El Mundo

Hezbolá celebró como una victoria el canje de prisioneros con Israel

La milicia entregó los cadáveres de dos reservistas israelíes a cambio de la libertad de cinco libaneses. De esta manera se cierra un último y polémico capítulo de la guerra del Líbano de 2006.

Jueves 17 de Julio de 2008

Jerusalén/Beirut.— Hezbolá celebró ayer como una victoria el largamente esperado canje de prisioneros con Israel. La milicia shiíta entregó los cadáveres de dos soldados israelíes capturados a la Cruz Roja, para ser intercambiados por presos libaneses en poder del Estado judío. De esta manera se cerró el último capítulo de la guerra del Líbano de 2006.

En un día de intensa actividad en la frontera entre Israel y El Líbano, Hezbolá entregó primero al Comité Internacional de la Cruz Roja dos ataúdes con los cadáveres de los soldados israelíes Ehud Goldwasser y Eldad Regev. La captura de los dos reservistas el 12 de julio de 2006 por parte de Hezbolá llevó a Israel a lanzar la guerra contra el grupo islamista.

Una vez identificados sus restos, el Estado judío transfirió al Líbano a cinco presos libaneses, entre ellos Samir Kuntar, el terrorista árabe que más tiempo llevaba encarcelado en Israel. Hezbolá recibió igualmente los cuerpos de casi 200 combatientes libaneses y palestinos. Entre los cadáveres se encontraba el de la palestina Dalal Mughrabi, quien formaba parte de una célula terrorista que en 1978 mató a 37 israelíes e hirió a otros 70.

Samir Kuntar está considerado un personaje “monstruoso” en Israel. En 1979 lideró una célula terrorista que mató a cuatro israelíes, entre ellos una niña de cuatro años. A ésta última le destrozó el cráneo él mismo con la culata de su fusil. La madre consiguió esconderse en la vivienda familiar, pero asfixió a otra hija de dos años al taparle la boca para que no emitiera ningún sonido delator. Por ello, la puesta en libertad de Kuntar desató un intenso debate en el Estado judío.
  A su llegada al Líbano, Kuntar y los otros presos tuvieron un recibimiento de honor, con alfombra roja incluida. “Estoy feliz de estar de nuevo en casa”, dijo Kuntar ante miles de simpatizantes de Hezbolá reunidos en el paso de Naqura, en la zona libanesa.
  Después los presos fueron trasladados en helicóptero al aeropuerto de Beirut, donde eran esperados entre otros por el presidente libanés, Michel Suleiman, y el primer ministro, Fuad Siniora.
 El portavoz del gobierno israelí, Mark Regev, criticó las celebraciones en el Líbano. “Samir Kuntar es un brutal asesino de niños y cualquiera que lo celebra como un héroe pisa los valores fundamentales de la decencia humana”, afirmó.

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