El Mundo

La inédita parálisis política que vive España comienza a frenar su economía

El país se encuentra en un impasse desde el 20 de diciembre. A tres meses de los comicios, la ausencia de gobierno está generando incertidumbre, afectando el empleo y ahuyentando a los inversores. 

Sábado 19 de Marzo de 2016

El año 2016 se anunciaba como un buen año para los empresarios de la construcción en España pero la ausencia de gobierno tres meses después de las elecciones frenó su actividad, como ocurrió en otros sectores. “En el caso de la construcción, está todo el país bloqueado”, se lamenta César Luaces, director general de la asociación de fabricantes de arena y grava (Anefa). España se encuentra en un impasse político desde el 20 de diciembre. Las elecciones legislativas dejaron un Congreso muy fragmentado y hasta el momento los partidos políticos fueron incapaces de forjar alianzas de gobierno.

Cae la obra pública. Mientras, el Ejecutivo en funciones puede gestionar los asuntos cotidianos pero no tiene potestad de aprobar nuevas partidas presupuestarias. Como resultado, las ofertas de licitaciones de obras públicas de la administración general cayeron un 69% en enero respecto al mismo mes de 2015, según el observatorio de la construcción Seopan. “No hay licitación pública, el sector está parado, la administración está parada”, confirma el director general de una empresa de obra pública en Extremadura, que no quiere ser identificado. “Este parate importantísimo va a suponer empezar a despedir gente y a ajustar costos”, se inquieta este empresario de 42 años, que da trabajo a 800 personas. Pese a la recuperación, el desempleo en España todavía afecta a uno de cada cinco activos.

   Es habitual dar un impulso a la obra pública antes de las elecciones —como las municipales y regionales de 2015 o las legislativas de diciembre en España— y luego ralentizar, explica Josep Ramón Fontana, del Instituto de la tecnología de la construcción de la región de Cataluña (Itec). El jefe del gobierno saliente, Mariano Rajoy, del conservador Partido Popular (PP), no fue la excepción y multiplicó las inauguraciones en los últimos meses del año. Pero “estaba claro que, una vez hecha la foto cortando la cinta, la maquinaria se iba a ralentizar bastante”, señala.

“Una situación dramática”. Pero lo que no estaba previsto era que los conservadores de Rajoy, los socialistas, los liberales de Ciudadanos y la izquierda radical de Podemos no alcanzaran acuerdos de gobierno. “Esperábamos que el 1º de enero ya fuese a formarse un gobierno central que, más o menos, estuviese en disposición de indicar cuál iba a ser su política de infraestructuras”, reconoce Fontana. Ahora, algunas obras, como la línea de tren de alta velocidad entre Madrid y Lisboa, sufrirán retrasos. “No es una situación sólo de impasse, sino una situación dramática”, advierte César Luaces, pues las empresas de construcciones y servicios llevan ya varios años de dura crisis.

   Esta incertidumbre paraliza también otros sectores, asegura Antonio Masa, director general de la cámara de comercio de Badajoz, en Extremadura. “Los empresarios están frenando sus inversiones por la situación política en España”, tanto en el área de la construcción como en el agroalimentario, dos sectores claves en esta región.

   Los inversores esperan a ver si habrá cambios legislativos antes de poner su dinero. Todo esto lleva a los analistas a pensar que la economía española no repetirá en 2016 los resultados de 2015. La progresión del PIB alcanzó entonces el 3,2%, consolidando la recuperación iniciada en 2014 tras cinco años negros.

Peligra el crecimiento. El banco BBVA prevé un crecimiento del 2,7% por el empeoramiento de las perspectivas a nivel mundial. Y si la incertidumbre política persiste durante seis meses, podría afectar en un 0,5% el crecimiento de 2016, pronostica.

   Si los partidos no consiguen acordar ningún jefe de gobierno hasta el 2 de mayo, deberán convocarse unas nuevas elecciones a finales de junio.

   Pero no hay muchas expectativas de que éstas ofrezcan una mayoría más clara que en diciembre. El sector turístico, que genera un 14% del PIB y aspira a batir récords este año, también se empieza a preocupar. “Si finalmente hay elecciones el 26 de junio, el sector lo va a notar porque el consumidor no va a tomar la decisión de compra con antelación”, advierte Juan Molas, presidente de la Confederación de hoteles y alojamientos turísticos Cehat.

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