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Grecia culpa a la "troika" por el bloqueo de las negociaciones

La crisis helena. El ministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, dijo que la propuesta presentada por los acreedores "es para no llegar a un acuerdo".

Martes 09 de Junio de 2015

El ministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, acusó a los acreedores internacionales de su país de torpedear las negociaciones para solucionar la crisis de la deuda griega.Según dijo Varoufakis al diario berlinés Tagesspiegel, la propuesta efectuada por el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo constituye una muestra de esto: "Uno hace una propuesta como ésta solamente cuando no quiere llegar a ningún acuerdo", lanzó durante una visita a la capital alemana, en el marco de la cual se reunió con su par alemán, Wolfgang Schauble. Este es un conocido crítico del gobierno griego de izquierdas del premier Alexis Tsipras y Varoufakis.

La Comisión Europea señaló ayer que aún no recibió nuevas propuestas de reformas de Atenas. "La situación es la misma que ayer a las 11 horas", dijo lacónicamente un portavoz de la institución de Bruselas. "Seguimos trabajando en una solución". Según Varoufakis, los acreedores dieron marcha atrás la semana pasada con su última propuesta de acuerdo, dejando "en la nada" todos los avances conseguidos durante meses de negociación. Los acusó de volver a exigir lo mismo que al comienzo de las reuniones. La propuesta fue entregada en Bruselas el miércoles a la noche al premier Tsipras. Este habló el viernes ante el Parlamento griego, y destrozó la oferta europea. "Irreal y absurda", dijo de la propuesta de la "troika" FMI-CE-BCE.

Varoufakis dijo ayer que Grecia ha hecho "grandes concesiones", como el superávit primario y ha ofrecido aumentar el IVA, algo que calificó de "muy problemático" para la economía griega. Varoufakis criticó además que los acreedores no hayan aceptado ni presentado una propuesta "de largo plazo. No queremos ni un euro más para el Estado griego. Pero proponemos una reasignación de las deudas dentro de las tres instituciones de la troika", polemizó el ministro griego. Insistió en su propuesta de traspasar los títulos griegos en manos del Banco Central Europeo al Mecanismo Europeo de Estabilidad (el fondo que asiste a los países en problemas) y vincular el pago de intereses y la cancelación de deuda a partir de 2021 al crecimiento económico del país. No habrá acuerdo si no se solucionan estas deudas, advirtió Varoufakis.

"Son momentos difíciles para la Unión Europea y en especial para la Eurozona", dijo en tono sombrió el ministro del gobierno de la alianza de ultraizquierda Syriza tras el encuentro con Schauble que tuvo lugar, según sus palabras "en medio de una atmósfera sumamente cordial".

Desde Alemania. En tanto, desde Elmau, en el sur de Alemania, donde cerró ayer la cumbre del grupo de los siete países más ricos del mundo (G-7), los líderes mundiales también hicieron referencia a la crisis griega y enviaron severas advertencias a Atenas. "No hay mucho más tiempo. Ese es el problema", indicó Angela Merkel sobre la falta de acuerdo sobre las reformas que debe emprender Atenas. La canciller recordó al gobierno heleno que "cada día cuenta". También el presidente de Francia, el socialista François Hollande, dijo tras el fin de la cumbre que si no había una pronta solución a este problema iba a haber demasiados riesgos para la Eurozona de 16 naciones y pidió un acercamiento entre los acreedores y Grecia. En tanto, Barack Obama pidió a Atenas "seriedad" y a las dos partes "flexibilidad" para poder llevar a buen puerto las negociaciones y evitar la temida bancarrota del país mediterráneo, de consecuencias impredecibles para la Eurozona.

El mandatario estadounidense se mostró comprensivo con la "difícil" situación que atraviesa el gobierno del primer ministro Alexis Tsipras, pero reclamó a Grecia que sea "seria a la hora de aplicar las reformas necesarias para crear una plataforma en la que la economía griega pueda volver a crecer".

Atenas lleva meses negociando con sus acreedores para conseguir que liberen el último tramo de ayuda del "rescate", por 7.200 millones de euros, y hacer frente a sus mermadas arcas públicas y a los pagos de sus deudas. En caso de no llegar a un acuerdo, el país europeo quedaría prácticamente en suspensión de pagos o default a partir de este mes. Atenas ha recibido desde 2010 dos "rescates", por casi 240.00 millones de euros, una cifra sin precedentes.

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