Caracas.— El canal opositor venezolano Globovisión salió ayer al cruce de la
nueva arremetida del gobierno contra la emisora, que supone otro ataque a la libertad de prensa de
parte del presidente Hugo Chávez. El accionista y ex director del canal, Alberto Federico Ravell,
aseguró que Chávez "se equivocó en su baile de cifras" y rechazó que pueda controlar el medio.
"No sé de dónde sacó las cifras el presidente", remarcó Ravell en declaraciones
al diario El Nacional, al comentar las aspiraciones de Chávez de controlar el 48,5 por ciento de
las acciones de la emisora.
Ravell explicó que el banquero Nelson Mezerhane "tiene un 25 por ciento de las
acciones, la hija y heredera de Luis Núñez (fallecido) controla otro 20 por ciento, el empresario
Guillermo Zuloaga posee un 45 por ciento y yo el restante 10 por ciento".
"Los estatutos (del canal) dicen que hay que tener la mayoría de las acciones
(el 55 por ciento) para nombrar directores, así que no veo cómo el gobierno pudiera intervenir",
agregó Ravell, y apuntó que, "como máximo", Chávez puede hacerse con el 25 por ciento de las
acciones de Mezerhane.
Chávez afirma que Mezerhane se encuentra prófugo de la justicia debido a que
"robó y huyó con el dinero de los clientes del Banco Federal", recientemente intervenido por
problemas de liquidez. También dijo que espera recuperar los desembolsos estatales a favor de los
clientes del banco con propiedades del banquero.
Derechos de herencia. El mandatario anunció el martes que aspira a que el Estado
pase a controlar la participación de Mezerhane en Globovisión, así como el 20 por ciento del
accionista fallecido, tras sostener que en este sector no existen derechos de herencia.
"Ni siquiera en el supuesto negado de legalidad Chávez puede hacerse con las
acciones en poder de la hija de Luis Núñez", remarcó Ravell, y subrayó que su 10 por ciento "ni se
compra ni se vende".
Asimismo tildó de "pura fantasía" que dos comunicadores afines a Chávez del
canal estatal VTV, Mario Silva y Alberto Noria, puedan pasar a formar parte de la directiva de
Globovisión, tal como propuso el presidente el martes.
"Todo puede ocurrir". No obstante, el ex director de Globovisión agregó que
"todo puede ocurrir en un Estado como el venezolano, autocrático, en el que no existe división de
poderes y donde se violan las leyes de manera constante".
Ravell afirmó haber hablado con los trabajadores de Globovisión y dijo que
"están con más ganas de trabajar y salir a la calle a cubrir sus noticias".
El accionista atribuyó la nueva arremetida contra Globovisión como "un trapo
rojo" de Chávez, en un intento por "ocultar la que se le viene encima mañana (por hoy), cuando
Colombia presentará ante la OEA las pruebas de que líderes guerrilleros colombianos se encuentran
en Venezuela".
El mes pasado un tribunal ordenó la captura de Guillermo Zuloaga, accionista
mayoritario de Globovisión, y de su hijo, para procesarlos por el almacenamiento de 24 vehículos en
una de sus propiedades.
Zuloaga y el banquero Mezerhane denunciaron que son unos "perseguidos" del
gobierno de Chávez, y declararon, desde Estados Unidos, que no retornarían al país porque temen ser
juzgados sin un debido proceso.
Chávez ha fustigado a Zuloaga y Mezerhane, llamándolos "criminales fugitivos", y
ha señalado que espera que retornen al país, ya que de lo contrario, afirmó, "habrá que ver qué
pasa con Globovisión".