El Mundo

La banca y el gobierno español prometen un freno a los desalojos

Ante la ola de protestas luego de dos suicidios, los banqueros limitarán las expulsiones. El Ejecutivo negocia con el socialismo una moratoria y una reforma del sistema.

Martes 13 de Noviembre de 2012

Madrid. — La banca española reaccionó al drama que los desalojos hipotecarios están provocando, en el marco de la crisis económica que ha dejado a muchas familias sin capacidad para hacer frente al pago de sus hipotecas, y anunció su paralización en casos de "extrema necesidad, por razones humanitarias". A la vez, y bajo la fuerte presión social que provocan los desalojos, el gobierno y el principal partido opositor, el socialista PSOE, negocian un acuerdo para darle un nuevo marco legal a los desalojos.

El drama se agudizó la semana pasada, cuando dos personas se suicidaron ante la inminente llegada de los funcionarios judiciales para desalojarlas. Ayer, en Valencia, una movilización acompañó a un matrimonio que estaba a minutos de perder su casa. Finalmente, el tribunal suspendió la medida. Los jueces están estableciendo de hecho una nueva jurisprudencia, y rechazan muchos pedidos de los bancos que hace apenas unos meses hubieran aprobado.

Los bancos paralizarán los desalojos durante dos años "en aquellos casos en que concurran circunstancias de extrema necesidad", anunció la Asociación Española de Banca (AEB), de la que forman parte entidades como el Banco Santander y el BBVA. No obstante, no aclaró cuáles son los casos que considera "extremos". Asimismo, la Confederación Española de Cajas Ahorros (Ceca) se sumó, y anunció que suspendía los desalojos hasta que entre en vigor la reforma de urgencia en la que están trabajando el gobierno de Mariano Rajoy y el Partido Socialista (PSOE), el principal de la oposición. En las últimas horas, algunas entidades financieras españolas habían anunciado su intención de suspender las ejecuciones hipotecarias ante la presión social a la que se están viendo sometidas, como cacerolazos y manifestaciones ante sus puertas.

350.000 casos. El viernes pasado se produjo el segundo suicidio en pocos días. Una mujer se arrojó al vacío en el País Vasco justo cuando una comisión judicial iba a proceder a expulsarla de su vivienda. Desde el inicio de la crisis económica en España, hace cuatro años, más de 350.000 familias se han quedado sin hogar ante la imposibilidad de poder seguir pagando las cuotas de su hipoteca, en muchos casos tras quedarse desempleados los cabezas de familia. Ante este grave cuadro social, se tomarán medidas "para que ninguna familia de buena fe se quede sin techo como consecuencia de la crisis", aseguró ayer el ministro de Economía español, Luis de Guindos, ante el Parlamento Europeo, donde reconoció que los desalojos son la peor cara de la crisis económica. El drama para muchos desalojados es doble, dado que aún después de perder su vivienda deben seguir pagando dinero al banco.

Reforma. Un grupo de seis expertos creado por el Ejecutivo y dirigentes del principal partido de la oposición se reunieron ayer para evaluar medidas a aprobar con urgencia. Pero anoche se supo que no hubo acuerdo pleno entre el PSOE y el gobierno. Tras seis horas de reunión en La Moncloa, los representantes del Ejecutivo y de los socialistas lograron algunos avances, pero no fueron capaces de cerrar un acuerdo detallado, según fuentes socialistas citadas por el diario El País. Fuentes del gobierno sostuvieron que se había llegado a "acuerdos sustanciales". En todo caso, se seguirá negociando hoy.

La idea del gobierno es conceder una moratoria de dos años. Un proyecto socialista en el Congreso cambia cinco leyes para los deudores hipotecarios. La vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, acordaron el pasado 7 de noviembre frenar "cuanto antes" los desalojos.

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