Ikea empleó prisioneros políticos en sus fábricas
La famosa cadena de muebles sueca Ikea pidió ayer perdón por emplear trabajadores forzados procedentes de la extinta República Democrática Alemana (RDA) para montar sus productos.

Sábado 17 de Noviembre de 2012

Berlín.— La famosa cadena de muebles sueca Ikea pidió ayer perdón por emplear trabajadores forzados procedentes de la extinta República Democrática Alemana (RDA) para montar sus productos. “El empleo de presos políticos en las cadenas de producción fue y es totalmente inaceptable”, afirmó el director del gigante sueco en Alemania, Peter Betzel, durante la presentación de un estudio al respecto en Berlín.

La mayor tienda de muebles del mundo fue consciente, como tarde, desde 1981 de que existía la posibilidad de que estuvieran empleando trabajadores forzados en la fabricación de sus productos. “Lamento muy profundamente todo lo sucedido”, declaró Betzel. “Ikea intentó evitar la utilización de presos políticos. Sin embargo, hoy está claro que las medidas no fueron lo suficientemente efectivas. En esa época la empresa no tenía un sistema de control sobre todo el proceso en el extranjero”, dijo Betzel ante varias víctimas.

Según un estudio elaborado por Ernst & Young, a partir de 1980 Ikea habría contado con un representante en Berlín Este para coordinar las exportaciones e importaciones de la empresa. Al menos 66 fábricas tuvieron contacto directo con Ikea. En Waldheim (Sajonia) se fabricaron, por ejemplo, sofás. Sin embargo, los presos de la RDA no fabricaron sólo para Ikea. Los reos elaboraron heladeras y lavadoras para Occidente.

Las asociaciones de víctimas de la RDA llevan meses esperando una explicación desde que salieran a la luz en mayo unas actas de la policía política de la RDA, la temible Stasi, donde se podía leer que presos del régimen comunista fueron forzados a trabajar en fábricas de Ikea por lo menos a partir de 1975. El conocido como el escándalo “Billy”, en honor de la famosa estantería de Ikea, no sólo se valió de presos de la RDA.

También reos cubanos. El diario Frankfurter Allgemeine Zeitung señaló que el popular fabricante de muebles utilizó también presos cubanos gracias a un acuerdo entre la Alemania comunista y el gobierno en La Habana firmado en 1987.

La presentación del informe se produjo a unos metros del puesto de control Charlie, uno de los lugares más emblemáticos de la división de Berlín durante la Guerra Fría, donde los ex presos políticos dijeron que esperan que el estudio lleve a compensaciones económicas. “También otras empresas del oeste se beneficiaron de los presos políticos y deberían asumir la responsabilidad al respecto”, señaló Rainer Wagner de la Asociación de Víctimas. “No se trata de conseguir compensación sólo de Ikea, sino de todas las empresas que jugaron un papel en esto”, dijo Wagner, de 62 años. Wagner fue preso por intentar huir de la RDA en 1966 y se vio obligado a trabajar en una fábrica de medidores de gas. Algunas de las empresas implicadas fueron privatizadas tras la reunificación alemana tras la caída del Muro de Berlín en 1989.

Ikea no tocó el asunto de la compensación, aunque dijo que consideraría nuevas investigaciones sobre el tema.