El Mundo

La altanería británica se hizo humo como la fecha límite del 29 de marzo

La demora del brexit en el día programado genera incredulidad y hunde a la nación en un pantano.

Domingo 31 de Marzo de 2019

La fecha para que Gran Bretaña dejara la Unión Europea parecía estar escrita en piedra: el 29 de marzo de 2019. Cuando finalmente llegó sin que ocurriera el Brexit, los europeos sacudieron la cabeza con incredulidad.

Vieron cómo tres años de fanfarroneos sobre la forma en que los británicos se irían de la UE de acuerdo con sus propios términos se evaporaban el viernes pasado con la última de tres votaciones en el Parlamento con los que no se aprobaba el acuerdo de divorcio que la primera ministra Theresa May había alcanzado con el bloque de la UE, dejando una ruta incierta hacia el futuro.

"No había plan de juego. Ninguna estrategia", dijo Philippe Lamberts, destacado miembro del grupo que coordina el Brexit en el Parlamento Europeo, con relación al enfoque británico.

Pocas personas en Gran Bretaña estarían en desacuerdo con él.

Durante décadas, la Unión Europea fue blanco de críticas entre los británicos por lo que se percibía como la arrogancia europea y una burocracia ineficiente. Pero el viernes muy pocos se regodeaban en el continente después de que May no logró que el Parlamento de Gran Bretaña aprobara el acuerdo, lo que hundió a Londres aún más en el pantano del Brexit.

La UE convocó a otra cumbre de emergencia para el 10 de abril, dos días antes de una nueva fecha para que Gran Bretaña se retire del bloque. Se prevé que un panorama caótico de salida "sin acuerdo" sea costoso para las empresas británicas e inconveniente en sus fronteras. May advirtió que habría implicaciones "graves".

El bloque no quiere azuzar las pasiones aún más, porque también sufriría consecuencias, con cientos de miles de millones de euros y decenas de miles de puestos de trabajo en juego si Gran Bretaña se va sin que se apliquen medidas de transición.

"Con el Brexit todo el mundo pierde", dijo Ewa Osniecka-Tamecka, vicerrectora de la Universidad de Europa, en declaraciones en una sucursal de la misma en Natolin, Polonia. "Con el Brexit pierden estatura tanto la UE como Gran Bretaña".

Había frustración entre funcionarios europeos que sentían que ellos y su negociador estrella Michel Barnier sí habían hecho lo que les correspondía y los británicos no.

Incluso Nigel Farage, un político británico que impulsó el Brexit y se opone firmemente a la Unión Europea, sólo tiene admiración por Barnier, que mantuvo alineadas a 27 naciones mientras que Gran Bretaña se desmoronó en un caos.

"Me gustaría que estuviera en mi equipo y no en su equipo", dijo Farage, miembro del Parlamento Europeo.

Casi tres años después del referéndum del Brexit el 23 de junio de 2016, el gobierno británico y el Parlamento aún parecen desconcertados en torno a las concesiones que realmente esperan obtener de la UE.

"Gran Bretaña se encuentra en un callejón sin salida", dijo Nathalie Loiseau, que se desempeñó como ministra de Francia para Europa hasta que renunció esta semana para postularse a los comicios de la UE a efectuarse del 23 al 26 de mayo. "Los europeos tienen otras prioridades que tener que esperar hasta que Gran Bretaña tome una decisión".

Elecciones

Gran Bretaña no tiene programado tener una elección nacional hasta 2022, pero con el punto muerto en el Parlamento es más probable que se adelante.

Los políticos de la oposición piensan que la única forma de lograr avances es una elección anticipada que reestructuraría al Parlamento y pondría fin al atasco político. Podrían intentar destituir al gobierno con una moción de censura, provocando una elección general.

O el mismo gobierno podría iniciarlo si piensa que no tiene nada que perder.

May prometió renunciar si su acuerdo de Brexit se aprobaba y Gran Bretaña dejaba la UE en mayo. Aunque el acuerdo fue rechazado, todavía se enfrenta a mucha presión para que renuncie, lo que abre camino a una contienda de liderazgo en el Partido Conservador.

Nuevo referendo

Otra opción considerada por los legisladores convocaba a votar cualquier acuerdo en un "referendo de confirmación". La idea tuvo bastante apoyo de los partidos de la oposición, además de algunos miembros del Conservador.

El gobierno ha descartado la idea de otro referendo, pero podría cambiar de opinión si parece que no hay otra forma de aprobar el pacto del Brexit.En 2016, Gran Bretaña votó 52 por ciento contra 48 por ciento a favor de dejar la UE. Desde entonces, las encuestas sugieren que el lado "permanecer" ha ganado fuerza, pero no está nada claro.

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