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Kosovo declaró unilateralmente su independencia de Serbia

Kosovo declaró hoy su independencia de Serbia en una sesión extraordinaria del Parlamento en Pristina, con el deseo “integrarse en la gran familia de países democráticos”. El presidente Tadic dijo que Serbia jamás aceptará la declaración.

Domingo 17 de Febrero de 2008

Pristina y Belgrado.- Kosovo declaró hoy unilateralmente su independencia de Serbia en una sesión extraordinaria del Parlamento en Pristina, con el deseo “integrarse en la gran familia de países democráticos”.

El Parlamento de la ya ex provincia serbia, habitada en un 95% por albaneses, aprobó la declaración de independencia propuesta por el gobierno del primer ministro Hashim Thaci.

El objetivo de Pristina es ahora situar el nuevo país bajo custodia de la Unión Europea (UE), tal como lo preveía el plan del mediador de Naciones Unidas Martti Ahtisaari, detalla la declaración.

Mientras tanto, el presidente Boris Tadic dijo que Serbia jamás aceptará la declaración “unilateral e ilegal".

En reacción a la declaración de independencia del parlamento de Kosovo, dominado por la etnia albanesa, Tadic exhortó a las organizaciones internacionales a “anular inmediatamente este acto, que viola los principios básicos del derecho internacional”.

La declaración de independencia de la provincia da lugar a un Estado que limita con Albania, Montenegro, Macedonia y la propia Serbia.

Kosovo tiene un territorio de unos 11.000 kilómetros cuadrados y una población de 2,1 millones de personas, de las cuales un 95 por ciento son albaneses. La minoría serbia representa apenas unos 100.000 habitantes. Un 40 por ciento de la población está por debajo de los 20 años. La esperanza de vida se sitúa en los 69 años, y la renta per cápita en 2003 es de 930 euros anuales (1.360 dólares, al cambio actual).

A pesar de su enorme riqueza en materias primas, la economía regional sufre un profundo estancamiento desde el conflicto de los años 90. El desempleo ronda el 30 por ciento, pero supera el 80 por ciento en diversas zonas, lo que degenera en corrupción y clientelismo. Kosovo también es un centro neurálgico de tráfico de personas, armas y drogas.

Ante la casi nula actividad exportadora, el país depende por completo de ayudas exteriores. Los expertos consideran que las principales posibilidades de crecimiento ecónomico se depositan en la minería y el sector energético, en los que, en cualquier caso, se requerirán ingentes inversiones.

Las tradicionales estructuras de clanes y grandes familias permanecen en gran parte casi intactas. La religión predominante, el islam, se da en una versión muy alejada de cualquier forma de fundamentalismo. Los serbios ortodoxos emigraron en el siglo XV hacia el norte.

Con todo, en territorio kosovar se encuentran los monasterios serbios de Pec, Gracanica y Decani, incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2004.

Kosovo también cuenta con el histórico Campo de los Mirlos (Kosovo polje), en el que los serbios perdieron una trascendente batalla contra los otomanos en 1389. Para Belgrado, estos parajes son parte indisoluble de su identidad nacional. (DPA)

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