El Mundo

La diáspora venezolana aumenta a un "ritmo vertiginoso"

Las dos razones por la que la población emigra son la inseguridad y al progresivo deterioro económico, sostiene el sociólogo Tomás Páez Bravo.

Sábado 05 de Mayo de 2018

La crisis que vive Venezuela a pocas semanas de las elecciones del 20 de mayo se refleja en una ola de emigrantes sin precedentes para un país más bien acostumbrado, durante décadas, a recibir inmigrantes. Casi un 10% de la población vive en el exterior, según el sociólogo Tomás Páez Bravo, autor de libros de referencia sobre el tema. Y en un panorama de hiperinflación, deterioro económico, escasez de alimentos y medicinas e inseguridad, el fenómeno está lejos de acabar, afirma. "Sigue creciendo a ritmo vertiginoso, acelerado y además imparable. La migración no se puede parar", explica el autor de "La voz de la diáspora venezolana" en una entrevista con la agencia DPA en Madrid. La investigación de Páez cifra ya en unos 3,3 millones el número de venezolanos emigrados sobre todo a Colombia, Estados Unidos, España y otros países latinoamericanos como Argentina, Brasil, Perú o Chile. Pero también traza el perfil del emigrante: quién es, por qué dejó Venezuela, qué busca en su nuevo destino.

• ¿Qué datos reunieron para su investigación sobre la "diáspora" venezolana y cómo los consiguieron? Según Páez, en Venezuela no hay datos de la diáspora. El instituto de estadística no los lleva de manera deliberada. Es algo indignante. Así que con un amigo en Francia nos propusimos hacer un estudio. El primer punto fue levantar la información de forma indirecta, a través de los institutos estadísticos de los países de acogida. También consultamos las organizaciones de venezolanos que tienen acceso a datos. También quisimos darles voz a quienes el gobierno silencia y recogimos decenas de entrevistas e historias de vida.

• ¿Cuáles son las cifras más recientes que manejan? Hacemos un seguimiento casi diario de cómo va aumentando la emigración, hacia dónde se dirige, qué organizaciones que se están creando en 90 países y unas 400 ciudades. Nuestro recuento global en este momento es de 3,3 millones de venezolanos emigrados. En los últimos dos años aumentó más de un ciento por ciento de lo que había sido en los 15 ó 16 años previos.

• ¿Qué tendencias actuales ve en la "diáspora" venezolana? La tendencia es que sigue creciendo a ritmo de vértigo, acelerado y además imparable. La migración no se puede parar. Otra tendencia es que la gente ya no sale en avión por los pasajes tan caros en un contexto hiperinflacionario y tras desaparecer líneas aéreas que antes viajaban a Venezuela. La gente está viajando fundamentalmente a pie, en colectivo, en "peñeros", lanchas pequeñas con las cuales van a Curazao o Trinidad y Tobago. Por eso la tendencia a crecer es hacia Latinoamérica. Los destinos fundamentales son Colombia por la vía a pie y por otro lado Brasil: ahora en Boa Vista el 10% de la población es venezolana. También aumenta a un ritmo vertiginoso en Argentina, Chile, Ecuador y Perú.

• España es otro destino central. ¿Hay una diferencia cualitativa en comparación con el emigrante a países latinoamericanos? No hay diferencia en el nivel de formación. En los últimos años, la población venezolana se ha empobrecido entera. La escasez de comida o medicinas no afecta solo a los más pobres, sino casi a todo el mundo. El hecho de que algunos se vayan en autobús en lugar de en avión no los hace menos preparados, sino más pobres, que es la realidad de Venezuela.

• ¿Qué hitos marcaron el inicio y el aumento de la "diáspora"? La emigración como proceso comenzó con el chavismo, en el año 1999. Antes había gente que se había ido, pero hablamos de un porcentaje insignificante. El 94 ó 95 por ciento de la emigración se ha producido en los últimos 18 años. La magnitud no fue siempre igual. Hay una primera oleada asociada a impactos políticos importantes que impulsaron a mucha gente a irse. Hasta 2011 esa emigración fue sostenida, pero a partir de ese año el fenómeno se disparó porque acabó el período de bonanza de Venezuela: hay que pensar que el país recibió en estos 18 años el mayor ingreso de su historia. Finalmente, en los últimos dos años comenzó una tercera etapa. Hasta 2015, cuando hicimos el estudio, el noventa y tanto por ciento de emigrantes tenían un grado académico. En los últimos años se ha diversificado y se ha expandido a gente con menor nivel académico. Es la oleada de la desesperanza, la de la gente que se va porque tiene que resolver el tema de la medicina o de la comida.

• Siguiendo con aspectos cualitativos: ¿Cuáles son los motivos con los que los venezolanos justifican su emigración? Las dos razones fundamentales por las que se van son la inseguridad, que es el ataque al más importante derecho de propiedad que es la propiedad sobre la vida misma, y el deterioro económico, que ha sido progresivo.

• Junto a esa gran masa, emigraron también muchos ex funcionarios o grandes fortunas del país...Sí, se han ido funcionarios y los amigos de los funcionarios. Unos que han caído en desgracia, otros que después de haber logrado lo que querían han decidido guarecerse en el exterior. También empresarios sanguijuelas que han crecido alrededor del Estado y que se han instalado fuera tras obtener los recursos.

• ¿El emigrante venezolano piensa en volver alguna vez a su país? Ante esa pregunta, muchos dijeron: «si me fui por la inseguridad y el deterioro económico, no voy a regresar a Venezuela porque no solo permanecen, sino que se han agravado». Preguntamos qué debería cambiar para que volvieran, y la respuesta más común fue: «lo que quiero es que me garanticen seguridad».


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