El Mundo

Grupos antiglobalización sembraron el caos en las calles de Milán

Batalla campal entre la policía antimotines y manifestantes contrarios a la famosa exposición internacional. Ocurrió tras la inauguración de la Expo Universal 2015. 

Sábado 02 de Mayo de 2015

La apertura ayer de la Expo de Milán 2015 se vio opacada por violentos enfrentamientos entre manifestantes y policías, en un revés para el gobierno del premier Matteo Renzi que esperaba que la famosa feria ayudara a mejorar la imagen de Italia luego de años de declive económico. Negocios y bancos dañados, vehículos en llamas, vidrieras destrozadas, turistas y gente del lugar en fuga aterrorizados, choques con la policía, agentes heridos, manifestantes detenidos: en coincidencia con el 1º de mayo y con la apertura de la Exposición Universal, Milán vivió ayer una jornada de caos y violencia. Densas nubes de humo de autos en llamas llenaron partes del centro de Milán mientras grupos de personas opuestos a la exposición, con sus rostros cubiertos, lanzaron piedras y bombas molotov contra policías antimotines que respondieron con gases lacrimógenos.

La confrontación tuvo lugar horas después de una pomposa ceremonia de apertura de la muestra, que se extenderá hasta el 31 de octubre, en la que el premier italiano dio inicio de la exhibición de cultura y tecnología de seis meses de duración que en esta edición está enfocada en el tema de la producción sustentable de alimentos. Miles de policías fueron desplegados para contrarrestar la amenaza de violencia ya antes del evento, con el que Renzi contaba para reforzar señales frágiles de recuperación económica tras años de estancamiento y recesión. "Hoy (por ayer) es como si Italia estuviera abrazando al mundo", dijo en la ceremonia de apertura.

Momentos después, el elegante centro de Milán se transformó en un campo de batalla, con sirenas y explosiones de bombas cegadoras y de ruido sonando junto a los gritos de los manifestantes. Grupos de manifestantes contrarios a la exposición —enrolados en el denominado "Black Block"—, lanzaron piedras y bombas molotov contra negocios céntricos, en los alrededores de la Via De Amicis, en pleno centro milanés, bajo la consigna "No Expo".

Autos prendidos fuego, vidrieras rotas y decenas de manifestantes encapuchados repitiendo consignas antiglobalización fueron parte de la "furia que devastó Milán", según la describió el sitio del diario La Reppublica, y que obligó a la policía a desplegar 2.200 efectivos antidisturbios, informó Corriere della Sera, de los que había 11 heridos al finalizar los incidentes. Pese al operativo de prevención que había anunciado el Ministerio del Interior italiano con más de 3.700 efectivos para proteger unos 490 objetivos sensibles en Milán, los desmanes en las calles céntricas no cesaron con el correr de las horas. Las cadenas de televisión difundieron imágenes de los destrozos provocados con macetas volcadas, muros pintados, puertas y ventanas reventadas y numerosos vehículos en llamas. "Condeno la violencia contra un evento que tiene como objetivo alimentar al planeta, la lucha contra el hambre y la malnutrición y un orden mundial basado en una mayor equidad entre los países ricos y los países en desarrollo", aseguró el presidente de Italia, Sergio Matasella. Mientras que el alcalde de Milán, Giuliano Pisapia, aseguró que movilizará inmediatamente "todas las fuerzas para limpiar y arreglar lo antes las zonas afectadas" por los disturbios.

La policía detuvo a una docena de manifestantes y se desconoce aún una estimación oficial de los destrozos. Con 10 millones de boletos ya vendidos, Italia espera la asistencia de unas 20 millones de personas, la mitad de ellos extranjeros, y estiman ingresos por más de 10.000 millones de euros. El evento ya había sido opacado por una investigación de corrupción por la que varios altos funcionarios fueron arrestados, además de excesos de costos y aplazamientos de construcción que implicaron que grandes partes del complejo no estuvieran listas para el día de la inauguración.

La feria, que sigue a la Expo 2010 de Shanghai, también movilizó a varios manifestantes de izquierda, desde activistas antiglobalización y ambientalistas hasta estudiantes y grupos opositores a la austeridad.

El Papa Francisco, que habló a través de una conexión televisada en la ceremonia de apertura, se refirió a la ironía de que un megaespectáculo global que depende del patrocinio corporativo esté dedicado al desarrollo sustentable y a alimentar a los pobres. "En cierta forma, la Expo misma es parte de esta paradoja de la abundancia, obedece a la cultura del derroche y no contribuye a un modelo de desarrollo equitativo y sustentable", dijo.

Protestas en el mundo

Desfiles, actos y marchas se registraron en distintos lugares del mundo para celebrar el Día de los Trabajadores, la mayoría de modo pacífico, con eje en la crisis económica en Europa, aunque algunos degeneraron en disturbios, como en Milán, o en férrea represión, como en Estambul. La ciudad de Estambul vivió ayer fuertes enfrentamientos, que dejaron 203 detenciones y 24 heridos. Entre los heridos hay 18 manifestantes y 6 policías, según informó el gobernador de Estambul, Vasip Sahin.

La policía turca reprimió con gas lacrimógeno y cañones de agua a los manifestantes de los sindicatos críticos con el gobierno que intentaron avanzar con motivo del 1º de mayo hacia la plaza Taksim, donde el gobierno prohibió las marchas opositoras. Los manifestantes respondieron con petardos, lanzando piedras e incendiando contenedores en el céntrico barrio de Besiktas. También hubo enfrentamientos fuera de esa zona, con lanzamiento de cócteles molotov y piedras y quema de barricadas. Un total de 21.000 policías fueron desplegados en Estambul, 10.000 de ellos alrededor de la plaza de Taksim, que cerraron con vallas metálicas.

Miles de personas, en tanto, exigieron salarios dignos en España. Bajo el lema «Así no salimos de la crisis», los sindicatos UGT y CCOO salieron a la calle para gritar "no" a los recortes y reclamar una prestación de ingresos mínimos.

En Francia, activistas del grupo Femen ensombrecieron ayer el acto del 1º de mayo organizado por la líder ultraderechista Marine Le Pen al dedicarle un saludo hitleriano. Poco después de que comenzase el discurso de la líder del Frente Nacional (FN) en la Plaza de la Opera de París, tres mujeres con el torso desnudo hicieron el saludo hitleriano. Las activistas colgaron de un balcón pancartas al estilo de las banderas nazis en las que, en lugar de la esvástica, podía verse el emblema del FN. La líder ultraderechista debió interrumpir su discurso.

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