El Mundo

Irán acelera su plan de enriquecimiento de uranio

Teherán aunció que aumentó al 60% su producción del elemento, eventualmente útil para fabricar una bomba atómica

Viernes 16 de Abril de 2021

Este viernes, el director de la Organización de Energía Atómica de Irán, Ali Akbar Salehi, confirmó que su país comenzó a enriquecer uranio al 60 %, el nivel más alto hasta ahora. Teherán busca presionar por el retiro de las sanciones de Estados Unidos, pero así dificulta aún más las negociaciones en Viena destinadas a salvar el Acuerdo nuclear de 2015.

El aumento del nivel de enriquecimiento se produce solo tres días después de que Teherán emitiera la advertencia, en respuesta a un ataque informático contra la planta nuclear de Natanz, que al parecer dejó fuera de funcionamiento a sus centrifugadoras. El ataque de los hackers sería obra del Mossad israeli. Las centrifugadoras son las máquinas que producen el enriquecimiento del uranio, a partir de mineral "crudo". Irán busca presionar por el retiro de las sanciones económicas de Washington sin condiciones. A la vez, su mayor aliado, Rusia, eleva la tensión con un amenazante despliegue militar en la frontera con Ucrania.

El anuncio del aumento del enriquecimiento al 60% es importante y grave, dado que se requiere de un 90 % para crear una bomba atómica. Se considera que si se está en condiciones de enriquecer al 60% llegara al 90% es solo un proceso repetitivo con las centrifugadoras. Pero la inteligencia israelí asegura que Irán no está hoy en condiciones de enriquecer uranio al 60%, en parte por la labor de boicot de sus agentes contra Natanz.

"Los científicos iraníes, jóvenes y creyentes en Alá, lograron un producto de uranio enriquecido en un 60% (…) Felicito a la valiente nación de Irán por este éxito. La fuerza de voluntad del país es milagrosa y puede desactivar cualquier conspiración", aseguró Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del parlamento iraní. Esta clase de retórica es la vez rutinaria en Irán y peligrosa: nadie sabe hasta qué punto los clérigos que rigen el país con mano de hierro desde 1979 creen verdaderamente que están bendecidos por su Alá.

Según un alto funcionario del presidente Hasan Rouhani, solo unos pocos gramos de gas uranio, por hora, se enriquecerían hasta un 60% de pureza y a un ritmo mucho más lento de lo que podría producir Teherán.

El director de la Organización de Energía Atómica de Irán, Ali Akbar Salehi, dijo que las centrifugadoras ahora producen 9 gramos por hora, aunque bajarían a 5 gramos por el mismo lapso en los próximos días.

“Cualquier nivel de enriquecimiento que deseemos está a nuestro alcance en este momento y podemos hacerlo en el momento que queramos”, afirmó con confianza Salehi.

Pero este es el nivel más alto confirmado por la República Islámica y es muy superior al 3,67 % permitido por el Acuerdo nuclear que firmó en 2015 con el Estados Unidos y otras Francia, Alemania, China, Rusia y Reino Unido.

Irán ya había sobrepasado el límite del acuerdo, del que de facto se ha retirado. Inicialmente llegó al 4,5% y el pasado enero al 20%, según Teherán en represalia por el retiro de Estados Unidos del pacto en 2018, impulsado por Donald Trump, y la posterior reimposición de sanciones contra su Gobierno.

Los negociadores regresan a sus países

La nueva movida de Teherán complica las negociaciones en Viena, Austria, destinadas a que Irán retome los compromisos que adquirió con el pacto nuclear y Washington retire las sanciones.

Tras la confirmación del nuevo nivel de enriquecimiento de uranio, un funcionario de la Unión Europea, citado por Reuters, aseguró que los equipos de negociadores de los dos países volverán a sus países para mantener discusiones con sus gobiernos sobre cómo salvar el Acuerdo.

"Tenemos esta decisión (iraní) de optar por un enriquecimiento del 60%. Obviamente esto no facilita la negociación (…) Creo que las dos delegaciones más relevantes volverán a casa para recibir instrucciones más precisas y luego no sé cuándo reanudaremos”, dijo el funcionario de la UE, bloque que junto a representantes de los otros países firmantes median en las conversaciones, pues Rouhani se rehusó a sostener diálogos directos con EEUU.

Irán insiste en que su decisión se debe a un sabotaje que sufrió en su planta nuclear de Natanz el pasado domingo, del que acusa a Israel.

La prensa israelí, citando fuentes de inteligencia anónimas, ha reportado que el Mossad está detrás de ese ataque. Sin embargo, su Gobierno no lo ha confirmado. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha dicho que no permitirá que Teherán obtenga un arma nuclear. El presidente de EEUU, Joe Biden, comparte ese criterio.

También es probable que la teocracía iraní pretenda así poner mayor presión sobre Biden para que agilice el retiro de las sanciones, especialmente semanas después de que Irán rechazara tajantemente que se hiciera de forma progresiva y en cambio exigió el retiro completo y simultáneo. Biden se comprometió a regresar a su nación al Acuerdo, pero advierte que lo hará si su contraparte deja de violar el pacto.

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