El Mundo

Gane o pierda, Gustavo Petro ya hizo historia en una nación agobiada por la violencia política

Es el primer candidato de la izquierda que llega a una segunda vuelta. En el pasado, las balas acabaron con sus predecesores

Domingo 17 de Junio de 2018

Gustavo Petro ya hizo historia en Colombia, más allá del resultado de hoy. Es el primer izquierdista que llega a la segunda vuelta de las elecciones en un país con una dolorosa historia de violencia política.

Líderes socialistas como Jaime Pardo, Bernardo Jaramillo o Carlos Pizarro no tuvieron la posibilidad. Tampoco caudillos que desde el liberalismo plantearon fórmulas que comprometían al statu quo, como Luis Carlos Galán, Jorge Eliécer Gaitán o Rafael Uribe.

Cuando se habla de que la izquierda no ha sido opción de poder en Colombia, expertos señalan a un talante conservador, a una enorme habilidad de las derechas para concertar y a los errores de un progresismo inmerso en inútiles polémicas internas.

Pero analistas como Juan Alvarez piden no olvidar los "asesinatos quirúrgicos" de líderes "seleccionados" o de partidos enteros, como pasó de 1985 a 1995 con la Unión Patriótica (UP). La UP perdió cerca de 5.000 miembros, incluidos 21 congresistas, 70 concejales y 11 alcaldes, asesinados de uno en uno o en masacres. Jhon Jairo Velásquez, jefe de pistoleros del narco Pablo Escobar y ahora propagandista del candidato derechista Iván Duque, planteó en las redes sociales asesinar a Petro y los petristas. Pero ya no parecen épocas para esas aberraciones y generó gran repudio.

Petro, ex guerrillero del extinto grupo M-19, se ha podido movilizar con cierta tranquilidad pese al discurso de odio en su contra. No han faltado agresiones, pero solo una resultó grave. Distinto a las elecciones de 1990, cuando desde la derecha, aliada con narcotraficantes y fuerzas del Estado, se mató a los comunistas Pardo y Jaramillo, al liberal Galán y al socialista Pizarro.

Pardo lideraba la UP -unión del Partido Comunista y guerrilleros desmovilizados de las FARC-, cuando fue asesinado en 1987, a los 46 años. Lo sucedió el aún más carismático Jaramillo, baleado en 1990 cuando, como candidato presidencial, se iba de gira.

"Mi amor, no siento las piernas. Esos hijueputas me dieron", le dijo a su novia antes de expirar Jaramillo, de 34 años.

Las balas también acabaron con Pizarro, líder del desmovilizado M-19 y quien, a los 38 años, se perfilaba como un candidato presidencial con un arraigo mucho más allá de la izquierda.

En ese 1990, el ganador tendría que haber sido el candidato del Partido Liberal, Galán. No se le podría etiquetar como de izquierdas, pero sí como un centrista decidido a acabar con las mafias y a reconstruir un país sobre la base de la moralidad.

El triunfo de Galán se daba por hecho cuando fue asesinado, a los 45 años, en un mitin. Era en teoría el hombre más custodiado del país por su enemistad con los capos y su muerte solo se podía ejecutar con complicidad de agentes del Estado. Igual que con Pizarro, muerto dentro de un avión en pleno vuelo.

Bogotá casi no tiene centro histórico, pues la mayor parte acabó incendiada el 9 de abril de 1948, cuando masas enfurecidas salieron a vengar la muerte del caudillo Gaitán, a quien solo la muerte le podía negar el designio de llegar con cambios a la presidencia.Más de 3.000 personas murieron en el "Bogotazo", episodio en el que Colombia perdió a Gaitán e inició una guerra civil que se conoció como el período de "La Violencia", en las que las muertes se contaron por cientos de miles. Desde grandes líderes hasta bases, ser izquierdista en Colombia ha sido motivo para que la vida esté en riesgo.Todo empeoró cuando a las bases liberales, primero, y a los socialistas después, se les cerraron las puertas de la democracia y derivaron hacia las guerrillas.

en peligro. Petro fue amenazado de muerte por ex narcos.

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