La aventura militar de Putin hace desplomar al rublo, y analistas temen una corrida bancaria
Cuando fue la crisis mundial de 2008, Putin propuso al rublo como divisa fuerte. Ahora el Banco Central ruso debió aplicar un "corrralito" y prohibir la compra de dólares

Miércoles 09 de Marzo de 2022

Rusia prohibió a sus ciudadanos la compra de dólares, completando el aislamiento de una economía que hace poco ambicionaba unirse al club de las potencias financieras. El rublo ruso se deshace y vale casi nada en los mercados de cambios del mundo.

Para Moscú, los costos de su aventura militar se acumulan. La decisión del banco central de impedir que los rusos compren dólares estadounidenses marca el fin del rublo, según Anders Aslund, economista y antiguo asesor del gobierno ruso. “Se acabó la convertibilidad del rublo. Putin ha destruido el rublo”, dijo Aslund en Twitter.

Durante la crisis financiera mundial de 2008, el presidente Vladimir Putin y su camarilla habían promovido al rublo como una presunta alternativa al dólar estadounidense, argumentando que debía ser parte integrante del sistema financiero mundial. Rusia se convertiría en una de las cinco mayores economías del mundo, afirmaban. Aún hoy, y antes del efecto que ya tienen las sanciones contra Rusia por su invasión de Ucrania, la economía rusa es solo la 11a del mundo. Hace años que se estancó aquel crecimiento que pronosticaba Putin.

El afán de Putin por dominar a sus vecinos, que comenzó con el asalto militar a Georgia en 2008 y continuó con la invasión y anexión de la provincia ucraniana de Crimea en 2014 y la invasión del resto de Ucrania el 24 de febrero pasado, ha destrozado lo que quedaba de los sueños económicos del líder del Kremlin.

A principios de 2008, un dólar compraba 25 rublos. La moneda rusa se ha depreciado significativamente desde entonces, y las sanciones occidentales la han empujado a una caída libre. Este miércoles, un dólar podía comprar 117 rublos en Moscú, después de que la moneda rusa cayera otro 10% y alcanzara un nuevo mínimo histórico. El rublo se ha debilitado aún más en el mercado exterior de cambios.

La última caída se produjo después de que el banco central ruso prohibiera a los rusos comprar divisas y ordenara a los bancos que limitaran los retiros de dinero de las cuentas en moneda extranjera a solo 10.000 dólares durante los próximos seis meses.

Sergei Aleksashenko, ex funcionario del Ministerio de Finanzas y del Banco Central de Rusia, describió la estrategia como una “increíble tontería” que podría provocar una corrida bancaria. “Al parecer, la salida de depósitos en moneda extranjera de los bancos rusos ha superado las previsiones del Banco de Rusia y ha puesto en entredicho la capacidad de los bancos para cumplir sus obligaciones”, escribió en un boletín. “El mayor error que puede cometer la autoridad monetaria en Rusia es tocar el ahorro privado: si hasta ahora no había una corrida bancaria, ésta se va a producir”, añadió Aleksashenko.

Rusia se esfuerza por evitar el colapso financiero desde que Estados Unidos, la Unión Europea y otras naciones impusieron sanciones a gran parte del sistema bancario ruso, incluida la congelación de cientos de miles de millones de dólares de reservas que Moscú había almacenado durante años. Los analistas estiman que más de la mitad de las reservas rusas de divisas y oro están ahora fuera del alcance de Moscú.

El banco central ruso ha duplicado las tasas de interés hasta el 20% y prohibido la venta de valores en manos de extranjeros. El gobierno ordenó a los exportadores que cambien el 80% de sus ingresos en moneda extranjera por rublos, y prohibió a los residentes rusos hacer transferencias bancarias fuera de Rusia.

Todas estas medidas suenan familiares a oídos argentinos: recuerdan al “corralito” de 2001 y a los numerosos “cepos” impuestos por el actual gobierno. El rublo está sometido a una intensa presión, y la incapacidad de Moscú para defender la moneda se traducirá en dolor económico. Rusia es uno de los principales exportadores de petróleo y gas, pero muchos otros sectores de su economía dependen de las importaciones. Al caer el rublo, será mucho más caro comprarlas, lo que hará subir la inflación.

La agencia Fitch Ratings recortó el martes la calificación crediticia de Rusia y advirtió que un default era “inminente”. “La intensificación de las sanciones y las propuestas que podrían limitar el comercio de energía aumentan la probabilidad de una respuesta política por parte de Rusia que incluya al menos el default selectivo de sus obligaciones de deuda soberana”, dijo la agencia. Incluso con Rusia al borde del default, los países occidentales siguen sumando sanciones destinadas a aislar aún más a Moscú. Estados Unidos y el Reino Unido prohibieron el martes las importaciones rusas de energía, y la Unión Europea dijo que intentaría reducir las importaciones de gas natural en un 66% este año.