El Mundo

La Obamamanía se adueña del mundo en un clima de euforia y expectación

Cambio de rumbo en Estados Unidos. Reacciones sobre la histórica victoria del senador afroamericano. Casi al unísono, gobiernos y líderes políticos saludaron al primer presidente negro de EEUU.

Jueves 06 de Noviembre de 2008

Washington. — Pocas veces en la historia una victoria electoral suscitó tanta aprobación y tanta euforia alrededor del mundo como la de Barack Obama, quien se convertirá en el primer presidente negro de los Estados Unidos. Casi al unísono, aunque con algunos matices, gobiernos y líderes políticos, independientemente de su color e ideología, se rindieron ayer a la "obamanía" que recorre el planeta y aplaudieron el triunfo del senador por Illinois como el comienzo de una nueva y esperanzadora era en medio de los tiempos turbulentos que se viven actualmente.

Y, encumbrado Obama, pocos parecían acordarse de George W. Bush, a cuyos ocho años en el poder muchos achacan los males que padece el mundo, desde la peor crisis financiera desde 1929 hasta los conflictos sin solucionar en Irak y Afganistán.

Pero las reacciones a la victoria del político demócrata también demuestran que el próximo inquilino de la Casa Blanca se enfrenta a toda una serie de retos, tan enormes como las expectativas que ha levantado. Incluso el presidente boliviano Evo Morales, junto con el venezolano Hugo Chávez uno de los más acérrimos críticos de la política de Bush en América latina, calificó de "histórico" el triunfo del demócrata y manifestó su deseo de que no sólo mejoren las relaciones bilaterales sino que además se levante el bloqueo a Cuba. La mayoría de los gobiernos regionales felicitaron a Obama por el triunfo. El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, destacó como "un hecho extraordinario la elección del primer negro en la historia de Estados Unidos y sobre todo de una persona que ha demostrado competencia política".

También Irán, uno de los países que Bush incluyó en el "eje del mal", saludó la elección del negro, que interpretó como prueba del fracaso de Bush.

En Europa, el mandatario francés y presidente de turno de la Unión Europea (UE), Nicolas Sarkozy, manifestó que Obama, bendecido también por el Vaticano, representa "el cambio, la apertura y el optimismo" en tiempos intranquilos. "En un momento en el que todos nosotros nos vemos enfrentados a desafíos inmensos, su elección despierta en Francia, Europa y más allá, en todo el mundo, una gran esperanza", añadió el líder conservador.

Cooperación. En la misma línea, la canciller alemana, Angela Merkel, expresó su esperanza de que Estados Unidos y Europa afrontarán esos retos en "estrecha y confiada cooperación", mientras que el primer ministro británico, Gordon Brown, cuyo país es el principal aliado de Estados Unidos en Europa, recordó que la relación con Washington "es vital" para la prosperidad y la seguridad" del Reino Unido. También España apuesta por una estrecha cooperación entre Europa y Estados Unidos, pero además confía en que los vínculos bilaterales, bajo mínimos desde que el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, retirara las tropas españolas de Irak en 2004, vuelvan a la normalidad y sean con Obama "fluidas y positivas". En una mejora de las relaciones también confía Rusia. Su presidente, Dmitri Medvedev, sin mencionar a Obama por su nombre, manifestó: "Esperamos que la nueva administración de Estados Unidos se decida como nuestro aliado por una cooperación completa con Rusia".

En Japón, que ya goza de esa alianza, la esperanza es que las relaciones "no se alteren ni en lo más mínimo", según manifestó un portavoz del premier, el conservador Taro Aso, cuyo país envió tropas a Irak durante el mandato de Junichiro Koizumi. China, por su parte, espera también continuidad pero teme que Obama impulse el proteccionismo en materia de comercio, indicó el analista Shi Yinhong. Quizás por ello, el presidente del gigante asiático, Hu Jintao, recordó en su telegrama de felicitación que ambos países "tienen extensos intereses comunes en una serie de temas importantes para la humanidad".

Más cauta fue la reacción de Irak, cuyo gobierno tiene muy presentes las críticas de Obama a la estrategia de Bush en ese país. Así, el de Bagdad fue uno de los pocos gobiernos en expresar la esperanza de que no haya cambios sustanciales en la política de Washington. "Obama aseguró que no habrá una retirada apresurada de las tropas estadounidenses de Irak", se apresuró en recordar el ministro de Exteriores, Hoshiar Zebari.

Desde Afganistán, su presidente, Hamid Karzai, manifestó la esperanza de que el triunfo de Obama traiga paz a su país, al tiempo que lo exhortó a evitar más víctimas civiles en su lucha contra los talibanes.

Paz también es lo que anhelan en Medio Oriente, donde Israel y los palestinos felicitaron por igual al senador por Illinois. Si el presidente israelí, Shimon Peres, habló de Estados Unidos como "un gran amigo y una gran esperanza", el presidente palestino, Mahmud Abbas, instó a Obama a involucrarse "inmediatamente" en el proceso de paz para traer la seguridad y la estabilidad a la región.

"Sueños". Lo que seguramente todos suscribirían son las palabras de Nelson Mandela, el ex presidente sudafricano y símbolo de la lucha contra el apartheid: "El triunfo de Obama demuestra que nadie, en ninguna parte, debe abandonar sus sueños de convertir el mundo en un mejor lugar para vivir".

El propio Bush rindió un emocionado homenaje a su sucesor en la Casa Blanca, y prometió llenando de elogios a Obama su "cooperación total" durante los 76 días de la transición. Agregó que lo mantendrá al tanto de todas sus decisiones políticas hasta el 20 de enero, el día de la entrega del mando.

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