Miércoles 27 de Agosto de 2008
Denver. — La senadora Hillary Clinton borró anoche cualquier atisbo de duda sobre su fidelidad al aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, al prometerle su voto y llamar a los que fueron sus seguidores para que hagan lo mismo en las elecciones presidenciales del 4 de noviembre. "Obama es mi candidato", afirmó ante la Convención demócrata. Clinton también atacó al candidato republicano, John McCain: "De ninguna manera (elijamos a) McCain", dijo.
Considerada durante varios meses la favorita para lograr la investidura demócrata, la ex primera dama aprovechó la tribuna de la convención para recordar sus éxitos y despegar cualquier duda sobre su apoyo al que podría convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos. "Es tiempo ya de retomar el control de Estados Unidos. Barack Obama es nuestro candidato y él debe ser nuestro presidente", dijo enfáticamente Hillary ante una multitud que la ovacionó.
Clinton ya hizo el lunes numerosos llamados a la unidad. La senadora por Nueva York dijo que hoy se pronunciará por Obama en la votación Estado por Estado del candidato presidencial, pero que no dirá a sus partidarios cómo deben votar. De hecho, muchos de sus delegados dijeron que votarán por la ex primera dama y no por Obama, pese a que Clinton no tiene chances matemáticas de lograr la candidatura y pese a los deseos del partido de evitar una votación dividida.
Según una encuesta de CNN y Opinion Research Corporation, sólo el 66% de los partidarios de Clinton respaldan a Obama, por debajo del 75% que sí lo hacía a finales de junio. Un 26% de los simpatizantes de la senadora dijo que apoyará a McCain o al candidato de otro partido, un 10% más que en junio.
Heridas abiertas. Obama, en tanto, espera que tras el llamado a la unidad de la senadora pueda empezar a sanar las heridas de una dura batalla de nominación, y ganarse a los intransigentes seguidores de Clinton, aún furiosos por su triunfo y la elección de Joe Biden, en vez de ella, como su compañero de fórmula.
Las fracturas partidarias proyectaron una sombra sobre el día inaugural de la convención, el lunes, para coronar a Obama, de 47 años y senador de Illinois, como el líder del partido y candidato presidencial para la batalla electoral del 4 de noviembre frente a John McCain. Obama había intentado aliviar la tensión dándoles a Clinton, senadora de Nueva York, y a su esposo, el ex presidente Bill Clinton, roles importantes en la convención. Este último hablará hoy.
Fin de un sueño. El descontento de los seguidores de Hillary se hizo aún más patente cuando Obama anunció el sábado que el senador por Delaware Joe Biden era su candidato a vice. Fue el fin definitivo a la "pareja de ensueño" Obama-Clinton que muchos votantes desearon. Allegados a la senadora por Nueva York dijeron que ésta dejó entrever su malestar porque ni siquiera fue considerada en serio en el proceso de selección. Sus sospechas no son del todo infundadas, porque al elegir a Biden, Obama se decantó por un veterano de Washington que votó a favor de autorizar la guerra en Irak, precisamente dos de los principales argumentos que utilizó a lo largo de la campaña en contra de Hillary. l