El Mundo

La cumbre Celac-UE evita hablar de los presos políticos en Venezuela

Sólo se hizo referencia a las sanciones de los Estados Unidos, que considera la situación del país sudamericano una amenaza para su seguridad nacional.

Viernes 12 de Junio de 2015

Los países latinoamericanos y caribeños consiguieron imponer su postura respecto a Venezuela frente la de sus socios europeos: la declaración final de la cumbre Unión Europea-Celac no incluyó ni una palabra sobre la situación de la oposición política venezolana, pero sí se refirió a las sanciones de Estados Unidos contra funcionarios del país sudamericano.

El Parlamento Europeo, con diputados de los 28 países de la Unión Europea (UE), aprobó en los últimos meses varias resoluciones manifestando su "profunda preocupación" por la situación política en Venezuela, condenando la persecución de la oposición y pidiendo la liberación de los opositores encarcelados como Leopoldo López o Antonio Ledezma. Sin embargo, de esa preocupación y condenas no quedó ayer ni rastro en el texto aprobado por la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

El documento deja así fuera la postura de los europeos respecto a este tema, el más controvertido de la cumbre que ambos bloques celebraron en Bruselas. Por el contrario, la declaración sí "toma nota" del rechazo de la Celac a la orden ejecutiva de Estados Unidos que considera la situación de Venezuela como una amenaza para su seguridad nacional e impone sanciones a siete funcionarios del país, presuntamente culpables de violaciones de derechos humanos y de corrupción.

La Celac y la Unión Europea mostraron ayer su "rechazo a medidas coercitivas con carácter extraterritorial contrarias a la ley internacional". Además, "tomaron nota" de la declaración adoptada por la Celac en su cumbre de Costa Rica, en enero pasado, en la que el grupo manifestó su "preocupación" por las sanciones estadounidenses.

Derecho internacional. El miércoles, en la inauguración de la cumbre, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, había pedido en nombre de la Celac la derogación de la orden ejecutiva de Washington. "La orden, además del ridículo argumento, viola flagrantemente el derecho internacional", afirmó Correa, presidente pro-témpore del grupo de países latinoamericanos y caribeños. La situación en Venezuela ha sido desde el principio el asunto más incómodo de esta cumbre. Un día antes del arranque de la cumbre, el viceministro de Exteriores de Cuba, Abelardo Moreno, reconoció que se trataba de la "mayor diferencia" a la que se enfrentaban la Unión Europea y la Celac. El político cubano reconoció entonces que el bloque latinoamericano tenía una posición clara respecto a lo que está ocurriendo en Venezuela que no comparte la Unión Europea, sobre todo respecto a la orden ejecutiva de Estados Unidos.

 

Desacuerdos. Las desavenencias políticas respecto a Caracas ya habían quedado claras también en seno de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat).

En los días previos a la cumbre, este organismo no logró ponerse de acuerdo para incluir referencias a Venezuela en un documento que tenía previsto entregar a los representantes de los 61 países presentes en la cumbre. "El componente latinoamericano y el componente europeo, en especial en el caso de Venezuela, han expresado posiciones que no han podido conciliarse", anunció entonces el eurodiputado español Ramón Jáuregui, uno de los presidentes de la Asamblea. "La posición asumida por Europa se ha rechazado rotundamente", afirmó por su parte el salvadoreño José Leonel Vásquez Búcaro, copresidente de EuroLat.

Otros temas. Al contrario que en el caso de la situación política en Venezuela, los dos lados del Atlántico fueron mucho más explícitos al saludar el proceso de paz en Colombia, así como el deshielo iniciado en diciembre entre Cuba y Estados Unidos. La Habana ha dejado de ser un problema para Bruselas. Por el contrario, la Unión Europea se esfuerza ahora por avanzar en las negociaciones para lograr un tratado de diálogo político con la isla del Caribe y dejar atrás la denominada "posición común", que desde 1996 condiciona las relaciones a avances en la situación de derechos humanos en la nación socialista.

“Venezuela es un país en proceso de destrucción”

El ex jefe del gobierno español Felipe González afirmó ayer que “Venezuela es un país en proceso de destrucción”, y que “todo el mundo está preocupado por lo que pasa allí menos (su presidente Nicolás) Maduro”. González respondió así al mandatario venezolano, que la noche el miércoles dijo que la forma que aquel “huyó de Venezuela” el martes pasado, en un avión de la fuerza aérea colombiana, “fue una verdadera vergüenza”. “El responsable de la catástrofe que vive el país, en términos de seguridad, económicos y sociales es Maduro”, añadió González. Este abandonó Caracas el pasado martes después de que se le impidiera asistir a una vista del líder opositor Leopoldo López, encarcelado desde hace más de un año.
  González, considerado persona non grata por el gobierno de Maduro, llegó a Caracas el pasado domingo para participar en la defensa de los líderes opositores venezolanos presos López y Antonio Ledezma. Pero le fue imposible acudir a una vista del juicio contra López. “Volveré para articular la defensa jurídica de acuerdo a los pactos internacionales que obligan a Venezuela”, aseguró González.
  El ex mandatario socialista se ha mostrado muy crítico con la situación que se vive en Venezuela. “Creo, sin comprometer a nadie, que en toda América latina hay una creciente inquietud, no solo en Europa”, indicó. “Todo el mundo está preocupado por lo que pasa en el país, menos Maduro”, continuó.

Estorbo. En cuanto a la relación entre Caracas y La Habana, González  sostuvo que cree que en este momento “la situación en Venezuela y la actuación de Maduro es mucho más un estorbo para Raúl Castro que una ayuda”. González se negó a hablar de política interna ni de pactos. “Estamos entrando en un modelo italiano sin italianos para gestionarlo”, indicó, al ser cuestionado por la situación en España.

Fin del ayuno

El opositor venezolano Daniel Ceballos, ex alcalde de San Cristóbal, suspendió ayer la huelga de hambre que sostuvo durante 20 días en la cárcel en la que está detenido, después de numerosos llamados públicos para que levantara la medida. Su esposa, Patricia, dijo que su marido la llamó para anunciarle que escribiría una carta explicando su decisión.

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