El Mundo

La centroizquierda chilena, obligada a unirse en caso de ballottage

La campaña para las presidenciales del domingo cerró con el derechista Piñera con holgada ventaja. Pero habría segunda vuelta . Pero habría segunda vuelta

Viernes 17 de Noviembre de 2017

Ayer se cerraron las campañas de los aspirantes a la presidencia de Chile con vistas a la primera vuelta de la elección presidencial de este domingo. Los partidos y candidatos de centroizquierda ya piensan en las negociaciones que deberán iniciar el mismo domingo a la noche, si es que logran evitar que el postulante de la derecha, Sebastián Piñera, salga elegido en esta primera ronda electoral. Todos los sondeos indican que Piñera tiene una holgada diferencia con el oficialista Alejandro Guilier, pero que igualmente no lograría superar el umbral del 50 por ciento de votos. Como sea, la marcada decadencia de la coalición oficialista de centroizquierda parece marcar un opaco cierre de la carrera política de la presidenta saliente, la socialista Michelle Bachelet.

Además, la competencia estuvo marcada por el poco entusiasmo que los chilenos han mostrado durante las campañas, y el alto grado de austensismo que se prevé para este domingo (ver aparte). También ha estimulado el ausentismo la escasa competividad que muestran los sondeos, por el hecho de que el ex presidente Piñera cuenta con un inédito y férreo apoyo de todo su sector y por la decepción de los votantes. En Chile hay 14,4 millones de personas habilitadas para votar y el voto no es obligatorio. De no alcanzarse un triunfador este domingo, como posiblemente ocurrirá, se hará un ballottage el próximo 17 de diciembre. Allí el ganador obtendría la victoria por mayoría simple.

Todo indica que sea este domingo o en el ballottage de diciembre, Chile con Piñera se sumará a los países latinoamericanos que han optado por gobiernos de derecha luego de largas experiencias de izquierda. "Los gobiernos de izquierda no lograron cumplir lo que prometieron y estar a la altura de la expectativas que construyeron", señaló el académico de la Universidad de Santiago Marcelo Mella. "Los gobiernos de izquierda de América Latina se han ido y ha llegado la derecha, precisamente por el fracaso en cumplir las reformas que comprometieron", agregó Mella. Es el caso de la presidenta Michelle Bachelet, que lanzó una ambiciosa campaña de reformas que no cuajaron en la relidad chilena.

El Centro de Estudios Públicos (CEP), la empresa de sondeos más respetada del mercado, dice que Piñera cuenta con 44 por ciento de las preferencias electorales y con lejano 19 por ciento le sigue Alejandro Guillier, periodista y senador que representa al oficialismo de Bachelet.

Según comentaba ayer el diario conservador El Mercurio, la unión de la izquierda moderada para enfrentar a Piñera en el ballottage es "cuesta arriba". Es que llega "dividida en seis candidaturas, siendo la de Guillier la que mejor figura en las encuestas", con apenas 19 por ciento. Al menos esta vez Marco Enríquez Ominami (MEO) ya adelantó su apoyo a Guillier para una segunda vuelta. Pese a haber lanzado acusaciones durísimas contra el oficialista en campaña, incluida una de recibir dinero del narco. Ominami se ha mostrado como un férreo defensor del "legado" de Bachelet. Pero el problema no termina ahí. Como la antigua Concertación no existe más, y la Democracia Cristiana (DC) va con candidata propia, Carolina Goic, hay incertidumbre de qué harán los dirigentes de este histórico partido a partir del domingo a la noche. Goic, que está muy atrás en los sondeos, adelantó que no negociará con Guillier, pero en su partido son muchos los que aseguran que se hará todo lo contrario. Las mismas dudas hay en el campo del Frente Amplio (FA) de la periodista Beatriz Sánchez, tercera en los sondeos con 8,5 por ciento.

Pero como hay poco tiempo para la segunda vuelta, menos de un mes, el analista político Claudio Fuentes considera que las señales de unidad deben empezar tempranamente. "Yo creo que las 24 primeras horas son centrales y la misma noche es importante, porque si se da lo que las encuestas señalan, Guillier requiere sí o sí el apoyo tanto de la DC como del FA y de MEO". Para el analista, citado por El Mercurio, el candidato oficialista deberá optar entre avanzar hacia la izquierda y polarizar para conquistar al FA, o buscar los votos centristas de los democristianos. "El gran drama de Guillier es que necesita de los dos, pero ellos jamás se van a sentar en la misma mesa. Cuando la presidenta Bachelet comenzó su programa «refundacional», a mitad de camino la DC se arrepintió. Ahora no va a volver a cometer el mismo error", reseña Fuentes, de la Universidad de Talca. "Si Guillier quedara a diez puntos de Piñera, todas esas diferencias van a quedar opacadas por la sensación de que el poder está cerca". Pero no parece ser esa la situación que saldrá de las urnas este domingo.

Elecciones parlamentarias

En cuanto a las parlamentarias, el electorado tiene un bajo nivel de conocimiento de los candidatos a senadores y diputados, que en esta elección son más, porque por primera vez el Congreso estará conformado de una manera proporcional y no la binominal, heredada del pinochetismo, que tendía al empate entre las dos grandes coaliciones, y que fue modificada durante el actual gobierno de Bachelet. A pesar de la gran cantidad de candidatos, como consecuencia de las nuevas leyes de transparencia del financiamiento de la política la cantidad de afiches es mucho menor que en los primeros años de democracia.

Los comandos de los candidatos en las calles con banderas y afiches se encuentran sólo en las esquinas muy concurridas, pero en horarios acotados. Y a diferencia de elecciones anteriores, la gente no comenta las declaraciones más recientes de los candidatos o los debates. Pese a que sucedió hace varias semanas, la fallida clasificación de la selección chilena de fútbol para el mundial de Rusia sigue dominando las conversaciones

voto a voto. El oficialista Alejandro Guillier, ayer, durante un acto en un hospital de Santiago.

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