El Mundo

Irán estaría detrás de los potentes ataques contra Arabia Saudita

Washington acusó a Teherán por el bombardeo con drones que el sábado dañó el sistema petrolero saudita, el que perdió el 50 por ciento de su producción.

Lunes 16 de Septiembre de 2019

Irán quedó en el centro de las sospechas por el potente ataque con drones contra el corazón del sistema petrolero de Arabia Saudita. El sábado, una decena de drones de procedencia incierta dañó severamente la industria petrolera saudita y redujo a la mitad su producción, de unos 10 millones de barriles diarios. Estados Unidos culpó a Irán, que negó estar implicado en los ataques. Oficialmente, los autores fueron los rebeldes yemeníes apoyados por Irán. Este tipo de armamento solo les puede ser provisto por Irán, su protector en la guerra que mantienen con Arabia Saudita. El ataque también pudo ser lanzados desde el vecino Irak, país que mantiene fuertes lazos con Irán. Además, una serie de ataques de origen desconocido con explosivos contra buques petroleros en el Golfo en los últimos meses ha aumentado las tensiones.

Un líder de los rebeldes yemeníes de la secta hutí, apoyados por Irán, declaró que pudieron "explotar vulnerabilidades" en el sistema saudita de defensa aérea para llevar a cabo el bombardeo del sábado. Las imágenes satelitales muestran grandes nubes de humo negro sobre la instalación petrolera saudita en Abqaiq, en la provincia de Buqyaq, donde se ubica el enorme complejo de la empresa estatal Aramco.

Los ataques provocaron la "suspensión temporal de operaciones de producción" en Abqaiq y en el gigantesco campo petrolífero de Khurais, indicó Ryad, la capital saudita.Esto supuso paralizar el bombeo de 5,7 millones de barriles de crudo. Las autoridades prometieron que las reservas compensarían la caída.El país tiene unas enormes reservas, de 680 millones de barriles. El reino produjo algo menos de 10 millones de barriles diarios de promedio en agosto.

Como trasfondo, Washington y Teherán están enfrentados por el desmoronamiento del acuerdo nuclear de 2015. Washington se retiró del tratado a mediados de 2018 y en noviembre aplicó duras sanciones a Irán, que lo han dejado sin la mitad de su mercado exterior de petróleo y gas. Se cree que los ataques a petroleros y instalaciones sauditas y de Emiratos Unidos de los últimos meses son una represalia de Teherán, que además también se ha retirado del tratado nuclear y comenzado a procesar más uranio.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, culpó directamente a Irán por el ataque en varios tuits. "Irán ha lanzado ahora un ataque sin precedentes contra los suministros energéticos del mundo", escribió Pompeo. "No hay pruebas de que los ataques llegaran de Yemen", agregó. Los especialistas militares se plantearon grandes dudas sobre la procedencia de los drones. Yemen se halla al extremo sur de la península arábiga y desde allí los drones deben atravesar muchos kilómetros. Podrían haber sido disparados desde algún lugar del Golfo mucho más cercano a los objetivos. Irak, cuyo gobierno shiíta es aliado de Irán, bien podría haber sido lugar del lanzamiento. Irán lidera el mundo musulmán shiíta, que abarca a Irak, Líbano y a los hutíes de Yemen, entre otras minorías shiítas en países árabes.

Estados Unidos, sus aliados en el Golfo Pérsico y Naciones Unidas señalan que Irán proporciona armas y drones a los hutíes. Teherán lo niega, pero no existen dudas serias sobre el asunto. Las autoridades estadounidenses indicaron antes que al menos un ataque reciente de drone contra Arabia Saudita se había lanzado desde Irak, donde Irán apoya a las poderosas milicias shiítas. Estas han adquirido bajo los gobiernos shiítas de Bagdad el status de fuerzas paramilitares estatales. Muchas son entrenadas en Irán. En las últimas semanas, esas milicias han sido blanco de misteriosos bombardeos.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní Abbas Mousavi tachó las afirmaciones de Pompeo como "comentarios ciegos y fútiles. Los estadounidenses adoptaron la política de máxima presión contra Irán, que, debido a su fracaso, se está convirtiendo en máximas mentiras", alegó Mousavi. Por su parte, el primer ministro de Irak, Adel Abdul-Mahdi, negó que el ataques viniera de su país. Perola realidad material y político-religiosa es que desde la caída dede Saddam Hussein por la invasión de EEUU en 2003, Irak entró cada vez más en la órbita de su vecino persa.

Donald Trump llamó al príncipe heredero saudita tras el ataque, expresando su compromiso con la defensa del reino. El príncipe aseguró a Trump que Arabia Saudita está "dispuesta y capaz de confrontar y gestionar esta agresión terrorista". Kuwait, Palestina, Alemania y la ONU condenaron asimismo los ataques.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario