El Mundo

La filial en EEUU de la petrolera de Venezuela, pieza clave en la puja de poder

Citgo enviaba naftas y aditivos, además de efectivo. Con las sanciones de Trump ya no puede hacerlo, aunque sí realizar otras operaciones.

Lunes 11 de Febrero de 2019

Citgo, la filial estadounidense de la estatal petrolera Petróleos de Venezuela (PDVSA), es una pieza del ajedrez político entre Estados Unidos y el cuestionado gobierno que encabeza Nicolás Maduro.

El gobierno de Donald Trump está tratando de transferir los activos de la filial al equipo de Juan Guaidó, quien como presidente de la Asamblea Nacional es reconocido por muchos gobiernos americanos y europeos como el presidente legítimo de Venezuela, al considerar que las elecciones de 2018 en que Maduro se declaró ganador fueron fraudulentas y desconocidas incluso por la ONU y la OEA. Tal cambio en Citgo equivaldría a darle a Guaidó un enorme poder. "Es más que simbólico", dice William Burke-White, profesor de derecho internacional de la Universidad de Pensilvania. "Está surgiendo una estructura de poder alternativa, un mundo en que hay otra entidad que cuestiona todas las fuentes de autoridad de Maduro", añadió.

Pero, ¿por qué es tan importante Citgo para PDVSA? Las refinerías estadounidenses como Citgo son de los pocos clientes que pagan en efectivo por el crudo venezolano. Los envíos de petróleo a otros países como China y Rusia son pagos de deuda. Es decir que PDVSA no ingresa dinero fresco pese a que envíe enormes cantidades de petróleo a esos países aliados. Es por eso que el dinero que produce Citgo desde hace dos años se ha convertido en un salvavidas en medio de una marcada disminución de la producción petrolera venezolana y la falta crónica de inversión en PDVSA, al tiempo que los precios del petróleo han bajado de sus niveles récord.

Citgo hasta ahora repatriaba sus ganancias a PDVSA. Además, enviaba combustible que Venezuela necesita porque su capacidad de refinamiento se ha deteriorado, así como los diluyentes y aditivos que PDVSA usa para mezclarlos con el crudo pesado venezolano y poder exportarlo. Pero las sanciones recientes de Trump han prohibido estas exportaciones de Citgo. Como otras refinerías, ahora Citgo puede importar petróleo venezolano solo si hace los pagos a cuentas que no están al alcance del régimen de Maduro. Ello implica que con mucha probabilidad, PDVSA dejará de enviar cargamentos a Estados Unidos.

Además, anteriormente Maduro hipotecó a Citgo para obtener dinero. Casi el 50 por ciento de las acciones de la compañía fueron usadas como garantía para préstamos de 1.500 millones de dólares de la estatal rusa Rosneft. El resto de las acciones son usadas en garantía para un bono de PDVSA que vence en 2020. Es el único bono que Venezuela ha seguido pagando, en un desesperado intento de mantener el control de Citgo.

Citgo ha sido menos dependiente de PDVSA en tiempos recientes en un aspecto importante. Como muchos otros clientes de PDVSA ha tenido que acudir a otras fuentes de crudo debido a la disminución de la producción venezolana, señala Jennifer Rowland, analista de la firma Edward Jones. Aun así, tendrá que tomar medidas urgentes si pierde totalmente el suministro venezolano. Citgo estaba procesando unos 200.000 barriles diarios de crudo venezolano antes de las sanciones, o un 26 por ciento de la capacidad total de la empresa, que es de 749.000 barriles diarios. La mayoría del crudo venezolano es procesado en la refinería Lake Charles, en Louisiana, especialmente equipada para procesar el crudo pesado y de alto contenido de azufre que produce Venezuela. Ese crudo ahora sufre de escasez porque otros países como México y Arabia Saudita han reducido su producción. O sea que Citgo tendría problemas en comprarlo en el mercado.

Citgo no es directamente objeto de las sanciones. El gobierno de Trump la calificó de excepción a fin de permitir que los estadounidenses puedan seguir haciendo negocios con ella. Guaidó ha dicho que pronto nombrará a una nueva junta directiva de Citgo. Legalmente, no enfrenta grandes obstáculos. Hay cierto precedente, como cuando en 2011 Estados Unidos y otros gobiernos reconocieron a una coalición rebelde como el gobierno legítimo de Libia. La decisión le permitió a esa coalición libia controlar los activos de su país en el extranjero. "La ley internacional permite que esto ocurra", dijo Burke-White.

Imponer ese cambio, sin embargo, tiene problemas logísticos. Pedro Burelli, un consultor que fue parte de la junta ejecutiva de PDVSA hasta 1998, opinó que Guaidó primero debe nombrar una nueva gerencia en PDVSA que a su vez se encargaría del proceso para que los accionistas voten y seleccionan una nueva junta en Citgo. Pero ese nuevo liderazgo de PDVSA no podría por ahora tener acceso a las operaciones de la compañía matriz porque sigue estando bajo el control de Maduro.

"Frenar la ayuda es genocida"

El presidente interino de Venezuela, reconocido por decenas de naciones, Juan Guaidó, ha calificado al mandatario Nicolás Maduro de "genocida" al impedir la llegada de ayuda humanitaria. Guaidó reclama al ejército que permita el paso de los suministros, que el régimen chavista considera una "farsa" para "exagerar" la gravedad de la situación humanitaria. Más de tres millones de venezolanos han debido abandonar el país.

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