El Mundo

La crisis de Venezuela reabre el debate sobre el intervencionismo

El secretario de la OEA, Luis Almagro, no descartó una acción extranjera contra Maduro. Produjo rechazo en la región, pero también hubo matices y silencios.

Martes 18 de Septiembre de 2018

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ha abierto un debate internacional con sus declaraciones favorables a una posible intervención exterior militar en Venezuela para terminar con la "dictadura" de Nicolás Maduro. Caracas ha dicho que lo denunciará ante la ONU. Pero la reacción más importante fue la del Grupo de Lima, formado por naciones americanas y creado para tratar precisamente la crisis en Venezuela, que rechazó de plano cualquier posibilidad de intervención militar. Almagro publicó luego un video en Twitter en el que afirma que su respuesta a una pregunta fue "malinterpretada", pero a la vez subraya que la mera condena del régimen venezolano cuando hay una grave crisis humanitaria no es suficiente. El secretario general de la OEA recordó la inacción internacional en los años 90 ante el genocidio en Ruanda como antecedente.

Las declaraciones del viernes del uruguayo Almagro, realizadas en una zona de frontera de Colombia donde se concentran miles de venezolanos que huyen de la crisis humanitaria en su país, no dejan mucho margen de duda. "Creo que no debemos descartar ninguna opción", dijo Almagro al ser preguntado sobre una posible "intervención militar" para sacar a Maduro del poder.

Al día siguiente, sábado, 11 de los 14 países del Grupo de Lima mostraron por escrito su "preocupación y rechazo ante cualquier curso de acción o declaración que implique una intervención militar en Venezuela". El texto no mencionó directamente a Almagro. El Grupo de Lima fue creado el año pasado para presionar a Maduro tras el fracaso de la OEA, dividida entre adversarios y aliados del régimen de Caracas y donde las naciones caribeñas que reciben petróleo barato de Venezuela bloquearon varias resoluciones críticas con el gobierno chavista. El grupo está integrado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú y Santa Lucía. Es la primera vez que este gremio de naciones y Almagro disienten, y también la primera vez que se aprecia una división interna: tres países —Colombia, Canadá y Guyana— no firmaron el comunicado.

Desde la reciente llegada del conservador Iván Duque a la presidencia, Colombia ha adoptado una actitud mucho más dura con Maduro de la que tuvo su predecesor Juan Manuel Santos. Hace dos semanas oficializó su salida de la Unasur, denunciando la "complacencia" de esta con "la dictadura en Venezuela". La Unasur fue un organismo multinacional que se impulsó en los años 2000 durante el auge de los gobiernos de izquierda en la región. Hoy está de hecho suspendida por voluntad de la mayoría de sus integrantes.

En su video en Twitter y en posteriores intervenciones en esa red, Luis Almagro ha dicho: "no debemos esperar a que Venezuela sea Ruanda, hay que evitar que sea Ruanda. Y ya son millones las personas asesinadas, torturadas, desplazadas en Venezuela. La responsabilidad de proteger no es contar muertos". En el video, Almagro critica sin mencionarlos a los países del Grupo de Lima, por limitarse a lamentar el rechazo de la ayuda humanitaria por el régimen venezolano. Almagro también contestó al director de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, quien le había dicho en Twitter: "En efecto, responsabilidad de proteger exige que la comunidad internacional redoble medidas políticas, diplomáticas y sancionatorias contundentes para enfrentar a dictadura de Maduro. Para uso de la fuerza se exige un escenario diferente que no existe en Venezuela".

El debate pone a la luz el límite del antiguo principio de no intervención. Este principio ha sido esgrimido por las dictaduras del siglo XX, tanto de derecha como de izquierda, . Hoy es reivindicado por otras dictaduras, como China, o gobiernos de signo autoritario, como los de Vladimir Putin y Maduro. La nueva doctrina de derecho internacional relativiza este viejo dogma, en favor del principio de protección de la población. Esta doctrina surgió luego del genocidio de Ruanda, y de las matanzas de Kosovo en 1999 y poco antes en Bosnia-Herzegovina. En los Balcanes, masacres que iban claramente dirigidas a producir un genocidio por "limpieza étnica" fueron frenadas mediante la intervención militar de la Otán. Pero posteriores intervenciones militares, como las de EEUU en Irán y Afganistán, han resultado en desastres humanitarios.

Sectores de izquierda alegan que hay en ciernes un intento intervencionista entre Colombia, Almagro y Estados Unidos. The New York Times publicó hace poco que funcionarios de Donald Trump se reunieron con militares venezolanos rebeldes para estudiar planes para derrocar a Maduro. Trump fue el primero en poner sobre la mesa, en agosto de 2017, la opción militar en Venezuela.

Almagro insiste en que Maduro ha cometido crímenes de lesa humanidad, algo acreditado por comisiones investigadoras internacionales y ONGs de derechos humanos. En mayo, la OEA remitió a la Corte Penal Internacional de la ONU un informe en el que tres juristas internacionales denuncian ejecuciones extrajudiciales y torturas en Venezuela y la existencia de un "ataque generalizado y sistemático" con intención política.

Los aliados del régimen venezolano no tardaron en reaccionara los dichos de Almagro. "Ha cruzado la línea roja", dijo el diario oficial de Cuba, Granma. En Uruguay, el Partido Comunista, que es integrante del Frente Amplio, reclamó la expulsión de Almagro del FA. Dentro del FA hay otro criterio. La Asamblea Uruguay, del ministro de Economía Danilo Astori, recordó que el Tribunal de Conducta Política del FA plantea su incompetencia en las acciones de Almagro en la OEA. En cuanto a la reacción del régimen venezolano, "Venezuela denunciará ante la ONU y otras instancias internacionales a Almagro, quien de forma vulgar y grotesca ostenta la Secretaría General" de la OEA, "por promover la intervención militar en nuestra Patria y atentar contra La Paz de América Latina y el Caribe!", escribió en Twitter la vicepresidenta Delcy Rodríguez.



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