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La sombra de Uribe pesará en su presidencia

Iván Duque, un abogado y joven senador de 41 años que de niño soñaba con ser mago, se convirtió en el as en la manga del ex presidente Alvaro Uribe para que su sector político vuelva a tener el poder, tras derrotar al izquierdista Gustavo Petro en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia.

Lunes 18 de Junio de 2018

Iván Duque, un abogado y joven senador de 41 años que de niño soñaba con ser mago, se convirtió en el as en la manga del ex presidente Alvaro Uribe para que su sector político vuelva a tener el poder, tras derrotar al izquierdista Gustavo Petro en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia.

El apoyo de Uribe, que gobernó de 2002 a 2010, resultó fundamental para las aspiraciones políticas de Duque, pero al mismo tiempo un arma de doble filo, pues el candidato de Centro Democrático debe esforzarse para ser visto como un presidente sin un jefe detrás suyo. Para muchos políticos y personas del común, Duque es una marioneta de Uribe que difícilmente habría llegado a la posición que ocupará desde el 7 de agosto si no tuviera el afecto de su mentor, un verdadero imán de votos.

Uribe lo niega. "El doctor Iván Duque no es títere, yo no soy titiritero. l es brillante, preparado, de gran personalidad, de gran carácter, tiene esa difícil combinación entre firmeza y decencia", asegura el ex presidente. Aunque hasta hace pocos meses era un senador desconocido para la mayoría de los colombianos, Duque empezó a ascender cuando ganó el respaldo de Uribe en la competencia de la derecha para presentar una candidatura presidencial. En marzo, Duque ganó una consulta interna y fue proclamado candidato. A partir de ahí empezó a encabezar las encuestas con una amplia ventaja, que se confirmó el 27 de mayo en la primera vuelta de las elecciones. Es evidente que tanto Uribe como Duque capitalizan la desconfianza popular con el acuerdo de paz que rubricó el actual presidente Juan Manuel Santos, con las guerrillas de las FARC. Estas son tan impopulares que el partido político que formaron luego del acuerdo prácticamente no recabó votos y los legisladores que logró en las elecciones parlamentarias de marzo pasado se deben exclusivamente a una cláusula del documento de paz, que le dio una cuota de senadores y diputados.

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