El Mundo

Italia: el 5 Estrellas hace un guiño a la Liga para formar gobierno, pero sin Berlusconi

El líder del movimiento renuncia a postularse a premier. Hoy el presidente Mattarella hará un nuevo intento de superar el bloqueo.

Lunes 07 de Mayo de 2018

El líder del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), Luigi Di Maio, dijo que está dispuesto a renunciar a ser primer ministro de Italia para llegar a una coalición de gobierno con La Liga."(Si) el obstáculo es Luigi Di Maio primer ministro, entonces digo aquí públicamente a (el líder de La Liga) Matteo Salvini: elijamos al primer ministro juntos", dijo el joven jefe del Cinco Estrellas en la televisión estatal RAI. La jugada reabre el partido cuando en Italia ya se comienza a pensar en nuevas elecciones anticipadas. Desde las elecciones del 4 de marzo Italia vive en el estancamiento político: ningún partido logró una ventaja clara en las urnas como para reclamar la jefatura de gobierno. La oferta de Di Maio llegó un día antes de que el presidente Sergio Mattarella se reúna con los líderes políticos en un último intento para poner fin a la crisis postelectoral.

Pese a su apertura a La Liga, Di Maio insistió en que el M5S sólo está dispuesto a alcanzar un acuerdo con esa formación, excluyendo al ex primer ministro Silvio Berlusconi y su partido Forza Italia, que forman una coalición con los liguistas. Hasta ahora Salvini se ha negado a dejar a un lado a Berlusconi, cuyo partido es parte fundamental de la coalición que integra la Liga. Ayer se descontaban conversaciones privadas entre Berlusconi y Salvini.

Di Maio anunció su paso al costado pero condicionado a un programa sobre el llamado "rédito de ciudadanía" y una ley anticorrpución. El M5S votará contra todo otro tipo de gobierno, advierten desde ese movimiento antipolítica. Si la Liga dice que no, "no queda más que el voto", advierten. "Si los ciudadanos fueran ignorados", afirmó Di Maio, "estará en peligro la democracia representativa". En ese caso, el M5S volvería a sus anteriores posiciones radicalizadas, como pedir un referenduma "anti-euro", una de las ideas del fundador ahora algo retirado del movimiento, el comediante Beppe Grillo.

Fuentes de la Liga indicaron a la agencia Ansa que "apreciaban" las palabras de Di Maio y reiteraron la "indisponibilidad" a lo que se llama "un gobierno del presidente" Matarella. Ayer, Di Maio subrayó con contundencia su negativa a un Ejecutivo diseñado por el presidente. "Se sabe desde el primer día que nosotros no estaríamos dispuestos a gobiernos técnicos ni del presidente, porque no tienen una conexión con la sociedad", dijo a la RAI. "Para el gobierno del presidente no están los números sin nosotros ni la Liga", dijo con crudeza Di Maio. "Nosotros reconocemos al presidente un rol de garante. Las fuerzas políticas son responsables de lo que pasará mañana. Si no es posible formar un gobierno político, volvemos al voto. No podemos votar un gobierno del presidente", remarcó el joven líder del M5S.

El panorama político italiano se encuentra estancado desde las elecciones del 4 de marzo, que dejaron un Parlamento fragmentado en tres bloques, todos minoritarios e incapaces de gobernar, pero también de tejer alianzas. En Italia, la tradición de gobiernos de coalición se extiende a la mitad del siglo XX, pero hoy, con la desaparición de los partidos tradicionales, sólo restan formaciones antisistema como La Liga y el M5S y el debilitado Forza Italia de Berlusconi, surgido en 1994 al calor de la crisis de la llamada "Primera República".

La alianza que forman parte la Liga y Forza Italia junto a formaciones menores logró el 37 por ciento de los votos el 4 de marzo, mientras que el M5S fue el partido más votado en solitario, con un 32 por ciento. El socialdemócrtata Partido Democrático (PD), última formación importante sobreviviente del viejo sistema de partidos políticos, sufrió una derrota histórica que lo dejó con menos del 19 por ciento de los apoyos.

Si las conversaciones de hoy no tienen éxito, se cree que Mattarella podría pedir a todos los partidos que apoyen al mencionado "gobierno del presidente", liderado por una figura independiente.Pero ayer tanto Di Maio como la Liga rechazaron esa opción por anticipado. Di Maio insistió en que la única alternativa es la celebración de nuevas elecciones a "finales de junio o principios de julio" y descartó dar su apoyo a cualquier gobierno técnico que pueda presentar Mattarella.

Cansancio de Gentiloni

En tanto, el primer ministro a cargo, Paolo Gentiloni, también intervino en el debate del momento. Sobre quedarse al frente del Ejecutivo hasta que se llame de nuevo a las urnas o se forme un nuevo gobierno, Gentiloni dijo que "no sé si Di Maio me hizo un favor, porque el gobierno sin tener una relación de confianza con el Parlamento" sería "un problema". Gentiloni fue entrevistado en un conocido programa de televisión, donde se le preguntó si estudia la posibilidad de seguir al frente del Ejecutivo."Preferiría que no, pero lo decide el presidente de la República que me encontrará siempre listo a responderle. Si el presidente hace un pedido, no tomarlo en consideración es difícil", respondió Gentiloni, del PD. Tomó el mando cuando Matteo Renzi debió renunciar ante la derrota en las urnas de su proyecto de reforma constitucional en diciembre de 2016. La crisis fue tan profunda que Renzi renunció incluso a la presidencia del PD."La propuesta que hará el presidente la tomaremos en consideración positiva en cualquier caso. En el PD, Mattarella encontrará un interlocutor positivo", remarcó Gentiloni sobre la nueva ronda de consultas. Previamente, Renzi había rechazado reunirse con el M5S, algo que fue criticado por Gentiloni. "Tal vez se podía discutir, porque habría desnudado las contradicciones" del 5 Estrellas, aunque admitió que "no era realista" pensar en un acuerdo entre PD y M5S.

jugada. El joven líder del M5S, Luigi Di Maio, abrió el juego a la Liga.

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