El Mundo

La Iglesia armenia canonizó al 1,5 millón de víctimas del genocidio

La ceremonia tuvo lugar un día antes de la conmemoración oficial del centenario de la masacre perpetrada por los turcos otomanos

Viernes 24 de Abril de 2015

La Iglesia Apostólica armenia canonizó ayer a los 1,5 millón de armenios que fueron masacrados, fusilados o murieron de hambre en el genocidio cometido por el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial, en una ceremonia sin precedentes realizada en la víspera del centenario de esa acción de exterminio. Al acto, realizado en la Santa Sede de Echmiadzin, a unos 20 minutos de auto del centro de Ereván, asistieron algunos de los descendientes de las víctimas de las masacres, calificadas recientemente por el Papa Francisco como “el primer genocidio del siglo XX”. Las palabras del pontífice y el reciente reconocimiento simbólico de la Cámara de Diputados de Austria desataron la ira de Turquía, el heredero del Imperio Otomano, que se niega a reconocer el genocidio oficialmente y sostiene que cientos de miles de armenios y turcos murieron en el marco de una guerra civil.
  Pese al rechazo rotundo a hablar de genocidio, el gobierno turco tuvo ayer un gesto hacia la diezmada comunidad armenia que aún queda en ese territorio. El Ministerio de Asuntos Europeos turco informó que su titular, Volkan Bozkir, participará por “primera vez desde 1916” de una “misa que conmemora el centenario de los sucesos de 1915”. La ceremonia tendrá lugar hoy en la iglesia Santa María del barrio de Kumkapi en Estambul.  
  La canonización en Echmiadzin, que fue oficiada por el Katolikos Karekin II, el patriarca de la Iglesia Apostólica armenia, y seguida por una marea de familiares y miembros del clero, incluyó un extenso repertorio de cánticos tradicionales y la unificación de todos los restos que se conservan de las víctimas del genocidio en un solo osario. “Más de un millón de armenios fueron deportados, torturados y asesinados, pero pese a ello se mantuvieron fieles a Cristo. Fueron perseguidos por su fe en Cristo”, aseguró Karekin II.
  La mayor canonización de la historia duró dos horas y se realizó en el patio aledaño a la catedral de Echmiadzin, ya que el templo, como la mayoría de las iglesias armenias, es pequeña para acomodar a tantas personas. Una vez que terminó la ceremonia, sonaron campanas en todas las ciudades y los pueblos de Armenia y la población respetó un minuto de silencio. Las campanadas también resonaron en iglesias armenias y católicas en Buenos Aires, Madrid, Venecia, Berlín y París, entre otras ciudades.
  Se espera que hoy cientos de miles de personas de todo el mundo, incluidos varios jefes de Estado y de gobierno, rindan homenaje a las víctimas de estas masacres que empezaron hace 100 años. “Para nosotros, los armenios, es una obligación moral y un derecho recordar a los 1,5 millón de los nuestros que fueron asesinados y a los miles de personas que padecieron privaciones inhumanas”, subrayó por su parte el presidente armenio, Serge Sargsián. Hoy bien temprano, comenzará la tradicional Marcha de las Antorchas, una movilización que es uno de los símbolos de la lucha por el reconocimiento del genocidio y que partirá como todos los años desde la Plaza de la República en dirección al Monumento de Dzidzernagapert, como se conoce al memorial del genocidio. Se espera la visita del mandatario ruso, Vladimir Putin, y su par francés, François Hollande.

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