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La premier británica busca salvar el Brexit

La primera ministra británica, Theresa May, visita hoy Bruselas con el mandato del Parlamento de tratar de reabrir un acuerdo que la Unión Europea se niega a negociar de nuevo, porque los 27 dan por cerrado el pacto de divorcio y porque consideran imprescindible la salvaguarda irlandesa que en Westminster rechazan de plano.

Jueves 07 de Febrero de 2019

La primera ministra británica, Theresa May, visita hoy Bruselas con el mandato del Parlamento de tratar de reabrir un acuerdo que la Unión Europea se niega a negociar de nuevo, porque los 27 dan por cerrado el pacto de divorcio y porque consideran imprescindible la salvaguarda irlandesa que en Westminster rechazan de plano.

Los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker; del Parlamento europeo, Antonio Tajani; y del Consejo europeo, Donald Tusk, recibirán a May, por ese orden, a lo largo del día en sus respectivos despachos, con la esperanza de que la premier presente un plan creíble para desbloquear la situación. "Tendré el placer de recibir a la primera ministra británica y ella sabe que la Comisión Europea no está dispuesta a reabrir el asunto. Es la posición común de la Comisión y de la Unión Europea", dijo Juncker a 24 horas de recibir a May.

Punto muerto

"La Unión Europea no está haciendo ninguna nueva oferta", advirtió Tusk, por su parte, antes de pedir que May presente una propuesta "realista" con la que sacar el acuerdo del Brexit del "punto muerto" en el que se encuentra. Ambos zanjaron así las esperanzas de Londres de reabrir el acuerdo para incluir en él garantías legalmente vinculantes con las que limitar los efectos de la red de seguridad diseñada para la frontera en el Ulster.

Sus declaraciones públicas sirvieron también para escenificar el apoyo unánime y sin fisuras del bloque a Irlanda, en sendas comparecencias ante la prensa tras reunirse con el primer ministro irlandés, Leo Varadkar.

La salvaguarda (o «backstop», en la jerga comunitaria) es una solución de último recurso prevista para evitar la reintroducción de controles físicos y aduana en la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte en el caso de que tras el período de transición las partes no lograran definir una alternativa mejor para el futuro.

Para una mayoría de diputados en la Cámara de los Comunes, sin embargo, es un instrumento que debe ser eliminado porque supone una trampa que, de activarse, podría "atrapar" a Reino Unido indefinidamente en la Unión Aduanera. "Es una red de seguridad y dejaría de ser red de seguridad si puede ser destruida de manera unilateral por una de las partes", responde Juncker a esta exigencia.

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