La industria petrolera de Texas espera el azote de Ike
Houston. — Las firmas energéticas comenzaron a interrumpir ayer las operaciones en sus plataformas petroleras y a preparar las refinerías de la costa estadounidense del golfo de México, porque el huracán Ike se dirige hacia el estado de Texas. La producción de crudo de la región, que representa una cuarta parte del bombeo total de Estados Unidos...

Jueves 11 de Septiembre de 2008

Houston. — Las firmas energéticas comenzaron a interrumpir ayer las operaciones en sus plataformas petroleras y a preparar las refinerías de la costa estadounidense del golfo de México, porque el huracán Ike se dirige hacia el estado de Texas. La producción de crudo de la región, que representa una cuarta parte del bombeo total de Estados Unidos, ya se ubicaba en un nivel mínimo mientras el ciclón Ike avanzaba hacia Texas, a poco más de una semana de que Gustav atravesara la misma zona camino a Luisiana.

Ike se fortaleció ayer en las aguas cálidas del golfo de México mientras se dirigía con vientos de hasta 155 kilómetros por hora hacia la costa de Texas, donde las autoridades empezaron a evacuar a los primeros de varios millones de residentes que podrían estar en el camino del meteoro. El huracán ascendió a la categoría 2 y es probable que gane aún más fuerza antes de que su vórtice choque contra la costa de Texas el sábado.

Bombeo interrumpido. El 95,9 por ciento del bombeo habitual de 1,3 millón de barriles de crudo por día del golfo de México y el 73,1 por ciento de la producción de 7.400 millones de pies cúbicos por día de gas natural permanecían ayer interrumpidos. Las dos principales operadoras del golfo de México, Shell Oil y BP dijeron que interrumpirán completamente el bombeo de petróleo y gas como medida de precaución, y otras compañías hacían la misma. En tierra, las refinerías que prácticamente se habían recuperado del paso del huracán Gustav estaban en alerta por Ike, porque los pronósticos mostraban que llegaría el fin de semana a la costa de Texas entre los centros energéticos de Corpus Christi y Houston. Ike ya dejó una estela de destrucción a su paso por el Caribe.