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Israel y Egipto buscan despegarse de la situación caótica que se vive en Gaza

Egipto comenzó ayer a dar marcha atrás en medio del caos vivido desde la víspera en su frontera con la Franja de Gaza. Después de permitir durante más de 24 horas el paso ininterrumpido de palestinos, las fuerzas de seguridad egipcias recibieron orden de poner fin a la desbandada, incluso empleando la violencia.

Viernes 25 de Enero de 2008

Jerusalén.— Egipto comenzó ayer a dar marcha atrás en medio del caos vivido desde la víspera en su frontera con la Franja de Gaza. Después de permitir durante más de 24 horas el paso ininterrumpido de palestinos, las fuerzas de seguridad egipcias recibieron orden de poner fin a la desbandada, incluso empleando la violencia.
  El éxodo de cientos de miles de palestinos que viven en Gaza comenzó el miércoles, cuando milicianos rompieron el muro fronterizo con explosivos y la multitud cruzó a Egipto en busca de provisiones. El bloqueo israelí a la Franja dejó a esa zona al borde de la crisis humanitaria.
  El Estado hebreo lleva meses presionando a Gaza, debido al constante lanzamiento de cohetes palestinos contra ciudades del sur israelí, y el globo explotó por su punto más débil: la frontera con Egipto.
  Sin embargo, todavía no están claras las consecuencias políticas. La prensa hebrea asegura que, cuando la cúpula de seguridad israelí empezó a analizar las escenas divisadas desde los puestos de control, su primera reacción fue de decepción y enfado frente a sus vecinos egipcios.
  Desde que Hamas se hizo con el control de la franja en junio, Israel trata de ahogar al grupo islamista con un creciente bloqueo, reforzado hace una semana con el cierre total de las fronteras, debido al aumento de los ataques de extremistas palestinos.
  El hecho de que Egipto permitiera ahora el acceso a los palestinos, alegando la difícil situación humanitaria de la franja, fue como si de repente hubiera alcanzado un pacto con Hamas a espaldas del Estado judío.
  Sin embargo, la cúpula de seguridad israelí cree que de la actuación egipcia se puede sacar un beneficio político. Un funcionario citado por el diario Maariv afirmaba que los extremistas de Hamas ya no pueden quejarse de estar cercados, algo que rebaja la presión internacional sobre Israel.
  
Responsabilidad limitada. Por su parte, el viceministro de Defensa israelí, Matan Vilnai, dijo ayer que su país quiere lavarse las manos de Gaza de una vez por todas, entregando la provisión de electricidad, agua y medicinas a otros. “Necesitamos entender que cuando Gaza está abierta al otro lado (Egipto) perdemos la responsabilidad sobre ella. Por eso queremos desconectarnos”, afirmó.
  Vilnai instó a que Egipto empiece a poner de su parte y se implique más en el suministro de la Franja. Y el diario Yediot Ahronot consideró que la verdadera retirada israelí comenzó con el éxodo palestino del miércoles.
  Israel se retiró en 2005 de la Franja, pero el país mantiene un cerco militar en torno al territorio, y la mayor parte de su suministro eléctrico y de agua provienen del Estado judío.
  
Presiones y peligros. Egipto, por su parte, parece dispuesto más bien a devolver la frontera a su situación anterior. De todas maneras, lo que es poco probable es que, si el cerco israelí continúa como está previsto, cese la presión sobre la frontera con Egipto.
  La prolongada apertura de la frontera podría tener además consecuencias de seguridad. Israel acusa a Egipto desde hace años de no hacer lo suficiente para impedir el contrabando de armas hacia Gaza. Ahora teme que en estos días hayan entrado armas en cantidad para los militantes.
  Así y todo, Israel ganó algo de tranquilidad. Desde principios de año cayeron más de 600 cohetes Kassam sobre sus ciudades limítrofes con Gaza. Pero desde el miércoles, cuando se abrió la frontera, no ha caído ni uno solo.

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