El Mundo

Insólito: Trump denunció que las empresas tecnológicas lo "censuran"

Organizó una cumbre sobre redes sociales en la que afirmó que "bloquean a miles" de sus nuevos seguidores.

Sábado 13 de Julio de 2019

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una "Cumbre de Redes Sociales" en la Casa Blanca con miembros de su gobierno, legisladores oficialistas y simpatizantes para denunciar que las grandes empresas de tecnología del país lo están "censurando" y "bloqueando" a "miles" de personas que quieren seguirlo.

"Antes, hace solo unos meses, solía sumar 100.000 personas en un período de tiempo muy corto. Y eso que ahora soy más popular que antes! (...) Sé que hemos sido bloqueados. Hay personas que se me acercan y me dicen: ‘No me dejan seguirte, lo hacen completamente imposible'", denunció Trump frente a una sala llena de aliados y simpatizantes.

Una hora en vivo

Durante casi una hora, el mandatario habló en vivo frente a los invitados a la cumbre, en un mensaje que fue transmitido por la Casa Blanca e ignorado por algunos medios masivos, entre ellos CNN.

Trump explicó que la cumbre buscó "discutir el futuro de las redes sociales".

"Ustedes están desafiando a los guardianes de los medios tradicionales, le hablan directamente al pueblo. Comunican directamente a los ciudadanos sin tener que pasar por el filtro de los medios. Los felicito", aseguró el anfitrión.

Trump se mostró muy cómodo, hizo chistes e invitó al estrado y a hablar a varios de los participantes.

"Anuncio formalmente que vamos a explorar todas las respuestas y controles para garantizar el fin de la censura. Las empresas grandes de tecnología no deben censurar la voz de las personas. Tienen un gran poder y deben usarlo con sabiduría y justicia", dijo el mandatario poco antes de dar por terminada la transmisión y continuar la cumbre en privado.

Desde el principio de su gobierno, Trump lanzó una guerra contra la prensa tradicional, o lo que él bautizó como "los medios falsos" y las "fake news".

Expulsó de la Casa Blanca a un corresponsal de CNN, criticó públicamente a diarios como The New York Times y, durante los actos públicos, suele arengar a sus simpatizantes contra los periodistas que están cubriendo los eventos.

Fue uno de sus temas centrales al lanzar su campaña de reelección presidencial en Florida y, ahora, tres semanas después, Trump inauguró un nuevo campo de batalla: las redes sociales.

"Un gran tema en la Cumbre de Redes Sociales de la Casa Blanca será la tremenda deshonestidad, parcialidad, discriminación y supresión practicada por ciertas compañías. No dejaremos que se salgan con la suya por mucho más tiempo", escribió, horas antes del inicio de la cumbre, el presidente en Twitter.

"Las Noticias Falsas (fake news) no son tan importantes o poderosas como las Redes Sociales", agregó.

Con críticos de las redes

Con las redes sociales como nuevo objetivo, Trump convocó a una cumbre especial en la Casa Blanca a reconocidos críticos de las grandes plataformas como Facebook, Twitter y gigantes como Google, además de personas calificadas como extremistas por los principales medios estadounidenses.

El mandatario acusó en varias ocasiones a los máximos empresarios de Silicon Valley de estar en contra de su gobierno, lo que ellos desmintieron, pese a que públicamente fueron muy críticos con algunas de sus políticas claves, como la migratoria.

Hoy, ninguno de estos CEOs fueron invitados a la Cumbre de Redes Sociales de la Casa Blanca, aún si el medio favorito de difusión del presidente es la red Twitter. Por el contrario, fueron los objetivos de todas las críticas.

Entre los invitados, en cambio, sí se destacaron un conductor de radio conocido por sus teorías conspirativas radicales, Carpe Donktum, un troll que ganó una competencia al mejor meme (imagen virtual burlona) anti-medios y un activista de la derecha alternativa ("alt-right") que se hizo conocido por decir que la senadora y precandidata presidencial, Kemala Harris no era "afroestadounidense", según la CNN.

También fueron invitados James O'Keefe, un periodista del Proyecto Veritas que intentó plantar una historia falsa a un colega del The Washington Post para desacreditar las denuncias de abusos sexuales, y otro periodista, Benny Jonhson, el mismo que fue despedido del portal BuzzFeed por plagiar varios artículos.

fan. Trump denuncia a las redes sociales, pese a ser un usuario obsesivo de Twitter.

El secretario de Trabajo de Estados Unidos, Alexander Acosta, anunció su dimisión al cargo por su actuación en el caso de un magnate acusado de tráfico sexual de menores Jeffrey Epstein, cuando era fiscal federal del distrito sur de Florida. Será reemplazado por su segundo, Pat Pizzella.

En una comparecencia no anunciada en la Casa Blanca junto al presidente Donald Trump, Acosta señaló que llamó al mandatario esta mañana tras considerar que "lo correcto era dar un paso al costado". Por su parte, Trump destacó que Acosta ha sido "un gran secretario" y alabó su "muy buen trabajo" al frente del Departamento de Trabajo.

"Fue su decisión, no la mía", subrayó el mandatario republicano, que aprovechó la ocasión para nombrar al subsecretario de Trabajo, Patrick Pizzella, como su reemplazo.

La renuncia de Acosta, hijo de cubanos, supone la salida del único latino del gabinete de Trump. La dimisión se produjo dos días después de que Acosta defendiera en rueda de prensa su actuación como fiscal hace una década, cuando, como fiscal, alcanzó un acuerdo judicial con Epstein, acusado ahora por segunda vez de abuso de menores.

Sin embargo, calificó los delitos de Epstein de "horribles" y aseguró que estaba contento de que los fiscales abrieran una investigación basándose en nuevas pruebas. El millonario, detenido a comienzos de julio, ya enfrentó acusaciones en Florida, pero en 2008 alcanzó un acuerdo extraoficial con la fiscalía dirigida entonces por Acosta, para cerrar una investigación que lo podía haber enfrentado a cadena perpetua. El acuerdo pactado entonces contemplaba que el magnate cumpliera una condena de apenas 18 meses de prisión y pasara a formar parte del registro de agresores sexuales. Ahora Epstein fue acusado de tráfico sexual de menores, delito que conlleva un máximo de 45 años de prisión. Según los fiscales, Epstein abusó a decenas de adolescentes entre 2002 y 2005.

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