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Histórico: Trump llegó a Corea del Norte y se reunió con Kim Jong-un

La iniciativa partió del estadounidense, que propuso el encuentro en Twitter, mientras viajaba desde Osaka a Seúl. Kim aceptó y viajó a la frontera.

Lunes 01 de Julio de 2019

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, sorprendieron al mundo al concretar un inesperado encuentro en la zona desmilitarizada que separa las dos Coreas y relanzar las esperanzas de un acuerdo en las por ahora improductivas negociaciones entre Washington y Pyongyang. Por primera vez en la historia, un presidente estadounidense pisó suelo norcoreano, un gesto sorprendente de Trump. La iniciativa partió de Trump que la comunicó mientras viajaba desde Japón a Coreal del Sur. Después de algunas dudas, Kim Jong-un aceptó la invitación. Para la oposición estadounidense y no pocos analistas, Trump sólo buscó "la foto" y armar un "show" de cara a la campaña presidencial de su reelección, el año que viene.

El encuentro, que propuso Trump desde Twitter, se convirtió en una cumbre informal. "Mientras estoy allí, si el líder Kim de Corea del Norte ve esto, yo me reuniría con él en la Frontera/Zona desmilitarizada solo para estrecharle la mano y decir Hola (?)!", escribió el jefe de la Casa Blanca en Twitter mientras viajaba desde Japón a Seúl. Se cree que fue fundamental el papel jugado por el presidente surcoreano, Moon Jae-in, una figura clave en el proceso de negociación y "desnuclearización" de la península de Corea. Este acompañó a Trump en su breve visita a Corea del Norte.

El encuentro comenzó con un saludo entre Kim y Trump en la zona desmilitarizada de la frontera. la llamada Zona de Seguridad Conjunta (JSA) de Panmunjom, el único lugar de los 250 kilómetros de frontera donde soldados surcoreanos y norcoreanos se ven cara a cara. Luego del apretón de manos inicial, Trump cruzó la marca de cemento que separa los territorios y caminó una veintena de pasos en dirección al primer edificio norcoreano, superando el gesto similar que realizó el presidente surcoreano Moon Jae In durante su primera reunión con Kim Jong Un en ese mismo lugar en abril de 2018. Moon sólo atravesó la demarcación brevemente y volvió a su territorio.

Cuando Trump y Kim caminaron hacia el norte, generaron con solo unos pasos, un hecho de magnitud histórica y simbólica indiscutible: fue la primera vez que un mandatario estadounidense ingresó a Corea del Norte, último bastión del comunismo ortodoxo en el mundo.

"Me alegro de verlo de nuevo. No esperaba verlo jamás en este lugar" le dijo Kim al momento de estrecharle la mano a Trump. "Se trata de un momento histórico que pretende poner fin al conflicto en la península" explicó después Kim, quien agregó que el gesto de Trump fue "valiente" y demostró "su voluntad de eliminar todo el pasado de infortunio y abrir un futuro nuevo".

Por su parte, el presidente estadounidense destacó que "están pasando cosas muy positivas" en la península desde el acercamiento con Pyonyang que protagonizó el año pasado. "Lo voy a invitar ahora mismo a la Casa Blanca" contó Trump tras encontrarse con Kim en la zona desmilitarizada e inmediatamente antes de ingresar a una reunión bilateral a puertas cerradas junto a la línea divisoria.

La cumbre diplomática se llevó a cabo en un edificio conocido como Freedom House (Casa de la Libertad), en la zona que separa a los dos países que técnicamente continúan en guerra y siguen sin definir su frontera. La reunión duró unos 50 minutos. "En las próximas dos o tres semanas van a empezar a trabajar los equipos" de cada país, contó Trump después, para retomar las negociaciones para desnuclearizar la península coreana, que estaban interrumpidas desde el mes de febrero, cuando en Hanoi, Vietnam, se frustraron los acuerdos sobre cómo continuar ese proceso. Al frente del equipo de negociadores estadounidenses estará el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el enviado especial de Estados Unidos para Corea del Norte, Stephen Biegun.

No obstante, el presidente norteamericano señaló que por el momento no se van a levantar las sanciones que pesan sobre Pyongyang, aunque sí restó importancia a las recientes pruebas de misiles realizadas por Corea del Norte, que tanto preocuparon a los países vecinos y aliados de Washington.

Las primeras repercusiones del sorpresivo llegaron desde Europa, donde el Papa Francisco celebró "un buen ejemplo de la cultura del encuentro" al hablar ante la plaza de San Pedro.

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