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La "guerra judicial" por el hábeas corpus de Lula dañó a la Justicia brasileña

Después del domingo de "guerra judicial" en Brasil, en torno a un pedido de hábeas corpus en favor de Lula presentado por un grupo de diputado y que fue finalmente rechazado, ayer hubo fuertes repercusiones.

Martes 10 de Julio de 2018

Después del domingo de "guerra judicial" en Brasil, en torno a un pedido de hábeas corpus en favor de Lula presentado por un grupo de diputado y que fue finalmente rechazado, ayer hubo fuertes repercusiones. Los medios coincidieron en destacar la mala imagen que quedó de la Justicia brasileña luego del confuso episodio.

En tanto, el procurador general de la República, Humberto Jacques de Medeiros, pidió que el Superior Tribunal de Justicia (STJ) estudie el recurso de habeas corpus presentado por varios diputados del PT del ex presidente Lula da Silva. Según él, el juez en turno, Rogério Favreto, que ordenó liberar a Lula, no tiene competencia contra una decisión colegiada anterior de ese mismo juzgado de segunda instancia, el Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF4).

El domingo, Favreto ordenó liberar a Lula acogiendo un hábeas corpus presentado el viernes a última hora. El juez de primera instancia Sergio Moro consideró que Favreto era "absolutamente incompetente" para desconocer las decisiones colegiadas, tanto del Supremo como de la cámara TRF4. Favreto insistió en su decisión. El "relator natural" del TRF4, Joa Pedro Gebran Neto, suspendió la decisión de Favreto. Pero este volvió a ordenar la libertad de Lula. Finalmente, la palabra final llegó el domingo a la noche por el presidente de ese tribunal, Thompson Flores, que respaldó la decisión de Gebran Neto, manteniendo la prisión de Lula.

Ayer no pocos medios brasileños destacaban los 20 años de militancia en el PT de Lula que tiene el juez Favreto. Este trabajó en la Jefatura de Gabinete durante la presidencia de Lula, bajo las órdenes de José Dirceu, actualmente preso. Bajo la presidencia de Dilma Rousseff, Favreto pasó a ser juez de segunda instancia, pese a su total falta de antecedentes como magistrado.

Todo el episodio daña la ya mala imagen de las instituciones brasileñas. En la prensa, los analistas coincidieron en resaltar los efectos negativos que dejó el forcejeo judicial. Para algunos incluso se instaló la idea de una "anarquía" en el Poder Judicial. "La secuencia alucinante de decisiones judiciales sobre la prisión de Lula alimenta el descrédito de los tribunales y abre camino para aquellos que gustan de la confusión", señaló el columnista Ricardo Balthazar en el diario Folha de So Paulo. "Los petistas continuarán explorando las fisuras en el Poder Judicial a favor de Lula, con la esperanza de aumentar así las chances electorales del partido. Si no funciona, el desorden sólo servirá para beneficiar a sus adversarios", observó.

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