Phoenix. — La policía arrestó ayer a al menos 40 manifestantes que tomaron
las calles de Phoenix luego de que Arizona adoptara una nueva ley de inmigración, pese a que las
medidas más polémicas fueron bloqueadas por una corte estadounidense, el miércoles. Arizona puso en
vigencia ayer una debilitada ley anti-inmigración y analistas sostienen que el dictamen podría
detener legislaciones similares en otros Estados del país.
A pesar de la decisión de la jueza Susan Bolton de suspender temporalmente el
miércoles las cláusulas más objetadas de la ley, al menos dos decenas de personas fueron arrestadas
por bloquear la calle frente a la sede del sheriff del condado de Maricopa, Joe Arpaio, quien con
su firme apoyo a la ley SB1070 y su amenaza de seguir deteniendo indocumentados se convirtió ayer
en el centro de las iras de los manifestantes. A ellas se unieron otras 25 personas apresadas ante
una cárcel del condado de Maricopa, que se habían encadenado a la entrada de un centro de
detención. Arpaio gusta calificarse como "el sheriff más implacable de Estados Unidos", pero al que
la comunidad latina llama el "verdugo de los inmigrantes". Irónicamente, este oficial es hijo de
inmigrantes italianos. La policía dijo que entre las personas detenidas hay varios
indocumentados.
Fuerte debate. Las tensiones por la ley inflamaron un debate nacional sobre el
tema, que se ha enconado por décadas y promete jugar un rol en las elecciones de noviembre, cuando
los demócratas del presidente Barack Obama luchen por retener el control del Congreso.
Analistas indicaron que el veredicto podría "al menos presionar el botón de
pausa" en otros 20 Estados del país, donde legisladores republicanos consideran una ley inspirada
en Arizona. "Si la Corte Suprema retiene el mandato judicial, probablemente aguará cualquier
posible legislación", dijo Mark Jones, un experto en ciencias políticas de Texas.
Recurso. En tanto, la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, presentó ayer una
apelación para revocar el fallo que bloqueó partes clave de la polémica ley estatal. Abogados
estatales solicitaron a la Corte de Apelaciones del noveno circuito en San Francisco que revoque un
mandato judicial preliminar que prohíbe partes de la ley, además de una consideración expedita para
la apelación del Estado. La legislatura del Estado, donde los republicanos son mayoría, aprobó la
ley tres meses atrás para intentar sacar a casi medio millón de ilegales de Arizona y cortar el
tráfico de drogas y personas en la frontera con México.
Las previsiones bloqueadas por la Justicia incluían una que requería que los
oficiales de policía determinaran el estatus de inmigración de una persona detenida o arrestada, en
caso de que creyeran que el individuo se encontrara en el país de forma legal. También se le habría
exigido a los inmigrantes que llevaran sus documentos en todo momento y se les habría prohibido
pedir trabajo en público.
Lo prohibido. Entre las medidas que no fueron afectadas por el mandato judicial
y entraron en vigencia ayer se encontraba un artículo que considera ilegal que conductores recojan
jornaleros desde las calles y transportar o refugiar un inmigrante ilegal.
La ley cuenta con el apoyo de una mayoría estadounidense y del 65 por ciento de
los votantes de Arizona, pese a que sus opositores la califican de inconstitucional y señalan que
llevará a la discriminación contra latinos, además de estadounidenses con rasgos latinos.
Al menos 40 detenidos, entre ellos indocumentados, durante las protestas en
Phoenix
El Estado apeló el fallo que bloqueó los puntos cuestionables de la norma, que
entró en vigencia ayer
Fuerzas policiales se llevan arrestada a una mujer que manifestaba contra la ley
anti-inmigrante.