Domingo 17 de Julio de 2022
Las principales fuerzas de derecha que están aún en la coalición de gobierno de Italia anunciaron su salida. Crecen así las probabilidades de que se convoque a elecciones anticipadas, tras la reciente renuncia del primer ministro Mario Draghi. El jueves pasado, Draghi decidió presentar su renuncia ante el presidente Sergio Mattarella, quien se la rechazó. El disparador de la crisis fue el rechazo del Movimiento 5 Estrellas (M5E) a votar una ley de ayuda social que consideraron insuficiente. Ahora se sumó un ultimatum del líder del M5E, Giuseppe Conte. El trasfondo de la crisis sería la intención de estas formaciones de adelantar las elecciones, porque tanto al M5E como a los partidos de derecha les convendría ir a las urnas, según todos los sondeos. El opositor partido Hermanos de Italia, liderado por Giorgia Meloni, aparece primero en los estudios de opinión pública.
Matteo Salvini y Silvio Berlusconi, líderes de los partidos La Liga y Forza Italia, respectivamente, descartaron que vayan a continuar formando parte de la coalición de gobierno, en un comunicado emitido tras una reunión que mantuvieron en Cerdeña.
Draghi anunció su dimisión la semana pasada con el argumento de que “la mayoría de la unidad nacional que apoyó al gobierno desde su creación no existe más”, luego de que el populista Movimiento 5 Estrellas (M5E) votara en contra de una decisiva ley en el Senado y de hecho se retirara de la coalición gobernante
Salvini y Berlusconi subrayaron en la nota que tanto La Liga como Forza Italia “descartan la posibilidad de seguir gobernando con el M5E por su incompetencia y falta de fiabilidad”, según el diario local Il Messaggero.
Ambos dirigentes “acordaron esperar la evolución de la situación política, dispuestos en cualquier caso a someterse al juicio de los ciudadanos incluso a muy corto plazo”, en referencia a eventuales comicios.
El miércoles será un día clave en este proceso político: ese día, Draghi comparecerá ante el parlamento a pedido del presidente, Sergio Mattarella, para evaluar los apoyos y, llegado el caso, convocar los comicios. Mattarella rechazó públicamente el jueves pasado la dimisión de Draghi, pero este respondió que la mantenía.
Mientras tanto, la mayoría de los partidos ya inició los preparativos para las eventuales elecciones, que, según el líder del Partido Democrático (PD), Enrico Letta, serán convocadas para el 25 de septiembre, según la agencia de noticias Europa Press.
Para el diario de Roma La Repubblica, Matteo Salvini y Silvio Berlusconi están dispuestos a ir a las urnas. Como explican en una nota conjunta que publicaron tras su reunión en la mansión de Berlusconi en Cerdeña: “Las nuevas declaraciones de Giuseppe Conte, marcadas por los ultimátums y las amenazas, confirman la ruptura de ese ’pacto de confianza’ recordado el jueves pasado por el premier Mario Draghi y que está en la base de su dimisión”, dice el comunicado.
Los dirigentes de Forza Italia y La Liga “han acordado, por tanto, esperar la evolución de la situación política, dispuestos en todo caso a someterse al juicio de los ciudadanos incluso a muy corto plazo”. Salvini informó más tarde a los líderes de la Liga. “Giuseppe Conte no arregló la ruptura que causó, al contrario. Lanzó un ultimátum amenazando con la salida del M5E del gobierno si no se producían “palabras claras” por parte del primer ministro sobre los puntos expuestos por el líder del M5E.
Respaldos a Draghi
Pero Draghi también recibió importantes respaldos. El partido Juntos por el Futuro, del ex líder del M5E y actual canciller Luigi Di Maio, presentó un documento para refutar las exigencias de Conte. “Así es como arrasa el país”, comentó Di Maio. Dentro del M5E “se respira un aire de revuelta”, dice La Repubblica, y una acalorada asamblea de los grupos parlamentarios fue suspendida. En otras palabras, la jugada rupturista de Conte no tiene un respaldo unánime, ni mucho menos.
Pero no solo Di Maio respaldó a Draghi. Cientos de alcaldes han firmado una carta abierta. Y líderes sindicales e industriales, que a menudo tienen agendas opuestas, se han unido para pedir a Draghi para que siga gobernando. Italia y otras naciones europeas enfrentan elevados costos energéticos, una fuerte inflación, un aumento de los casos de Covid-19 y la guerra en Ucrania.
Este domingo por la tarde, tres días después de que los senadores del Movimiento 5 Estrellas boicotearon un voto de confianza vinculado a un proyecto de ley de alivio energético del gobierno, más de 80.000 ciudadanos habían firmado una petición en línea “Draghi quédate’’, lanzada por el ex primer ministro Matteo Renzi.
Desde la otra vereda llegaron las críticas. “Me pregunto si es correcto” que estos alcaldes “utilicen las instituciones tan descaradamente”, arremetió Giorgia Meloni. El partido de Meloni encabeza las encuestas y en caso de ir a unas elecciones anticipadas en septiembre, esta formación podría ser la cabeza de una nueva coalición de gobierno junto a Forza Italia y La Liga. Se verían libres de gobernar sin formaciones de centro ni de centroizquierda, como el Partido Democrático (PD) el principal apoyo que le resta a Draghi en este momento. Con Meloni al frente, Italia daría un drástico viraje a la derecha.
“Lamento que la líder de Hermanos de Italia no se dé cuenta de que entre los firmantes hay muchos exponentes de centroderecha”, respondió Darío Nardella, uno de los promotores de la iniciativa. Los llamamientos de apoyo al primer ministro no cesan y también llegan desde Ucrania: para la viceprimera Ministra Iryna Vereshchuk “con Mario Draghi en el gobierno, ganaremos esta terrible guerra”.
Pero el futuro de Draghi y su amplia coalición parece cada vez más oscuro. Su firme negativa a continuar, por un lado, y ahora el anuncio de Berlusconi y Salvini de salirse del gobierno, casi sentencian el futuro del actual gobierno.