones. El naufragio centrará hoy la cumbre extraordinaria de la UE en Bruselas. Los distintos países tienen posiciones muy diferentes según su ubicación geográfica. Pero el tiempo apremia y, según los expertos, el año 2015 batirá un récord de inmigrantes en Europa.

•¿Qué exigen los países más afectados por la oleada de inmigrantes? La mayoría de los botes con inmigrantes llegan a las costas de Italia, Malta y Grecia. Estas naciones opinan que sus socios europeos no se hacen responsables de la situación y exigen más dinero de la Unión Europea y más patrullas en el Mediterráneo. También reclaman que los refugiados se distribuyan entre todos los países que integran la Unión Europea.

Para ello deberá modificarse el "Reglamento de Dublín", que especifica que el primer Estado miembro por el que accede a la Unión Europea el solicitante de asilo, el inmigrante, es el responsable de realizar el procedimiento para examinar la solicitud. Por lo tanto, si el solicitante llega a un segundo Estado miembro y realiza el trámite de asilo, este Estado podrá, en virtud del Reglamento de Dublín, devolver al solicitante al país de primera entrada. Los centros de acogida en Sicilia, pero también en Grecia se encuentran abarrotados.

•¿Qué intereses tienen los países del norte de Europa? Los países del norte de Europa, como Alemania y Suecia, son la meta de muchos refugiados que esperan encontrar allí una vida de seguridad y prosperidad. De acuerdo con la agencia europea de estadísticas Eurostat, en 2014 uno de cada tres de los 626.000 solicitantes buscó asilo en Alemania, que se ubica en primer lugar. En proporción al número de habitantes, la mayoría de los solicitantes piden asilo en Suecia. Ambos países registraron un aumento en las solicitudes de asilo de entre 50 y 60 por ciento. Alemania y Suecia reprochan a Italia ser demasiado laxa con el "Reglamento de Dublín" y dejar que los refugiados se trasladen a otros países para pedir asilo sin haberlos registrado previamente.

•¿Qué posición toman los países de Europa del Este? "A los países de Europa del Este este asunto no les importa", critica un diplomático de la UE. No son destinos buscados por los inmigrantes, que muchas veces huyen a Europa Occidental por razones económicas. Según las estadísticas, en 2014 los países Bálticos, Croacia y Eslovaquia estaban al final de la lista de solicitudes de asilo. "Los europeos del este quieren sobre todo una cosa: no pagar", agrega el diplomático.

•¿Cómo podrían distribuirse los inmigrantes que llegan por barco? Mediante cuotas. El criterio podría ser el número de habitantes y la capacidad económica de un país, algo que ya había propuesto el ministro del Interior alemán, Thomas de Maiziere, en octubre. Esta distribución de la carga en la UE ayudaría a Italia, pero también a Alemania.

•¿Quién está en contra de una distribución controlada de los migrantes? Según diplomáticos de la UE, hasta ahora el Reino Unido, la República Checa y los Estados bálticos están en contra de una distribución controlada de los migrantes, mientras que Portugal y España se manifestaron escépticos respecto a este tipo de planes. No está clara la posición de países como Polonia, Rumania y Eslovenia.

•¿Qué es lo que la UE quiere cambiar en el futuro en su política migratoria? Los proyectos de vigilancia de fronteras "Tritón" y "Poseidón" obtendrán mayores fondos en un futuro. El nuevo plan prevé una fuerte ampliación de los rescates, así como la posibilidad de que en el futuro se confisquen y se destruyan los barcos utilizados por traficantes de personas. Además, se proyecta que las oficinas de la Europol, la agencia de control de fronteras Frontex y la entidad judicial Eurojust estrechen su cooperación para actuar contra traficantes de personas.

Entre los puntos a discutirse, la Comisión propone cooperar con los vecinos de Libia, que es uno de los principales países de tránsito de migrantes ilegales que se embarcan para cruzar el mar Mediterráneo. También existe la idea de crear centros de acogida de refugiados en el norte de Africa, por ejemplo, bajo los auspicios de las Naciones Unidas. Allí se podría decidir quién puede viajar a Europa legalmente y quién debe regresar a su país.

Los días suceden iguales y aburridos en un campo de refugiados en Italia

Dieciséis sobrevivientes del domingo en el Mediterráneo fueron trasladados a un centro de acogida para solicitantes de asilo en Sicilia, en el que los días se suceden iguales y monótonos a la espera de un visado para una nueva vida. Parece un barrio residencial suburbano, con sus casas alineadas a lo largo de calles idénticas, pero se encuentra entre campos de naranjos, rodeado de alambradas y soldados.

El centro de acogida para solicitantes de asilo (Cara por su acrónimo italiano) de Mineo, en el este de Sicilia, acoge a unos 3.200 inmigrantes. Según su director, Sebastiano Maccarrone, se quedan en promedio 13 meses, hasta que se decida sobre su situación: estatus de refugiado, permiso de estancia humanitaria o procedimiento de expulsión. La diversidad es extrema: 35 nacionalidades, principalmente de Africa, pero también de Bangladesh o Afganistán, que cohabitan gracias al esfuerzo de mediadores culturales y a un sistema de representantes electos por cada comunidad. Todos tienen en común su llegada en embarcaciones precarias y sobrecargadas.

En el interior del campamento, la inactividad hace mella entre los residentes, en su mayoría jóvenes que ya agotaron los terrenos deportivos, los paseos a pie o en bicicleta por el campo de los alrededores y las clases de italiano. "Se supone que iba a ser un centro de emergencia y se ha convertido en la normalidad", lamenta Maccarrone.

Entre los Cara, los centros de organizaciones religiosas y los hoteles o residencias convertidos en instalaciones de acogida, Italia alberga a más de 80.000 personas en espera de una decisión oficial.

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