Sábado 09 de Abril de 2022
Los horrores perpetrados por las tropas rusas en Ucrania van mucho más allá de la pequeña ciudad de Bucha. Ahora los equipos de rescate hallaron cuerpos de personas torturadas y asesinadas en Makarov, en la región de Kiev, denunció el Ministerio de Defensa ucraniano, calificando el hallazgo como “ un nuevo y monstruoso crimen de guerra”. También se recuperaron cuerpos de civiles muertos en bombardeos rusos en la ciudad de Borodyanka, siempre en la zona de la capital ucraniana, de la que las tropas locales expulsaron a los rusos hace algo más de una semana.
En Makarov, una ciudad liberada hace unos días, los rescatistas buscan víctimas de los bombardeos rusos bajo los escombros. Pero en esa tarea se encuentran con cadáveres con signos de torturas. La ciudad está medio destruida. “En Makarov, donde el número de muertos se ha elevado a 133, ha habido varios casos de tortura, con cuerpos encontrados con las manos atadas, y al menos dos casos de mujeres violadas y luego asesinadas, una de las cuales degollada. Hemos encontrado los cuerpos”, dijo el alcalde de Makarov, Vadano Tokar, al corresponsal de Ansa. Tokar, que es abogado y lleva el uniforme militar desde el comienzo de la guerra, también informó de que el presidente Volodimir Zelensky le concedió una medalla de honor después de que los militares rusos ocuparan la ciudad. “En algunas casas los militares rusos lanzaron granadas en los refugios”, relataron los residentes de Makarov. Otros informaron de “disparos a coches en la calle desde helicópteros rusos. Los soldados nos dijeron que huyéramos porque venían los ’udmurts’ y los ’buriatis’”, el grupo étnico de la 64ª brigada rusa del extremo oriente de Siberia acusada de las masacres de Bucha.
En tanto, en el sureste de Ucrania, la devastada ciudad de Mariupol aún resiste, pero solo en el distrito portuario. Se cree que al menos 110 mil habitantes quedaron atrapados desde hace más de seis semanas. “La escala de los crímenes de las fuerzas rusas en Mariupol es diez veces peor que el genocidio de Bucha”, denunciaron las autoridades locales en Telegram, con una foto con cuerpos alineados en el suelo. “Aquí los ocupantes rusos han montado un punto de recogida de los cuerpos de los residentes asesinados. Cientos de cadáveres son llevados a estos puntos cada día” y luego “son destruidos en crematorios móviles o enterrados en fosas comunes. Hacen todo lo posible por ocultar la tragedia de Mariupol”.
El primer ministro británico, Boris Johnson, viajó por sorpresa a Kiev, donde se reunió con el presidente Volodimir Zelensky. Las masacres de las tropas rusas en Bucha han “manchado para siempre” la reputación de Vladimir Putin”, dijo Johnson, quien anunció otro paquete de ayuda financiera y militar. Johnson se paseó con Zelensky por las calles de Kiev.
Mientras tanto, en Bucha se siguen sumando víctimas. Según las autoridades de la ciudad, un total de 360 civiles han muerto, entre ellos al menos 10 niños, en esta pequeña ciudad al norte de Kiev, según la comisaria de Derechos Humanos del Parlamento ucraniano, Lyudmyla Denisova. En Bucha los rusos crearon una cámara de torturas según los supervivientes, y “estaba el cuartel general de Kadyrov (el dictador checheno aliado de Putin)”, escribe Denisova, que añade que los rusos dispararon a la gente en la cara, quemaron sus ojos, cortaron partes del cuerpo y torturaron a adultos y niños hasta la muerte.
“Como la masacre de Bucha, como tantos otros crímenes de guerra rusos, el ataque de Kramatorsk debe incluirse entre las acusaciones que se presentarán ante los tribunales, lo que tendrá que ocurrir”, dijo Zelensky en su último video. El viernes, en esa ciudad del este de Ucrania, un potente misil de fabricación rusa cayó sobre una multitud que se agolpaba en la estación de trenes para huir hacia el oeste. “Todos los esfuerzos del mundo tendrán que dirigirse a reconstruir cada minuto”, subrayó, para saber “quién hizo qué, quién dio las órdenes, de dónde vinieron los cohetes, quién los trajo, quién dio la orden y cómo se organizó el ataque”, enumeró Zelensky. Rusia niega haber lanzado el misil, pero la evidencia señala a los milicianos prorrusos del Donbás, en el este de Ucrania, que están armados y dirigidos por Moscú.
“Hemos creado un archivo en línea para documentar los crímenes de guerra de Rusia”, escribió en Twitter el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba. “Las pruebas reunidas de las atrocidades cometidas por el ejército ruso en Ucrania garantizarán que estos criminales de guerra no escapen a la justicia”. El sitio contiene varias secciones: desde la de las víctimas fallecidas, las de tortura, los rehenes y las violaciones. Luego están las cifras: 1.563 muertos, entre ellos 167 niños, 4.820 crímenes de guerra, 6.800 edificios destruidos. Estas cifras están documentadas por Kiev a través del testimonio de civiles y de los medios de comunicación. Pero sobre todo, con fotos: del hospital infantil bombardeado en Mariupol y de la masacre en Bucha.
En Chernobyl, que fue rodeada por los rusos desde el mismo inicio de la guerra el 24 de febrero, los soldados rusos no sólo se dedicaron a cavar trincheras en una zona altamente contaminada como es el bosque que rodea a la central nuclear, sino que también cometieron acciones imprudentes, como tocar material radiactivo con las manos desnudas, según un ingeniero ucraniano de la planta dijo al New York Times.
Un soldado ruso de una unidad de protección química, biológica y nuclear recogió con sus propias manos una fuente de cobalto-60 en un depósito de residuos nucleares, exponiéndose a tanta radiación en cuestión de segundos que el contador Geiger chisporroteó, explicó Valery Simyonov, ingeniero jefe de seguridad de la planta. No está claro, añadió, qué le ocurrió al hombre.
Según el ministro ucraniano de Energía, Germán Galushchenko, y según ha informado en Twitter el Ministerio de Defensa de Kiev, a los soldados rusos que cavaron las trincheras cerca de la central nuclear de Chernobyl no les queda más de un año de vida.
Este sábado se produjeron bombardeos rusos en zonas residenciales de Severodonetsk, cuyo número de víctimas aún no se ha confirmado. Así lo informó el jefe de la administración regional de Lugansk, Serhiy Haidai. Las fuerzas armadas ucranianas explican en Facebook que las tropas rusas siguen atacando el este del país, “para establecer un control total sobre los territorios de Donetsk y Lugansk”. Las tropas rusas dispararon un misil contra unas infraestructuras de la localidad turística de Myrhorod, en la región de Poltava, en el centro de Ucrania, hiriendo a dos personas y causando importantes daños. Se han acordado diez corredores humanitarios para este sábado en Ucrania, anunció la vicepresidenta Iryna Vereshcuck. Para la ciudad asediada de Mariupol, el desplazamiento (a Zaporizia) también está previsto por medios propios.
Un general acusado de crímenes de guerra, el nuevo comandante
Rusia ha reorganizado y unificado el mando de sus operaciones en Ucrania y nombrado al frente al general Alexander Dvornikov, que tiene amplia experiencia en Siria. La experiencia de cuatro mandos diferentes no coordinados fue pésima, según analistas militares. Medios anglosajones señalan que Dvornikov habría estado tras la masacre contra la estación de tren de Kramatorsk, donde murieron 52 personas. Y en Siria habría practicado la “tradición” militar rusa de la tierra arrasada, ya aplicada en Chechenia y ahora en Ucrania.
Dvornikov lidera desde ahora la invasión, y “tiene mucha experiencia en operaciones rusas en Siria. Por lo tanto, esperaríamos que mejore el comando y control general”, dijo una fuente a la BBC. Este ajuste, a casi mes y medio después del inicio de la guerra, busca mejorar la coordinación entre los diversos frentes, ya que los mandos rusos hasta ahora se organizaban y comandaban por separado con una muy pobre coordinación.
Como es sabido, Moscú no ha logrado su objetivo de hacerse con Kiev, Járkov, Chernigov, Mariupol y el resto de las principales ciudades del país y ha reorientado sus esfuerzos para concentrarlos en la región del Donbass, en el este.
Dvornikov fue comandante de una división en el Cáucaso. Más tarde se convirtió en subcomandante del 36º Ejército. Asumió el mando del 5º Ejército en 2008. Más tarde Dvornikov dirigió a las fuerzas armadas rusas en Siria desde septiembre de 2015 hasta junio de 2016. Durante su mando, la aviación rusa realizó más de 9.000 incursiones contra rebeldes y yihadistas, pero por cierto también contra civiles. Estas misiones fueron clave para que el ejército sirio del dictador Bashar Assad recuperara territorio. Ahora, Putin le encomienda al Dvornikov el mando general de la invasión de Ucrania.
Desde ONGs especializadas se alerta sobre el historial de crímenes y bombardeos contra la población civil de Dvornikov. Estuvo al mando de operaciones en Siria que se consideran crímenes de guerra en 2016. Según el Centro de Documentación de Violaciones, de la oposición siria, dirigió a ataques aéreos indiscriminados contra instalaciones médicas empleando bombas de racimo. La confirmación proviene de imágenes de satélite analizadas por Human Rights Watch que muestran más de 950 puntos devastados. En Siria, Dvornikov empleó tácticas que imitaban las puestas en práctica durante la guerra de Chechenia. Ahora este criminal de guerra está al mando de todas las tropas que intentan ocupar Ucrania.