El Mundo

La guerrilla colombiana pedirá una tregua en el diálogo de paz

Las Farc incluyen en las conversaciones a un jefe insurgente, preso en Estados Unidos. Los contactos con el gobierno del presidente Santos comenzarán el 8 de octubre en Oslo.

Viernes 07 de Septiembre de 2012

La Habana. — La guerrilla colombiana de las Farc anunció ayer que pedirá un alto el fuego al empezar el diálogo de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos, así como la inclusión en su equipo negociador de un jefe insurgente preso en Estados Unidos. El anuncio llega al día siguiente de la muerte de un destacado líder del grupo rebelde en un bombardeo militar de las fuerzas armadas colombianas y luego de que el presidente Juan Manuel Santos dijera que el cese del fuego no estaba entre las condiciones para el diálogo.

En la primera conferencia de prensa en una década celebrada en La Habana, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) sostuvieron que incluirán como integrante en la mesa de negociaciones al guerrillero Juvenal Palmera, conocido bajo el alias de "Simón Trinidad" y condenado a 60 años de prisión en Estados Unidos por secuestro. "Tenemos a «Simón Trinidad» en la mesa de conversaciones", aseguró uno de los miembros del secretariado de las Farc, el comandante guerrillero Jaime Parra, alias "Mauricio Jaramillo". La organización, sin embargo, no especificó si pedirán que Palmera viaje a La Habana o que participe por teleconferencia en el proceso que empezará el 8 de octubre en Oslo, Noruega. "Simón Trinidad" fue extraditado en 2004 a EEUU y condenado en 2008 a 60 años de cárcel por el secuestro de tres norteamericanos en Colombia. Las Farc aseguraron ayer que hablarán con el gobierno de Santos al respecto.

Secuestros y asesinatos. Pese a que han sido diezmadas por una ofensiva militar, las Farc, acusadas de secuestrar y asesinar a cientos de personas, tienen aún una fuerte presencia en varias regiones de Colombia consideradas estratégicas para el narcotráfico. Según los militares, ese negocio ilegal es su principal fuente de financiación para sostener su ejército rebelde de unos 8.000 combatientes.

Jaramillo informó además que su equipo negociador estará encabezado por Iván Márquez, también del secretariado, y José Santrich, del estado mayor central de la organización. "Ellos estarán en la nómina de los que van a adelantar las conversaciones con el gobierno de Santos, hasta ahora, próximamente nosotros le daremos a conocer el resto de compañeros que van a estar aquí en la mesa", dijo a periodistas locales y extranjeros en la capital cubana, donde se realizaron durante seis meses las conversaciones preliminares para este nuevo proceso de paz.

Punto sensible. El jefe guerrillero afirmó también que el primer tema que la organización planteará en Oslo es una propuesta de cese del fuego bilateral, un punto no contemplado en el acuerdo inicial y del que —de alguna manera— el presidente Juan Manuel Santos se había jactado esta semana. El cese de las operaciones, además, es un punto sensible porque los sectores más duros de Colombia consideran que cada vez que se abrieron diálogos con períodos sin ataques, y hasta con zonas de despejes militares, las Farc se fortalecieron. Santos y las Farc anunciaron el martes el acuerdo para iniciar los diálogos y ambas partes dijeron que seguirían su lucha. Incluso, el presidente ordenó incrementar la ofensiva contra el grupo rebelde y pidió paciencia a los colombianos ante el eventual aumento de la violencia insurgente.

Un día después, el Ministerio de Defensa colombiano anunció que murió en un bombardeo militar en una zona selvática del país alias "Danilo García", cabecilla de una columna móvil de las Farc y mano derecha del jefe máximo Rodrigo Londoño, alias "Timochenko". Al ser consultados sobre el impacto de ese hecho en las negociaciones de paz, Marco León Calarcá, miembro del comité internacional de las Farc, no hizo una referencia al hecho sino que insistió en que lo más importante es "desarrollar y preservar este proceso que se inicia". "Estamos en una guerra, conscientes de la importancia de terminar el conflicto social y armado que vive nuestra patria, y hay problemas, para eso estamos sentados en la mesa de diálogo", argumentó. Los representantes de las Farc, vistas como una organización terrorista por EEUU y la UE, destacaron en sus intervenciones que están dispuestos a lograr la paz".

Las Farc reconocieron también que durante las conversaciones previas no plantearon la creación de una zona de despeje militar como en el frustrado proceso de paz de hace diez años. El gobierno de Santos dio a conocer el miércoles a su equipo de negociadores, liderado por el ex vicepresidente Humberto de la Calle (1994-1996). El grupo lo conforman entre otros el empresario Luis Carlos Villegas y los generales retirados de la policía nacional y del ejército Oscar Naranjo y Jorge Mora, respectivamente.

La guerrilla no descartó tampoco que ambas partes admitan más adelante a otros países u organismos internacionales como participantes en el proceso. Noruega y Cuba participan en el diálogo como sedes y garantes del diálogo, y Venezuela y Chile lo hacen como acompañantes.

Rehenes. En tanto, un pequeño grupo de parientes de secuestrados se concentró ayer en Bogotá con fotos de sus seres queridos para reclamar al gobierno les permita participar en negociaciones. El acto que congregó a 40 familiares fue organizado por los mismos parientes, que dicen que desean que las Farc, a quienes atribuyen el secuestro de sus hijos o esposos, les den el paradero de ellos.

Horas antes, en La Habana, miembros de la guerrilla dijeron que no tenían secuestrados en su poder ni estaba contemplando realizar más. "Podemos garantizar en este momento, que en un balance que se hizo... ningún frente guerrillero lo hace", dijo en La Habana Rodrigo Granda, miembro del estado mayor de esa guerrilla. En febrero, las Farc anunciaron que desde aquel momento cesaba la práctica de los secuestros extorsivos o a cambio de rescate.

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