El Mundo

Grecia rechaza más ajustes y pone en jaque su permanencia en la UE

Negociación de la deuda. El banco central heleno alerta del riesgo de bancarrota si no hay acuerdo hoy con los acreedores. El premier Tsipras sigue inflexible.

Jueves 18 de Junio de 2015

El banco central griego advirtió ayer que Grecia podría salir de la zona euro si no hay acuerdo con los acreedores, mientras el primer ministro Alexis Tsipras se mantiene inflexible en víspera de una crucial cumbre del eurogrupo dedicado a la crisis con Atenas. "La incapacidad de llegar a un acuerdo supondría el inicio de un doloroso camino que llevaría a un impago de la deuda de Grecia y luego a una salida del país de la zona euro y, muy probablemente, de la Unión Europea" (UE), escribió el banco central en su informe anual sobre la economía helena. El gobernador del Banco de Grecia, Yanis Sturnaras, aseguró, al presentar su informe de política monetaria 2014-2015, que el fracaso de las negociaciones entre el gobierno griego y las instituciones puede provocar el "Grexit", es decir, la salida del país de la eurozona. El informe del Banco de Grecia recalca que la incertidumbre de los últimos dos trimestres ha tenido consecuencias nefastas para la economía griega y recalca que entre octubre de 2014 y abril de 2015 salieron del sistema bancario griego "casi 30.000 millones de euros", que en buena parte se quedaron en manos de particulares.

Cruciales reformas. Por su parte y en torno a la reunión de hoy, el presidente del eurogrupo y ministro de Finanzas de Holanda, Jeroen Dijsselbloem, afirmó en un debate ante el Parlamento holandés que las posibilidades de lograr allí un acuerdo sobre las reformas que Grecia deberá aplicar son "muy pocas". Dijsselbloem afirmó además que la cuestión crucial no es la deuda, sino la necesidad de reformas estructurales en el país, algo que el gobierno de Atenas considera una injerencia en sus asuntos internos.

El ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, declaró en París que no cree que haya hoy un acuerdo sobre la deuda de su país en la reunión del eurogrupo. Tras un encuentro con el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Odce), Angel Gurría, sobre la posibilidad de un acuerdo, Varoufakis respondió: "No lo creo. Ahora son los dirigentes políticos quienes deben llegar a un acuerdo", añadió.

Desde hace varias semanas Atenas negocia con sus acreedores (UE, FMI y Banco Central Europeo) la aplicación de una serie de reformas económicas a cambio de la entrega de un nuevo tramo de préstamos de 7.200 millones de euros, vital para el país, ya casi sin liquidez. Pero la incomprensión entre ambas partes parece haber crecido en los últimos días. Atenas y sus socios europeos se reunirán hoy en Luxemburgo en el cónclave de los ministros de Finanzas de la zona euro.

No hay mucho optimismo. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schaüble, confió a parlamentarios de su país que tiene pocas esperanzas de lograr un acuerdo con Grecia en esta reunión. Además, Tsipras estará en Rusia en un foro económico en San Petersburgo, ignorando así un llamado de Estados Unidos, el martes, de que tomara una "iniciativa seria" para salir del callejón sin salida.

El premier heleno mantuvo ayer en cambio un discurso duro e inflexible. "Si Europa insiste en esta incomprensible fijación" de pedir una reducción de las pensiones griegas, "tendrá que asumir el precio de las consecuencias, que no beneficiarán a nadie" en el continente, aseguró. Tsipras habló asimismo por primera vez telefónicamente con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en lo que va de esta semana.

Un acuerdo es sin embargo indispensable para que Grecia pueda recibir de sus acreedores ese último tramo de 7.200 millones de euros correspondientes al plan de rescate internacional de 2012. Según un especialista, Grecia no tiene ahora liquidez suficiente para pagar este mes, al mismo tiempo, salarios y pensiones y los 1.500 millones de euros debidos al FMI que llegan a vencimiento el 30 de junio. Para evitar un fracaso, en su informe el banco central griego hizo un llamado a ambas partes a ser flexibles.

Miles de personas, en tanto, se manifestaron anoche en Atenas y otras ciudades griegas contra la política de recortes y por una posición dura frente a los acreedores del país amenazado por la insolvencia. La manifestación ante el edificio del Parlamento en Atenas fue convocada por simpatizantes de Tsipras y contó con la participación de varios ministros y representantes de la coalición de gobierno.

El default no implica automáticamente un "Grexit"

A Grecia y los acreedores internacionales cada vez les queda menos tiempo para poder alcanzar un acuerdo. A fin de mes, Atenas se verá amenazada por la insolvencia. Aquí algunas posibles repercusiones de la crisis de la deuda helena:

●¿Cuándo quedaría Grecia en bancarrota? Hace ya semanas que Atenas se afana para reunir fondos para pagar salarios, financiar otras prestaciones estatales y pagar deudas que vencen. Si el gobierno deja de pagar oficialmente a sus acreedores, estaría en situación de insolvencia. Entonces los acreedores deberían negociar cuánto dinero se perdió y cuándo se pagará el resto.

●¿Implicaría la insolvencia automáticamente una salida de Atenas del euro? No. Incluso en caso de insolvencia Atenas puede permanecer en el sistema del euro. En principio, el acuerdo de la UE no prevé la salida de un país del euro. La divisa comunitaria europea en realidad tiene vigencia a perpetuidad. No hay reglas para una posible salida de Grecia de la eurozona, popularmente conocida como "Grexit". Podría ser negociada o implementada unilateralmente por Atenas o por la eurozona. Pero incluso en caso de cortar sus lazos con el euro, el país heleno permanecería en la UE y se necesitarían generosas ayudas de los otros 27 países.

●¿Cómo funcionaría la permanencia de Atenas en la eurozona? En caso que Grecia quedara en default, mucho depende de si el Banco Central Europeo (BCE) suspende o no la provisión de euros a Grecia. Un freno a las ayudas de emergencia significaría el colapso para los bancos helenos y los ahorristas correrían en masa a los cajeros automáticos. Para el economista Clemens Fuest es decisivo qué pasará si a los bancos griegos se les corta la liquidez. •¿Quién pagará el desequilibro de los bancos. Los ahorristas griegos, principalmente pequeños ahorristas, o los socios del euro? Se trata de 200.000 millones de euros.

●¿Podría estabilizarse a los bancos griegos? Sí, con la ayuda de los socios del euro. Pero para ello Atenas debería cooperar y estar dispuesta a reformas. Para impedir de entrada un asedio masivo a los bancos, Atenas debería introducir controles al tránsito de capitales como en Chipre. En caso que no se les pueda pagar a los trabajadores estatales, podría haber bonos de deuda que serían cambiados por euros. El gobierno de Atenas también podría implementar una divisa paralela, el "Geuro". Esta ya fue mencionada tiempo atrás.

●¿Qué aportaría entonces una divisa paralela? Según explicó Mayer, esta segunda moneda junto al euro sería solamente una solución de emergencia para lograr impedir el "Grexit". Atenas podría financiar una parte de los gastos estatales a través de esta divisa paralela, mediante bonos. Dinero en efectivo sólo se conseguiría con un recargo y las transferencias al exterior deberían ser limitadas. Con una divisa paralela, Grecia tendría más margen de acción.

●¿Y si finalmente hay "Grexit"? Un regreso al viejo dracma llevaría a una masiva devaluación de la divisa. Las exportaciones griegas serían más competitivas y las ofertas de la industria turística, también. Los productos locales tendrían una demanda mayor y las importaciones serían más caras, algo que también valdría en el caso de la energía. Pero los problemas de fondo no quedarían resueltos. Y la deuda externa debe ser pagada en euros.

El default no implica automáticamente un “Grexit”

A Grecia y los acreedores internacionales cada vez les queda menos tiempo para poder alcanzar un acuerdo. A fin de mes, Atenas se verá amenazada por la insolvencia. Aquí algunas posibles repercusiones de la crisis de la deuda helena:
●¿Cuándo quedaría Grecia en bancarrota? Hace ya semanas que Atenas se afana para reunir fondos para pagar salarios, financiar otras prestaciones estatales y pagar deudas que vencen. Si el gobierno deja de pagar oficialmente a sus acreedores, estaría en situación de insolvencia. Entonces los acreedores deberían negociar cuánto dinero se perdió y cuándo se pagará el resto.
●¿Implicaría la insolvencia automáticamente una salida de Atenas del euro? No. Incluso en caso de insolvencia Atenas puede permanecer en el sistema del euro. En principio,  el acuerdo de la UE no prevé la salida de un país del euro. La divisa comunitaria europea en realidad tiene vigencia a perpetuidad. No hay reglas para una posible salida de Grecia de la eurozona, popularmente conocida como “Grexit”. Podría ser negociada o implementada unilateralmente por Atenas o por la eurozona. Pero incluso en caso de cortar sus lazos con el euro, el país heleno permanecería en la UE y se necesitarían generosas ayudas de los otros 27 países.
●¿Cómo funcionaría la permanencia de Atenas en la eurozona? En caso que Grecia quedara en default, mucho depende de si el Banco Central Europeo (BCE) suspende o no la provisión de euros a Grecia. Un freno a las ayudas de emergencia significaría el colapso para los bancos helenos y los ahorristas correrían en masa a los cajeros automáticos. Para el economista Clemens Fuest es decisivo qué pasará si a los bancos griegos se les corta la liquidez. •¿Quién pagará el desequilibro de los bancos. Los ahorristas griegos, principalmente pequeños ahorristas, o los socios del euro? Se trata de 200.000 millones de euros.
●¿Podría estabilizarse a los bancos griegos? Sí, con la ayuda de los socios del euro. Pero para ello Atenas debería cooperar y estar dispuesta a reformas. Para impedir de entrada un asedio masivo a los bancos, Atenas debería introducir controles al tránsito de capitales como en Chipre. En caso que no se les pueda pagar a los trabajadores estatales, podría haber bonos de deuda que serían cambiados por euros. El gobierno de Atenas también podría implementar una divisa paralela, el “Geuro”. Esta ya fue mencionada tiempo atrás.
●¿Qué aportaría entonces una divisa paralela? Según explicó Mayer, esta segunda moneda junto al euro sería solamente una solución de emergencia para lograr impedir el “Grexit”. Atenas podría financiar una parte de los gastos estatales a través de esta divisa paralela, mediante bonos. Dinero en efectivo sólo se conseguiría con un recargo y las transferencias al exterior deberían ser limitadas. Con una divisa paralela, Grecia tendría más margen de acción.
●¿Y si finalmente hay “Grexit”? Un regreso al viejo dracma llevaría a una masiva devaluación de la divisa. Las exportaciones griegas serían más competitivas y las ofertas de la industria turística, también. Los productos locales tendrían una demanda mayor y las importaciones serían más caras, algo que también valdría en el caso de la energía. Pero los problemas de fondo no quedarían resueltos. Y la deuda externa debe ser pagada en euros.

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