El Mundo

G-20: Japón intenta imponer un temario más allá de la pelea entre China y EEUU

El anfitrión, Shinzo Abe, tiene su propia agenda con Pekín. Francia lleva la bandera del medio ambiente y Trump se pelea con sus aliados.

Viernes 28 de Junio de 2019

Las tensiones comerciales y geopolíticas, y la amenaza del cambio climático ocupan la agenda del G-20 en Osaka, mientras el presidente de China, Xi Jinping, y otros líderes mundiales llegaban ayer a esta ciudad de Japón para participar en una nueva cumbre de las 20 principales economías del mundo.

Aunque la posibilidad de una "detente" en la guerra comercial entre Estados Unidos y China está en el centro de atención (ver aparte), muchos de los participantes reclaman una perspectiva más amplia para abordar las muchas crisis globales. "Este será un G-20 difícil, hay desafíos globales que abordar. Debemos esforzarnos para frenar las amenazas del clima, reformar la Organización Mundial del Comercio y prepararnos para la revolución digital", enumeró Donald Tusk, presidente del Consejo de la Unión Europea, en un encuentro con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe.

La cumbre se celebra además en un momento de crecientes tensiones internacionales sobre Irán, además de las disputas comerciales y tecnológicas entre Washington y Pekín, que repercuten en el planeta entero.

Ayer, China y Japón tuvieron una reunión bilateral en gran estilo, con Xi y Abe encabezando numerosas delegaciones de ministros a cada lado de la mesa. Ambas potencias asiáticas buscan fraguar un gran avance en Osaka, luego de años de tensiones por las disputas territoriales que impulsa China, desde que es una de las dos superpotencias globales. Esta es la primera visita a Japón de Xi desde que asumió el poder en 2013. Desde entonces, ha acumulado un enorme poder, sin parangón en China desde los tiempos de Mao o al menos de Deng Xiao Ping.

La visita de Xi a Corea del Norte la semana pasada generó esperanzas de avances en el estancado diálogo con Estados Unidos por el programa nuclear militar de Pyongyang. Trump visitará Corea del Sur después de la cumbre.

En algunas ocasiones, el presidente de Estados Unidos se ha situado en las antípodas de los otros líderes mundiales en este tipo de cumbres internacionales, especialmente en asuntos como Irán, el cambio climático y el comercio.

Abe ha intentado hacer de la reunión de Osaka un punto de inflexión para el progreso en cuestiones medioambientales, incluyendo el cambio climático. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, reforzó este mensaje durante su visita de Estado a Tokio, donde describió el cambio climático como una "línea roja" para respaldar el comunicado final del G-20. "Este es el momento de cumplir con nuestra responsabilidad", dijo Macron. "No firmaré si no vamos más allá en nuestra ambición sobre el cambio climático. Esto significaría que todas estas cumbres no sirven de nada". En el marco de la cumbre en Osaka, activistas de una coalición de 50 grupos ambientalistas protestaron en el exterior de una central térmica de carbón en la cercana ciudad portuaria de Kobe.

Además, el tema de la represión en China no estuvo ausente en las calles de Osaka. Grupos de ciudadanos de Hong Kong también se manifestaron, en repudio al reciente intento de Pekín de extraditar a detenidos en la ciudad portuaria, que goza de un régimen de libertades inexistente en el resto del país.

El presidente de EEUU usó los días previos para atacar a países que son históricos aliados de EEUU. Ya es un hábito de Trump, quien o bien toma su celular y "dispara" tuits sin ningún filtro o va a algún canal de TV horas antes de subirse al Air Force One. Ahora hizo esto último: en su canal favorito, Fox, ha puesto en duda el futuro del tratado de defensa con Japón, volvió a califica a Alemania de aliado poco fiable y acusó a Vietnam de aprovecharse de EEUU. "Casi todos los países en este mundo se aprovechan mucho de Estados Unidos", ha asegurado en la entrevista, enviada al aires horas antes de emprender viaje a Osaka. Trump ha arremetido contra varios de los países a cuyos líderes verá desde hoy en reuniones bilaterales, incluido Japón, el anfitrión y cuyo primer ministro, Shinzo Abe, es el líder mundial que más esfuerzo ha hecho por mantener una buena relación con Trump. "Si Japón es atacado, nosotros pelearíamos la Tercera Guerra Mundial. Iríamos a protegerlos con nuestras vidas y nuestro dinero. Pero si somos nosotros los atacados, Japón no tiene la obligación de ayudarnos", aseguró. La Constitución nipona prohíbe que las tropas puedan combatir en el exterior.

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