El Mundo

La oposición venezolana desafía la prohibición de Maduro de manifestar

Bajo penas de diez años de cárcel, el gobierno chavista suspende las protestas públicas que puedan perturbar la votación de la Constituyente, el domingo

Viernes 28 de Julio de 2017

La oposición venezolana extenderá a todo el país su protesta convocada para hoy en Caracas, en abierto desafío al gobierno de Nicolás Maduro, que prohibió manifestaciones que afecten la votación el domingo de la Asamblea Constituyente. En un ultimátum para que Maduro suspenda la elección, los opositores cumplieron ayer el segundo día de una huelga de 48 horas, que ya deja cinco muertos —tres el miércoles y dos ayer—, que elevaron a 108 los fallecidos en las protestas que iniciaron hace cuatro meses. Zonas de la capital y de otras ciudades quedaron paralizadas y en varios sectores ocurrieron choques entre las fuerzas de seguridad y manifestantes.

La MUD advirtió que si el gobierno no da marcha atrás con Constituyente, pese a la huelga y la marcha de hoy, "boicoteará" la votación para elegir a los 545 asambleístas que reformarán la Carta Magna y que regirán el país por tiempo indefinido con facultades absolutas. Buscando calmar las aguas, el mandatario planteó a la oposición iniciar un diálogo antes de las votaciones, en un discurso en el que sin embargo ratificó que su proyecto no tiene marcha atrás. "Propongo a la oposición política venezolana que abandone el camino insurreccional (...) y que instalemos en las próximas horas, antes de la elección e instalación de la Asamblea Nacional Constituyente, una mesa de diálogo", dijo ante una multitud de seguidores, en el cierre de campaña.

La Constituyente echó leña al fuego en un país polarizado y sumido, pese a su riqueza petrolera, en una profunda crisis económica, donde la comida y las medicinas escasean, los precios suben todas las semanas y el salario no alcanza para nada. "Nos va a traer más hambre y miseria, no queremos ser otra Cuba", dijo Carmen Alvarez, comerciante de 60 años, en una barricada de escombros, en el este de Caracas.

Parálisis

El llamado paro cívico continuó ayer con calles vacías y bloqueos de vías en distintas regiones del país, que se sumaron a la demostración para detener la elección de los 545 miembros de la Constituyente, prevista para el domingo. La oposición dijo que en el curso de la segunda jornada de la huelga la mayoría de los comercios permanecieron cerrados, mientras las calles, avenidas y autopistas estuvieron desoladas y con escaso transporte. Además, calificó de "brutal" la represión de la Guardia Nacional (policía militarizada) y la Policía Nacional contra las manifestaciones. "Esta semana continúa escalada de la protesta. No vamos a permitir que se efectúe el fraude constituyente y lo lograremos en unidad", señaló la coalición opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD).

En Caracas, las protestas se extendieron a barrios populares, donde se hicieron presentes las fuerzas de orden para disolverlas. Maduro afirmó que la "supuesta" huelga convocada por la oposición fue derrotada por la clase obrera, pues "aquí no ha habido paro, aquí lo que hay es trabajo". "El pueblo y la clase obrera derrotaron esta amenaza del pichón de Hitler (el diputado Freddy Guevara, uno de los convocantes de la huelga)", afirmó. Maduro insistió en que no retirará la Constituyente y que sus miembros serán elegidos el domingo, a pesar de las sanciones aplicadas por Estados Unidos a 13 funcionarios de su gobierno.

El ministro del Interior, Néstor Reverol, anunció que a partir del hoy quedan prohibidas las manifestaciones que perjudiquen los comicios, y amenazó a quienes organicen y realicen actos para interferir en la votación con "prisión de cinco a diez años".

"El emperador Donald Trump"

Reverol garantizó la seguridad del proceso durante una comparecencia con la presidenta del poder electoral, Tibisay Lucena, ambos incluidos en una lista de 13 funcionarios y militares sancionados el miércoles por el gobierno de Donald Trump. Estados Unidos justificó su medida acusando a esas figuras de "minar la democracia" y por su "responsabilidad" en actos de violencia o corrupción, y advirtió que quienes "se sumen" a la Constituyente estarán expuestos a otras sanciones. "Su majestad el emperador Donald Trump dio la orden de que suspendamos la Constituyente (...) y le digo al emperador Donald Trump que el pueblo manda en Venezuela", expresó el mandatario.

El ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, también rechazó esas sanciones y prometió que las votaciones serán garantizadas por la Fuerza Armada, clave en el sostén del gobierno y a la que Maduro dio enorme poder político y económico. Maduro, ex chofer de colectivos de 54 años, quien sustituyó al fallecido presidente socialista Hugo Chávez (1999-2013), acusa a sus adversarios de promover la violencia para darle un golpe de Estado con apoyo de Estados Unidos. Pero no solo Washington presiona para frenar la Constituyente. Gobiernos de Latinoamérica y Europa expresaron preocupación por un agravamiento de la crisis y de la violencia.

Según analistas, tanto el rechazo interno como externo afectan la legitimidad de la Constituyente, por lo que el gobierno busca evitar una alta abstención, tras los 7,6 millones de votos que la MUD asegura obtuvo en el plebiscito simbólico que hizo el 16 de julio contra esa iniciativa.

EEUU ordena evacuar

En tanto, el gobierno de Estados Unidos ordenó anoche a los familiares de su personal en la embajada de Caracas abandonar Venezuela y autorizó la salida voluntaria de sus empleados debido a la crisis política y la violencia imperante, indicó el Departamento de Estado en un comunicado. En una advertencia de viaje también aconsejó a los ciudadanos a no viajar al país sudamericano "debido a disturbios sociales, crímenes violentos y la omnipresente falta de alimentos y medicinas". Para quienes se quedan allí, el Departamento que dirige Rex Tillerson ordenó una restricción de movimiento y de horas para hacerlo.

El presidente Donald Trump advirtió a Maduro que tomará "acciones económicas fuertes y rápidas" si no desiste en ese proceso, al que altos funcionarios de su administración calificaron esta semana de "línea roja" que marca "el final de la democracia". Además, la administración estadounidense impuso sanciones a otros 13 altos funcionarios venezolanos.

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