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La Justicia española imputó al yerno del rey por un caso de corrupción

Madrid.- Por primera vez en la reciente historia de la monarquía española, un familiar del rey Juan Carlos tendrá que rendir cuentas con la Justicia: Iñaki Urdangarin, marido de la infanta...

Viernes 30 de Diciembre de 2011

Madrid.- Por primera vez en la reciente historia de la monarquía española, un familiar del rey Juan Carlos tendrá que rendir cuentas con la Justicia: Iñaki Urdangarin, marido de la infanta Cristina y yerno del monarca, fue imputado ayer en el marco de una investigación por supuestos delitos de corrupción.

El ex jugador de básquet, de 43 años, tendrá que presentarse el 6 de febrero ante el juez que instruye el llamado "caso Nóos", en el que investiga presuntos delitos de malversación de caudales públicos, fraude, falsedad documental y prevaricación durante el tiempo en que Urdangarin estuvo al frente del Instituto Nóos, una fundación sin fines de lucro.

El marido de la hija mediana de los reyes de España, que actualmente vive en Washington con ella y sus cuatro hijos, tendrá que acudir en persona a declarar al juzgado de instrucción de Palma de Mallorca en el que tiene lugar la investigación.

El juez instructor del caso, el magistrado José Castro, cree que Urdangarin y su socio en el Instituto Nóos, Diego Torres -imputado ya desde hace tiempo-, "organizaron un entramado societario utilizando un grupo de sociedades mercantiles, a través de las cuales desviaban los fondos públicos y privados (procedentes de patrocinios de empresas) que recibía el Instituto Nóos, apoderándose de los mismos".

La Casa del Rey se limitó a declarar: "Como hemos dicho siempre, respetamos la actuación de los jueces".

"Clamor popular". Por su parte, el portavoz del duque de Palma defendió la inocencia de Urdangarin y lamentó el "clamor popular" que según él existía en España para que fuera imputado. No obstante, dijo, ahora que fue imputado podrá "empezar a defender" su honorabilidad. Urdangarin siempre negó haber cometido un delito, pero pidió perdón públicamente este mes por la vergüenza que causaron sus problemas legales a la familia real, que aseguró que no tenía nada que ver con sus asuntos financieros.

"Esto recién empieza". Los partidos políticos expresaron ayer su respeto a la Justicia, tras la imputación de Urdangarin. El Partido Popular (PP) del presidente del gobierno, Mariano Rajoy, pidió que "por el bien de todos, se conozca toda la verdad cuanto antes". El opositor Partido Socialista (PSOE) confió en que "se esclarezca todo lo ocurrido".

Más duras en sus valoraciones fueron las formaciones de la izquierda parlamentaria minoritaria. "Esto no ha hecho nada más que empezar", aseguró Izquierda Unida (IU). Con la imputación de Urdangarin se imputa a "algo más que a una persona", añadió la formación, que pidió que se aclaren "los silencios y posibles encubrimientos".

Aunque el secreto de sumario no se levantó hasta ayer, los medios españoles llevan meses informando sobre el caso a través de filtraciones.

Por esto, en el marco de este escándalo y en una decisión sin precedentes, el rey Juan Carlos decidió el pasado 12 de diciembre apartar a Urdangarin de los actos oficiales de la Casa Real. "Su comportamiento no parece ejemplar", argumentó entonces el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno.

Recuperar la confianza. El pasado 24, durante el tradicional mensaje de Navidad, el monarca sentenció: "La justicia es igual para todos (...) Las conductas censurables deben ser sancionadas". Y toda España lo entendió como una alusión directa a su yerno.

La situación ha llevado a la Casa del Rey a tomar otra decisión histórica: el miércoles hizo público por primera vez cómo reparte el rey el dinero que recibe anualmente de los Presupuestos Generales del Estado. El paso fue interpretado como un ejercicio de transparencia, en un esfuerzo por recuperar la confianza que pudiera haber perdido la institución entre los ciudadanos debido al "caso Urdangarin".

Un sondeo de opinión conducido por el Centro de Investigación Social demostró que los históricamente altos índices de aprobación de la familia real española cayeron este año. El rey Juan Carlos, de 73 años, es muy querido y reconocido por presidir la tensa transición hacia la democracia luego de la dictadura de casi cuatro décadas de Francisco Franco.

El deportista ejemplar que se convirtió en un peso familiar

Madrid.— De yerno ejemplar del rey Juan Carlos, Iñaki Urdangarin pasó a ser, a sus 43 años, una espina en la familia real española, un elemento incómodo en una institución hasta ahora muy valorada por los españoles.
  Cuando en 1997 se casó con la hija mediana de los reyes, Urdangarin era el joven que muchos padres hubieran deseado para sus hijas. Procedía de lo que se suele llamar “una buena familia”: de padre banquero y madre belga aristócrata, se educó en los mejores colegios. Desde los 18 años jugaba al básquet en el Barcelona y formaba parte de la selección española.
  El rey Juan Carlos tenía un cariño especial por él, mayor —dicen círculos próximos a la Casa Real— que el que tenía por su primer yerno, Jaime de Marichalar, que se había casado en 1995 con la infanta Elena (la pareja se divorció en 2010).
  
Medalla olímpica.
En 2000, Urdangarin se convirtió en el primer miembro de la familia real española en conseguir una medalla olímpica. Fue en los Juegos Olímpicos de Sydney, donde la selección española de básquet se hizo con el bronce. Poco después, a los 32 años, se retiró del deporte.
  Es a partir de ahí cuando empieza la nueva vida de Urdangarin. Instalado con la infanta Cristina en Barcelona, hizo un máster en una de las escuelas de negocios más importantes del país.
  A partir de 2001 trabajó como directivo en empresas intermediarias en el mundo del deporte. En 2004 fue elegido vicepresidente primero del Comité Olímpico Español (COE), un paso criticado por algunos medios porque Urdangarin simultaneaba ese puesto “con sus negocios de marketing deportivo”.
  Tras su etapa en el COE y junto a Diego Torres —un profesor suyo en la escuela de negocios en las que hizo su máster— Urdangarin se embarcó en el nacimiento de la empresa Nóos Consultoría Estratégica y el Instituto Nóos, un organismo sin ánimo de lucro que promueve la investigación sobre la gestión de actividades de responsabilidad social, patrocinio y mecenazgo.

Negocios oscuros. Allí, como presidente del Instituto Nóos, el duque de Palma habría desviado en los años 2005 y 2006 hacia varias empresas en las que tenía intereses propios fondos públicos destinados a la organización de foros sobre deporte y turismo. Su socio, Diego Torres, fue imputado hace ya un tiempo.
  En 2006, Urdangarin abandonó Nóos y fue nombrado consejero de Telefónica Internacional en Barcelona. En 2009, la empresa lo ascendió al cargo de consejero y presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de Telefónica en Latinoamérica y EEUU y lo envió a Washington, donde se mudó con la infanta Cristina y sus cuatro hijos.
  Ahora el duque de Palma ha caído en desgracia. En breve tendrá que regresar a España para presentarse ante el juez el 6 de febrero en calidad de imputado. l (DPA)

Sin Nochebuena

Por primera vez en 14 años, los duques de Palma, Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina, no acudieron el pasado 24 a la cena familiar de Nochebuena en el palacio de la Zarzuela, la residencia de los reyes de España. Ayer, mientras se conocía la noticia de la imputación, Urdangarin se encontraba esquiando junto a su familia en EEUU.

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