Martes 04 de Marzo de 2008
Jerusalén/Gaza.— La organización islamista Hamas reaccionó ayer con demostraciones de fuerza y lanzando más cohetes contra Israel tras la retirada de las tropas hebreas, que mataron a más de un centenar de palestinos en cinco días de operaciones en la Franja de Gaza. No obstante, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, dejó en claro que la retirada no es definitiva. "Estamos en medio de una guerra. Lo que ha ocurrido recientemente no es sólo cosa de un día", advirtió.
Miles de adeptos de Hamas celebraron la retirada israelí como una "victoria", desfilando por las calles del campo de refugiados de Yabalia, lugar en el que se concentraron las recientes incursiones.
La operación Invierno Caliente, llevada a cabo por Israel en reacción al lanzamiento de cohetes palestinos, dejó en la Franja el mayor número de víctimas desde la Guerra de los Seis Días, con 116 muertos y 350 heridos, entre ellos numerosos civiles.
Sin embargo, las ciudades israelíes de Sderot y Ashkelon continuaron recibiendo ayer el impacto de proyectiles desde Gaza. Según la Inteligencia militar israelí, los palestinos lanzan cada vez más cohetes Grad de producción iraní, con un alcance mayor al de los Kassam de fabricación artesanal.
Golpe a los terroristas. Pese a todo, el ministro de Defensa, Ehud Barak, aseguró que las incursiones "asestaron un golpe muy duro a los terroristas", aunque precisó que el problema de los cohetes no se puede solucionar de una vez. "Nuestra misión es reestablecer la tranquilidad, y eso es lo que haremos", agregó.
Por su parte, el cofundador de Hamas Mahmud a-Zahar amenazó con vengar el derramamiento de sangre de los últimos días y aseguró que, si Israel lanza una operación a gran escala, la organización contestará capturando a más soldados y no teniendo "ninguna piedad" con ellos.
Según A-Zahar, Hamas sólo pondrá en libertad al soldado israelí Gilad Shalit, retenido por militantes palestinos desde hace casi dos años, si Israel cumple las condiciones impuestas por Hamas. Entre ellas se encuentra la excarcelación de presos del grupo.
Escudos humanos. En tanto, el presidente israelí, Shimon Peres, acusó a Hamas de utilizar a mujeres y niños como escudos humanos. Según medios israelíes, Peres dijo a su colega húngaro, Lazlo Solyom, de visita en Israel, que Hamas dispara a propósito cohetes desde zonas densamente pobladas, aceptando que luego los ataques del ejército israelí acaben con las vidas de civiles.
En cualquier caso, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Louise Arbour, pidió ayer una investigación independiente sobre la muerte de civiles en los últimos días de operaciones, al tiempo que condenó el "desproporcionado uso de la fuerza" por parte del ejército hebreo.