Jueves 14 de Noviembre de 2019
La ex presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, quien había renunciado junto a Evo Morales el domingo pasado, retornó y dijo que nunca había efectivizado su dimisión.
Respaldada por un grupo de indígenas que marcharon a La Paz, Salvatierra se presentó frente a la Cámara de Senadores. “Queremos trabajar. Me están impidiendo que ingrese a mi fuente laboral. Necesitamos ingresar para tener una reunión con los parlamentarios. Pero no nos dejan entrar, de quién es la orden. Es una muestra del golpe de Estado”, afirmó.
Por eso sostiene que debe volver al cargo, una maniobra que trae otras implicancias ya que si ella es la presidenta del Senado, debería asumir el Poder Ejecutivo porque así lo marca la línea sucesoria.
Los agentes que custodiaban el Congreso le impidieron ingresar recordándole que había renunciado. “No a mi curul ni a la Presidencia”, les contestó ella, rodeada de simpatizantes que gritaron: “Dejen entrar a la presidenta de Bolivia!”.
“Estas son las muestras de que es un golpe de Estado y de que las fuerzas del orden no brindan ni una sola garantía para la seguridad de nadie. Están aquí para reprimir y para gasificar”, dijo Salvatierra.
Ni ella ni el resto de legisladores del Movimiento Al Socialismo (MAS) que se reunieron en las oficinas del antiguo Banco Minero para coordinar acciones, pudieron entrar.