Martes 25 de Enero de 2011
Roma. — La Iglesia Católica italiana entró de lleno en la polémica sobre los escándalos sexuales que rodean al primer ministro Silvio Berlusconi, y le advirtió que los políticos que se comportan de forma inmoral hieren la imagen del país y contaminan su futuro.
El cardenal Angelo Bagnasco, titular de los obispos italianos, dijo que los escándalos están plantando las semillas para un “desastre antropológico”, donde la juventud ve el dinero fácil y el venderse a sí mismo como el camino hacia el éxito, despreciando el trabajo y el respeto de las normas. La referencia a las jóvenes “escorts” que rodean al premier de 74 años parece evidente.
Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, se refirió en un discurso a “nubes preocupantes sobre Italia”, a “las trampas de la hipocresía” y a un “malestar moral” que está barriendo el país. “Quienquiera que acepte una posición pública debe entender la sobriedad, la disciplina personal, el sentido de la medida y honor que viene con él”, advirtió. “Es necesario que nuestro país supere, en modo rápido y definitivo, la fase de convulsión actual, que ve mezclarse en manera amenazante la debilidad ética con la tensión política e institucional, en una lógica de conflicto que dura ya desde hace demasiados años”, agregó Bagnasco.
Las declaraciones del alto prelado siguen a las fuertes críticas a Berlusconi realizadas por la principal asociación industrial italiana, y a las palabras, menos directas, que dijeron la semana pasada el propio Papa Benedicto XVI y el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, quienes hicieron elípticas referencias a los escándalos del premier.
Desde que la Iglesia anunció la semana pasada que el discurso de Bagnasco trataría el “caso Ruby”, no había duda de quién o de qué estaba hablando, aunque no mencionó al primer ministro. Bagnasco se había reunido con el Papa durante el fin de semana, en un gesto interpretado como un aval del Pontífice a lo que luego diría el cardenal.
Las acusaciones. Los fiscales de Milán han denunciado a Berlusconi por pagar a prostitutas para que participen en fiestas en su mansión. Entre las asistentes destaca Ruby, una joven marroquí que el año pasado tenía 17 años. Según las escuchas telefónicas de los fiscales, concurrió siendo menor a la residencia de Berlusconi, además de recibir dinero del contador del premier. Ruby admitió haber recibido en una ocasión 7.000 euros de parte del premier, pero niega haber tenido relaciones sexuales con él. La vinculación del gobernante y magnate con Ruby saltó al conocimiento público en mayo de 2010, cuando la joven fue detenida en la calle y llamó a Berlusconi en busca de auxilio. El premier intercedió ante los policías y logró que la liberaran de manera irregular. Por esto está acusado de abuso de poder, además de por prostitución de una menor.