La crisis de Kenia sigue sin salida a la vista
El presidente de Kenia, Mwai Kibaki, anunció que estaba preparado para formar un gobierno de unidad
nacional a fin de terminar con la ola de violencia en el país, pero la oposición descartó la oferta
y señaló que el mandatario debe dimitir.
5 de enero 2008 · 22:56hs
Nairobi. — El presidente de Kenia, Mwai Kibaki, anunció que estaba
preparado para formar un gobierno de unidad nacional a fin de terminar con la ola de violencia en
el país, pero la oposición descartó la oferta y señaló que el mandatario debe dimitir.
Tras una semana de violencia política desde la polémica
reelección de Kibaki el 27 de diciembre, el actual presidente de Kenia dijo que aceptará un
gobierno de unidad "que no sólo uniría a los keniatas, sino que también ayudaría a la sanación y el
proceso de reconciliación" del país.
Sin embargo, la oposición de Kenia dijo que la oferta de
Kibaki no cambia nada, y que sólo una mediación internacional pondría fin a la crisis, que ya ha
costado la vida al menos a 300 personas y forzado a unos 250.000 residentes a abandonar sus
hogares, lo que ha desencadenado una crisis humanitaria de grandes proporciones.
"Mi postura no ha cambiado. Nuestro punto de inicio es que
Kibaki está en su cargo ilegalmente. El no debería venir a la mesa de negociaciones mientras sea
presidente", declaró el máximo líder opositor, Raila Odinga.
Kibaki emitió su oferta luego de reunirse con la máxima
autoridad diplomática de Washington para Africa, Jendayi Frazer. El presidente George W. Bush envió
a Frazer a Nairobi el viernes en un intento por poner fin a la crisis.
Odinga, quien aparecía como favorito para ganar las
elecciones hasta que se anunció el triunfo de Kibaki el domingo pasado, argumenta que los comicios
fueron manipulados y que su rival es un mandatario ilegal. Kibaki se apresuró a jurar su nuevo
mandato apenas estuvo el resultado oficial de los comicios. Poco después Nairobi estallaba en
violentos choques.
El líder opositor descartó un gobierno de unidad nacional
incluso antes de las declaraciones de Kibaki. "Sabemos cómo operan los gobiernos de unidad
nacional. Hemos estado antes con Kibaki. Esa es una forma de engañar a los keniatas", dijo Odinga
tras reunirse con Frazer.
Antigua rivalidad. Odinga ayudó a Kibaki a llegar al poder en las elecciones de
2002, pero dice que el mandatario rompió su promesa de darle el puesto de primer ministro tras
aquella victoria.
Su rivalidad data desde entonces, y la desconfianza entre
ambos es uno de los obstáculos para alcanzar un acuerdo y poner fin a la actual violencia. La
negativa de ambos líderes a negociar ha frustrado tanto a los keniatas como a las potencias
occidentales, prolongando la crisis. Una portavoz de Odinga dijo que el líder opositor sostuvo un
productivo encuentro con Jendayi Frazer, secretaria de Estado adjunta de Estados Unidos. l