El Mundo

La desconfianza reina entre los venezolanos ante la aparición de nuevos billetes

Son "cuentos chinos", afirma un vendedor sobre el éxito que promete el presidente Nicolás Maduro.

Domingo 25 de Marzo de 2018

"Son cuentos chinos", dice Luisa Fermín sobre el éxito que promete el presidente Nicolás Maduro al eliminar tres ceros a la moneda y emitir nuevos billetes que reemplazarán a los que devoró la inflación en solo año y medio. La desconfianza es palpable. Aún está fresco el caótico lanzamiento de la actual familia de monedas y billetes, en diciembre de 2016, con protestas que dejaron cuatro muertos y cientos de comercios saqueados. Con desbordado optimismo, Maduro dijo que la medida que entrará en vigencia el 4 de junio dinamizará la economía —que encadena cuatro años de recesión—, pues le garantizará a la gente realizar sus actividades comerciales. Ese intercambio se ve afectado por la escasez de efectivo producto de la imposibilidad de imprimir dinero al ritmo de la hiperinflación, que el FMI proyecta en 13.000 por ciento para 2018. "Ya Chávez quitó tres ceros y Maduro, tres ceros más. Un millón nos queda en un bolívar. Son cuentos chinos", dijo Luisa mientras hacía una larga fila en Caracas en busca de alimentos básicos, escasos al igual que las medicinas. Hace una década, el fallecido mandatario Hugo Chávez lanzó el "bolívar fuerte" en una reconversión monetaria similar a la anunciada por Maduro el jueves, pero el avance voraz de los precios lo diluyó. Ahora Maduro, quien aspira a ser reelecto el 20 de mayo, apuesta por el "bolívar soberano" y sataniza la propuesta de su mayor contrincante, Henri Falcón, de dolarizar la economía. "Vamos hacia atrás", se quejó José Palacios, vendedor de huevos en un mercado. Un billete de 500 bolívares (11,3 dólares según las cotizaciones oficiales y 2,1 dólares en el mercado negro) será la máxima denominación del nuevo cono monetario. Equivale a 500.000 bolívares de hoy, que no alcanzan para una caja de 30 huevos. En lo de José cuesta 600.000, el doble que en enero.

"Maquillaje"

El nuevo paquete abarca monedas de 0,5 y 1 bolívar y billetes de 2, 5, 10, 50, 100, 200 y 500. La máxima denominación vigente es de 100.000 bolívares. Estos billetes podrían quedar "obsoletos" incluso antes de llegar a las manos de los usuarios, advierten especialistas. La razón: siguen sin corregirse los desequilibrios que originan la hiperinflación, entre ellos el control cambiario vigente desde 2003 y el financiamiento por parte del Banco Central de un déficit fiscal de 20 por ciento del PIB. "Es más un efecto de maquillaje. No puedes hacer una reconversión exitosa si no atacas el problema de fondo, que es la hiperinflación", dijo Asdrúbal Oliveros. A ese paso el bolívar podría seguir hundiéndose. Se depreció 92,3 por ciento desde el 1º de febrero, cuando el gobierno relanzó un sistema de subastas de divisas, las cuales monopoliza con el control de cambios. Aún así, las tasas oficiales son seis veces menores a las del mercado negro, marcador de precios en varios sectores en este país dependiente de las importaciones, que obtiene 96 por ciento de los ingresos del petróleo.

Quemados

Hay dudas además sobre la capacidad del gobierno de poner los billetes en circulación con una renta petrolera mermada, sanciones de EEUU y compromisos de deuda por u$s 8.000 millones en 2018, con reservas internacionales de apenas 9.500 millones. Según Oliveros, la reconversión de 2008 costó u$s1.200 millones. Cuando lanzó hace 18 meses los billetes que ahora sacará de circulación, Maduro decía que le "quemaría las manos" a mafias que contrabandean la moneda venezolana hacia la vecina Colombia y a las que atribuye la escasez de efectivo. Pero fue la hiperinflación la que hizo cenizas esos billetes. Llegaron con retrasos que provocaron caos y nunca se cubrió la demanda. Sin circulante, muchos pagan comisiones de hasta 150 por ciento a negociantes informales por efectivo para pagar pequeños gastos como pasajes de colectivo. Diariamente solo se pueden retirar de un banco 10.000 bolívares, la décima parte de lo que cuesta un cigarro. La solución "definitiva (es) ir a un pago 100 por ciento por vía de las cuentas digitales", lanzó Maduro, reconociendo implícitamente lo difícil que será garantizar el efectivo. Esperando clientes en su puesto de huevos, José teme que nada cambie. Cobraba en efectivo en el pasado y ahora depende de operaciones electrónicas.

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