El Mundo

La rebelión se extiende por Libia y Kaddafi se atrinchera en un cuartel

Mercenarios y leales al gobierno aterrorizan a la población en la capital del país. El Tribunal Penal Internacional cifra en 10.000 el número de muertos por la represión.

Jueves 24 de Febrero de 2011

Trípoli/El Cairo.- Manifestantes libios continuaron ayer desafiando al gobierno de Muammar Kaddafi y tomaron las calles de la ciudad de Bengazi por noveno día consecutivo, mientras la presión internacional contra el mandatario sigue aumentando. Además de diplomáticos, miembros del gobierno y soldados le dieron la espalda al dictador, en el gobierno desde hace más de 40 años, y anunciaron su apoyo a los manifestantes. La oposición controla casi la mitad del país y ayer se atribuyó nuevos avances en territorios cada vez más cercanos a Trípoli. Los grupos antigubernamentales afirmaron haber tomado ayer Misrata, 200 kilómetros al este de Trípoli y la ciudad más grande y más cercana a la capital que conquistaron los rebeldes en la mitad oeste del país norafricano.

Según aseguraron ayer círculos bien informados en la capital libia, Kaddafi se habría atrincherado junto con cuatro brigadas de las fuerzas de seguridad en la base militar Bab al Asisiya, en Trípoli. Esto ocurre un día después de que llamara a sus seguidores a combatir a los manifestantes y amenazara con el uso de la fuerza contra sus críticos.

Cambio de bando. En tanto, unidades militares en el noreste de Libia anunciaron su apoyo a los manifestantes antigubernamentales, informó la emisora Al Arabiya. La televisión emitió imágenes de los líderes de las unidades militares en el distrito de Al Jabal al Akhdar que prometieron proteger a los manifestantes, después de que Kaddafi se negara a dimitir el martes en un mensaje a la nación. Dos pilotos de la fuerza aérea se lanzaron de su caza Sukoi de fabricación rusa y dejaron que se estrellara en el desierto, en lugar de obedecer la orden de bombardear Bengazi.

Según la Corte Penal Internacional, la represión gubernamental causó hasta ahora al menos 10 mil muertos y 50 mil heridos. El régimen reconoció oficialmente solo 300 muertos. Asimismo, el éxodo de extranjeros continúa a ritmo acelerado y Occidente extrema las medidas para evacuar a sus ciudadanos.

Los habitantes de varias ciudades en el este de Libia celebraron ayer la “liberación” de su región. Testigos relataron que en las ciudades de Bengazi, la segunda más grande del país, y Tobruk los representantes del gobierno desaparecieron o se unieron a los manifestantes. Las calles en Trípoli, en tanto, estaban ayer más bien desiertas, aunque mercenarios y leales al gobierno están fortificando la ciudad para resistir. También las tropas fieles al régimen toman posición en torno a la ciudad, desplegando tanques para aislar el avance de las fuerzas opositoras, según dijeron anoche las cadenas árabes Al Jazeera y Al Arabiya. Distintos testimonios dieron cuenta de que grupos armados aterrorizan a los pobladores y los obligan a quedarse recluidos en sus casas. En Tobruk no se ven fuerzas de seguridad en la ciudad y las unidades militares dijeron que “ya no sirven” al líder Kaddafi.

Sanciones. Mientras, crece la indignación internacional. La Unión Europea dijo ayer que evalúa sanciones, mientras que desde Washington, el presidente Barack Obama dijo ayer que la feroz represión en Libia viola las normas internacionales y señaló que ordenó a su equipo de seguridad nacional que prepare una amplia gama de opciones para afrontar la crisis.

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