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Grecia debe promulgar por ley el ajuste antes de volver a Bruselas por dinero fresco

La crisis griega. Rebajas de jubilaciones, privatizaciones y subas del IVA deben salir del Parlamento mañana mismo. Luego se discutirá la entrega de fondos.

Martes 14 de Julio de 2015

El primer ministro griego Alexis Tsipras alcanzó un acuerdo con sus 18 socios en la Eurozona para un tercer paquete de rescate, pero a cambio deberá cumplir una serie de medidas de ahorro e implementar reformas muy dolorosas en jubilaciones, empleo público y flexibilización laboral, además de privatizaciones. El menú no es apto para paladares de izquierda.

Antes de que la “troika” acreedora tenga mandato o vía libre para negociar un tercer “rescate” para Atenas, Grecia debe aprobar una serie de medidas para mañana, 15 de julio, entre las que sobresalen un aumento notorio del IVA, reformas —con profundos recortes— de las jubilaciones y pensiones y salvaguardar la independencia del departamento de estadísticas, el Elsat. Para el 22 de julio, Atenas debe adoptar una “revisión del sistema judicial” para acelerar los procesos y reducir costos, e incorporar las reglas de la Unión Europea (UE) sobre cómo actuar ante los bancos en crisis. Todos estos compromisos deben ser refrendados por el Parlamento griego.

También antes de que comiencen las negociaciones del rescate, el gobierno griego debe “comprometerse formalmente” a reforzar reformas asociadas y presentar un cronograma de legislación y aplicación de medidas.En el largo elenco destacan una “ambiciosa reforma” de jublaciones y pensiones, que incluye compensar un fallo de la Corte Constitucional contras las reformas anteriores;una revisión de las leyes de comercio que flexibilice las normas del comercio dominical, los períodos de rebajas, y la propiedad de las farmacias, entre otros ítems. También se exige la privatización del operador de redes eléctricas Admie, salvo que se abra la competencia del sector. En el mercado laboral, Grecia debe revisar —siempre en el sentido de mayor flexibilización— las normas de negociación colectiva, el derecho de huelga y el despido colectivo, “para que se adapten a las prácticas internacionales y europeas”.

El “recetario” no termina ahí. Según el documento aceptado por Alexis Tsipras en Bruselas la madrugada de ayer, su gobierno debe presentar un programa de privatizaciones “de escala considerablemente mayor y con una mejor gobernanza”, que el ya vigente. Además, se prevé la creación de un fondo de privatizaciones, que se estima alcanzará los 50.000 millones de euros. A él serán transferidos activos estatales, de los que se obtendrán beneficios a través de las privatizaciones y otras medidas. Es cierto que ese fondo no estará en Luxebunrgo ni será administrado por los acreedores; quedará en Grecia y en manos del Ejecutivo griego, pero con estricta supervisión de la Comisión Europea. Esta también ordena a Atenas “modernizar y reforzar” la administración pública para lograr su “despolitización”. Durante décadas el Estado griego fue recibiendo miles de empleados pertenecientes a uno de los dos partidos tradicionales, Nueva Democracia (ND) o el socialista Pasok. La primera propuesta sobre el tema debe ser presentada antes del 20 de julio.

Grecia debe además “coordinar” todos los proyectos de ley con las “instituciones acreedoras”: la “troika” que Syriza había exigido borrar del mapa, o sea, la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo. Los europeos también impusieron, contra la resistencia de Tsipras, que el FMI siga involucrado activamente. Tsipras quería sacarlo del medio, porque el Fondo apostó a que renunciara y llamara a elecciones anticipadas. Pero a la vez el FMI fue el principal socio de Tsipras en su reclamo de una quita de la deuda pública. El documento asegura que el Eurogrupo podría considerar períodos más largos de gracia y amortización, pero destaca que no puede haber quitas.

Cambiar legislación. Grecia también deberá modificar toda la legislación aprobada en los últimos meses que se opone a los acuerdos previos del “rescate”. Angela Merkel y los demás líderes de la zona euro estiman que las necesidades de financiamiento de Grecia para los próximos tres años están entre 82.000 y 85.000 millones de euros. Sugieren que prestarán esa cifra, pero a la vez invitan a explorar opciones para reducir esa cifra “mediante un enfoque presupuestario distinto o mayores medidas de privatización”. En lo inmediato, se necesitan urgentemente 7.000 millones de euros para el 20 de julio y otros 5.000 millones para mediados de agosto. Los bancos griegos continuarán cerrados y los ahorristas bajo el régimen del “corralito”, que solo permite retirar 60 euros diarios.

El paquete incluirá enntre 10.000 y 25.000 millones de euros para el sector bancario, necesitado de una urgente recapitalización. El cierre forzado de los bancos griegos por la fuga de depósitos a partir del 29 de junio fue un factor determinante en la mesa de negociaciones en Bruselas.

El documento del acuerdo menciona una “grave preocupación” por la viabilidad de la deuda griega. “Esto se debe al relajamiento de las políticas durante los últimos doce meses, que ha causado el deterioro reciente de la situación macroeconómica y financiera nacional”, indica, en una abierta crítica al gobierno de Syriza, que asumió en enero pasado.

 

 

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